

4 de septiembre de 2026 - 11:10 PM


El último recorrido de Katie Taylor hacia un cuadrilátero tendrá como escenario un estadio repleto de 80,000 personas en su natal Irlanda.
La imagen ofrece una medida del alcance de una carrera que comenzó cuando el boxeo femenino todavía luchaba por abrirse espacio y que concluirá el sábado en el Croke Park, en Dublín, con Taylor como una de las figuras más influyentes en la historia de este deporte.
La irlandesa de 40 años, con marca de 25-1 y seis nocauts, enfrentará en su despedida a la invicta francesa Flora Pili (12-0, 2 KO’s). Taylor expondrá los títulos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Federación Internacional de Boxeo (FIB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y The Ring en las 140 libras.
También estará en juego el cetro vacante del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Sandy Ryan, quien lo poseía, fue declarada campeona en receso después de anunciar su embarazo. Una victoria permitiría a Taylor recuperar su condición de campeona indiscutible por tercera ocasión.
Será el primer evento de boxeo profesional en el Croke Park desde el combate de Muhammad Ali contra Alvin “Blue” Lewis en 1972, según informó Matchroom Boxing.
Desde Puerto Rico, cuatro voces vinculadas al boxeo coincidieron en dos elementos al evaluar el legado de Taylor: su aportación al crecimiento deportivo y económico del boxeo femenino y la imposibilidad de contar su historia sin mencionar a la puertorriqueña Amanda Serrano.
“Ella y Amanda abrieron las puertas al boxeo femenino y a las buenas bolsas. El boxeo femenino era discriminado en términos económicos”, expresó Francisco “Paco” Valcárcel, expresidente de la OMB.
“Gracias a ellas, las bolsas mejoraron. Son dos boxeadoras en peligro de extinción por la calidad, el boxeo, la dedicación y la preparación para una pelea. Son de lo mejor que he visto en 46 años en el boxeo”, añadió.
Antes de dar el salto al profesionalismo en 2016, Taylor ya había construido una de las carreras más sobresalientes del boxeo aficionado. Ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cinco campeonatos mundiales consecutivos, seis títulos europeos y cinco preseas doradas en los Campeonatos de la European Union, de acuerdo con su perfil olímpico.
En el profesionalismo se coronó campeona indiscutible del peso ligero (135 libras) en 2019. Cuatro años después sufrió la única derrota de su carrera ante Chantelle Cameron, pero se desquitó seis meses más tarde para arrebatarle el campeonato indiscutible de las 140 libras.
Para la olímpica puertorriqueña Ashleyann Lozada, esa capacidad para alcanzar la cima en ambas etapas distingue la trayectoria de Taylor.
“Katie Taylor ha conseguido todo lo que representa la grandeza en el boxeo aficionado y profesional. Fue medallista olímpica, campeona mundial y una de las mujeres, junto con Amanda, mejor pagadas”, manifestó Lozada.
“Es una inspiración porque ganó oro en las Olimpiadas y su trayectoria aficionada habla por sí sola. En el profesionalismo ha enfrentado a las mejores y no les huye a los retos. Yo estoy aspirando a eso mismo: ir tras los retos grandes, como lo hizo ella”, agregó la corozaleña.
El abogado y asesor deportivo José Izquierdo también destacó la difícil transición completada por Taylor entre ambos niveles.
“Eso es bien difícil porque hay peleadores, tanto hombres como mujeres, que no pueden hacer esa transición, y ella la logró. También se convirtió en una heroína de su país. Puede concluir su carrera con la satisfacción de haber contribuido, posiblemente más que ninguna otra fémina, al crecimiento del deporte”, sostuvo.
El punto de inflexión de la etapa profesional de Taylor llegó con la trilogía frente a Serrano.
El primer enfrentamiento, celebrado en abril de 2022, fue el primer combate femenino en encabezar una cartelera en el Madison Square Garden. Ambas recibieron bolsas superiores al millón de dólares, otro precedente para el boxeo de mujeres.
Taylor ganó ese encuentro por decisión dividida. Se impuso nuevamente por decisión unánime en noviembre de 2024, en el AT&T Stadium, y completó la barrida en julio de 2025 mediante decisión mayoritaria en su regreso al Madison Square Garden.
La segunda pelea tuvo una audiencia estimada de 74 millones de espectadores en directo alrededor del mundo, mientras que cerca de seis millones vieron el tercer duelo de principio a fin, de acuerdo con cifras divulgadas por Netflix.
“Ellas, en conjunto, hicieron más que todas las boxeadoras que les precedieron para cambiar los estereotipos que había sobre el boxeo femenino: que no era de alto nivel, competitivo ni entretenido”, señaló Izquierdo.
Para el abogado, la asociación histórica entre ambas puede compararse con algunas de las grandes rivalidades del boxeo masculino.
“Es como hablar de Roberto Durán y no mencionar a Sugar Ray Leonard, o de Marvin Hagler y no mencionar a Tommy Hearns. Son personajes estelares en el libro del deporte”, afirmó.
Valcárcel compartió esa apreciación.
“No puedes hablar de Katie Taylor sin Amanda y de Amanda sin Katie. Una se complementa con la otra. Nacieron para complementarse, para darle un nuevo despertar y un trato económico más justo al boxeo femenino”, declaró.
El excampeón mundial y entrenador Iván Calderón recordó que dos de los tres encuentros terminaron con decisiones que, a su juicio, pudieron favorecer a cualquiera.
“Todas fueron exitosas, aunque hubo dos que pudieron decidirse para cualquiera de los dos lados. Pero, siendo Katie la campeona, se llevó las victorias por su estilo boxístico”, articuló.
Aunque Taylor no se distinguió por su poder —solo seis de sus 25 victorias fueron por nocaut—, compensó esa limitación con desplazamientos, velocidad, inteligencia y capacidad para ajustar su estrategia.
“Entra y sale, pelea en puntas, tiene rapidez de manos y una manera de pelear incómoda”, describió Calderón.
Lozada identificó similitudes entre el estilo de Taylor y el suyo por la influencia del boxeo aficionado.
“Ella mantiene el ritmo del boxeo aficionado, como Lomachenko. Lo que más me gusta es que entra y sale. No es la típica boxeadora que siempre va hacia el frente. Le gusta jugar: entra por aquí, sale por allá. Es más analítica y estudia mucho a sus contrincantes”, explicó.
Izquierdo resaltó, además, la forma en que Taylor acostumbraba terminar los asaltos, particularmente en combates cerrados.
“Es una peleadora que sabía, con una inteligencia increíble sobre el ring, explotar las debilidades del oponente. Lograba imponer su estrategia, si no al principio, a lo largo de la pelea”, compartió.
“A ella cerrar bien siempre le dejaba esa nota positiva que hacía un poco más fácil el trabajo de los jueces”, añadió el abogado.

La salida de Taylor representará la pérdida de una de las grandes figuras del boxeo, pero los entrevistados entienden que las oportunidades creadas durante su carrera permitirán el surgimiento de otras estrellas.
“Su salida les da oportunidades a las que vienen subiendo y que ella, con su figura, opaca. Se abren puertas para que tengan la oportunidad de crecer y ser reconocidas”, opinó Calderón.
Izquierdo tampoco describió su retiro como un vacío.
“Es una carrera que está llegando al fin cuando tiene que llegar, bajo sus propios términos y como ella quiere. Lejos de dejar un hueco, deja esperanza para que más figuras continúen su legado”, señaló.
Valcárcel advirtió que las nuevas campeonas necesitarán encontrar una contraparte capaz de generar una rivalidad de la dimensión alcanzada por Taylor y Serrano.
“Hay otras que están en camino y son jóvenes que todavía lo pueden lograr, pero necesitan ese dance partner para poder llegar a donde llegaron Katie Taylor y Amanda”, puntualizó.
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