24 de julio de 2026 - 4:00 PM

Cooperstown, Nueva York - Los rostros sonrientes de Carlos Beltrán, Andruw Jones y Jeff Kent, son los primeros que ve el visitante de este pintoresco pueblo del centro del estado de Nueva York durante este fin de semana.
Aquí donde los edificios de diversos colores se engalanan con sus vitrinas exhibiendo bates y tarjetas de peloteros, así como camisetas y gorras, la imagen de esos tres nuevos inmortales del deporte, destacan en lo alto de una pared del Salón de la Fama y Museo Nacional del Béisbol en Cooperstown.
Mientras la temporada 2026 está en curso y se intensifica para esta fecha a lo largo y ancho de toda la nación estadounidense, por los 30 estadios de las Grandes Ligas, este fin de semana Cooperstown es la capital del béisbol.
Su museo, que es el centro de atención de la comunidad de menos de 2,000 habitantes según el censo de 2020, es el principal custodio de la historia del béisbol, el llamado ‘pasatiempo nacional’, desde que abrió sus puertas en junio de 1939.
Y un manatieño, Carlos Iván Beltrán Valdés, es uno de los grandes protagonistas de la exaltación de la Clase 2026 que ocurrirá este domingo desde la 1:30 de la tarde en el Clark Sports Center, a menos de cinco minutos en auto desde el Salón de la Fama.
A dos días de la importante cita que lo convertirá en el sexto puertorriqueño en ingresar al prestigioso recinto junto a Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez, una visita al museo permite repasar parte de la historia del porqué Beltrán recibió el voto mayoritario de la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos (BBWAA, por sus siglas en inglés) para ser exaltado.
“Carlos Beltrán combinó poder, velocidad y defensa como pocos jugadores en la historia del béisbol”, menciona al principio una literatura que acompaña una exhibición con artículos del exjugador puertorriqueño en el museo, y que está contigua en un mismo espacio a las del curazoleño Andruw Jones y del otrora segunda base Jeff Kent.
La placa conmemorativa del premio de Novato del Año en 1999, que en el caso de la Liga Americana lleva el nombre de la leyenda Jackie Robinson, salió de la sala de la residencia de Carlos Beltrán en Dorado, para formar parte de su exhibición aquí en Cooperstown.
De igual forma, el guante que utilizó en la temporada de 2008 patrullando el jardín central de los Mets de Nueva York —uno de los siete equipos conque jugó durante sus 20 temporadas en Grandes Ligas— está en vitrina con su autógrafo, y con una tarjeta que reseña que fue la pieza que utilizó a lo largo de toda esa campaña, excepto en cuatro partidos.
Ese año, Beltrán terminaría conquistando su tercer Guante de Oro por su valiosa defensa. Inició 158 juegos en el jardín central, del total de 161 partidos que jugó en 2008. Y según cuenta la reseña junto al guante que usó, lideró la Liga Nacional con 418 putouts.
También forma parte de la exhibición alusiva a su exaltación de este domingo, el par de ‘spikes’ que utilizó el 15 de mayo de 2016 cuando disparó su cuadrangular número 400.
Lo hizo en uniforme de los Yankees de Nueva York en el último año de un contrato de tres con esa franquicia, que menos de tres meses después de ese jonrón de Beltrán, lo cambió a los Rangers de Texas en agosto.
Además está el bate que usó 24 de agosto de 2017, en uniforme de Houston, cuando registró su doblete número 561, pasándole en la lista de todos los tiempos al miembro del Salón de la Fama, Eddie Murray, y Kent, quien es su compañero de la Clase 2026 del Salón de la Fama.
El boricua terminó su carrera con 565 dobles, para ser el mejor de por vida entre los jardineros centrales.
Dos camisetas que vistió con los Mets, y dos cascos de Puerto Rico que usó representando a la isla en el Clásico Mundial de Béisbol, completan la colección presente en el museo.
Beltrán jugó en ese evento en sus primeras cuatro ediciones, incluyendo la de 2017, que sería el año de su retiro de las Grandes Ligas. Este año 2026 en marzo figuró como gerente general de la novena boricua, dos meses después de la noticia en enero de que sería exaltado al Salón de la Fama este domingo.
Pero la exhibición de Beltrán es solo parte de un amplio espacio dedicado a la Clase de 2026, que además de incluir muestras similares de Jones y de Kent, tiene otros atractivos, como réplicas enormes de tarjetas de pelotero de los tres nuevos inmortales.
La de Beltrán es una réplica de la Topps 2005 en su primer año con los Mets. Pero también hay otra de cuando jugó con Kansas City, el equipo en que debutó en Grandes Ligas en 1998. En la imagen aparece deslizándose en una base.
Por otro lado, la historia del béisbol se cuenta de muchas maneras en este recinto. Hay secciones dedicadas el béisbol latinoamericano, en una exhibición titulada “Viva Baseball” con literatura en inglés y en español.
Allí aparecen artículos de clubes famosos de la pelota del Caribe, como los Cangrejeros de Santurce, de Puerto Rico, entre otros.
Un ‘jersey’ original de los Pirates de Pittsburgh con el número 21 del astro boricua Roberto Clemente no podía faltar.
En esa sección del museo también hay un relato de lo difícil que fue para los peloteros latinos y negros ganarse el respeto en el béisbol de Grandes Ligas y en la sociedad norteamericana. Como muestra, se recuerda los sinsabores que vivió Clemente, incluyendo ganarse el respeto de su identidad como latino.
Para documentar esto, el museo incluye tres tarjetas de pelotero de Clemente, de las cuales, las dos más antiguas lo nombran como Bob Clemente, y la última como Roberto Clemente.
La literatura que las acompaña en la exhibición lee que “eventualmente su fama (como pelotero) le trajo respeto a su identidad latinoamericana”.
Fama que lo llevó a encabezar campañas como fue la del cereal Wheaties con la imagen del jugador, y que está también en el museo.
Una amplia sala del béisbol japonés y su relación con las Grandes Ligas, está entre los elementos más novedosos del museo. De entrada a esta sala un afiche gigante de la sensación del momento, Shohei Ohtani, no podía faltar.
Aparte de una foto del jugador con el efecto de holograma que lo muestra en los uniformes de Japón, de los Angels y de los Dodgers según la posición en que el espectador se pare frente a ella, también está la gorra que usó en su debut como lanzador en las Mayores en 2018, y el casco que llevaba puesto dos días después cuando conectó su primer jonrón.
Por supuesto, una visita al museo debe incluir la galería donde están las placas o tarjas de cada uno de los inmortales del béisbol.
Allí, está el espacio en blanco donde irá la de Beltrán este domingo. Al momento, solo la firma del ‘Hall of Famer’ manatieño indica que allí irá su placa.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: