Dave Martínez. (AP)

Miami, Florida - Hay momentos en los que no hacen falta palabras para expresar lo que sientes, y ese fue el caso del manager de ascendencia puertorriqueña, Dave Martínez, quien se reintegró ayer a los Nationals de Washington luego de sufrir un percance de salud que lo alejó del equipo durante cuatro días.

Con cada abrazo que recibió por parte de sus jugadores en el camerino, Martínez no podía esconder su sonrisa por estar de vuelta con los Nactionals en momentos que se encuentran en plena lucha por uno de los dos boletos de comodín en la Liga Nacional.

“Honestamente, prefiero no hablar de mi salud”, aseguró Martínez durante su reunión con la prensa previo al primer juego contra los Marlins. “Estoy realmente bien. Se realizaron todas estas pruebas, tuve un médico increíble y todo salió negativo. Así que me siento bien y estoy listo para comenzar. Eso es lo importante”.

El pasado domingo Martínez salió del partido contra los Braves de Atlanta en el sexto episodio por sentir dolores en el pecho. Al próximo día, fue sometido a un cateterismo y le recomendaron un par de días de descanso, pero recibió el visto bueno para unirse al equipo en Miami.

“Quiero agradecer a mi familia, mis amistades, el equipo, y toda la gente alrededor de las Grandes Ligas que se comunicaron. Fue abrumador y gracias por todas oraciones. Estoy muy contento de volver a unirme al equipo”, dijo Martínez.

“Fue difícil el estar viendo los partidos (por televisión) y no estar junto a los muchachos en el dugout. Pero ya estoy de regreso y muy entusiasmado. No podía hacer otra cosa que recuperarme y ahora hay que seguir adelante”, agregó.

Adiós al café 

Martínez indicó que por ahora tendrá que eliminar el “vicio” del café y consumir más agua por recomendación médica, pero que todo lo demás anda bien, lo que fue buenas noticias para sus jugadores, que estuvieron al mando de Chip Hale durante tres encuentros.

“Nos sentimos bien contento de que Dave esté de regreso y que esté estable ya que ésa era nuestra mayor preocupación”, sostuvo el jardinero dominicano Víctor Robles. “Se sintió su ausencia porque él es un manager que siempre nos está dando ánimo. Pero estamos agradecido de que esté de vuelta y que todo haya salido bien”.

Martínez reconoció que fue imposible no tener el ojo puesto en los resultados a diario de los partidos de las Grandes Ligas y más aún con los Nationals buscando un puesto en la postemporada.

“Lo escuchas todos los días, es 24/7”, explicó el dirigente de padres puertorriqueños. “Nopuedes entrar a Google sin que aparezca. Pero es divertido de que estemos jugando por algo”.

Con récord de 84-68, los Nationals encabezan la contienda por el primer wild card en la Liga Nacional con un juego de ventaja sobre los Cerveceros de Milwaukee y tres sobre los Cachorros de Chicago.

“Tenemos la oportunidad de hacer algo especial. En estos momentos tenemos nuestro destino en nuestras manos, por eso necesitamos seguir luchando y seguir hacia delante. Nos quedan 10 (9) juegos, y vamos a seguir peleando”, dijo Martínez, quien no podía ocultar su entusiasmo por la recta final y el hecho de poder estar con el equipo.

“Es increíble ver a los muchachos. Independientemente de lo que suceda, el estar junto a ellos ilumina mi día. Las conversaciones que tenemos a diario, me hacía falta todo eso cuando estuve fuera”, apuntó.

Cuando Martínez salió al terreno del Marlins Park, ahí lo esperaban más saludos y abrazos del cuerpo de entrenadores de los Marlins y los Nationals, además de los directivos del equipo como el gerente general Mike Rizzo, entre otros.

Tampoco faltaron las palabras de aliento de los fanáticos visitantes mientras les firmaba autógrafos. "Es grandioso el estar de regreso", dijo Martínez con una sonrisa.


💬Ver 0 comentarios