Noticia
Basado en hechos que el periodista haya observado y verificado de primera mano, o en información verificada que proviene de fuentes bien informadas.

Ahorro, paciencia y suerte: dos boricuas cuentan cómo lograron adquirir boletos para el Mundial de Fútbol 2026

Luis Alberto Santiago Flores y Reinaldo Vázquez Monroig aseguraron taquillas para una de las rondas en Monterrey, México

10 de junio de 2026 - 12:00 PM

Tres ciudades de México albergarán acción de este certamen mundialista. (Moises Castillo)

Nota del editor: visita nuestro sitio especial para ver el calendario de los partidos, tabla de posiciones, estadísticas e información de los equipos del Mundial de Fútbol 2026.

-

Luis Alberto “Luiyo” Santiago Flores y Reinaldo Vázquez Monroig se conocieron hace más de una década en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, cuando coincidieron en la residencia estudiantil conocida como ResiCampus.

Desde entonces forjaron una amistad cimentada en múltiples intereses en común, particularmente su pasión por los deportes. De hecho, ambos formaron parte del proyecto periodístico Resistencia Deportiva, una iniciativa que les permitió darle rienda suelta a entusiasmo por el deporte.

Luego de que la FIFA otorgara en junio de 2018 la sede de la Copa Mundial de 2026 a Estados Unidos, México y Canadá, y motivados además por la experiencia que vivió Santiago Flores durante los Juegos Olímpicos de París 2024, el dúo de amigos tomó la decisión de comenzar a ahorrar para hacer realidad su sueño de asistir a una Copa del Mundo.

El proceso no fue sencillo. Sin embargo, una combinación de planificación, paciencia y algo de suerte les permitió conseguir boletos para ellos y sus respectivas parejas para el partido programado para el 29 de junio en Monterrey, México.

Reinaldo Vázquez Monroig y Luis Alberto “Luiyo” Santiago Flores.
Reinaldo Vázquez Monroig y Luis Alberto “Luiyo” Santiago Flores. (Suministrada)

“Uno ve estos eventos y piensa que es complicado ir. Pero cuando el Equipo Nacional de baloncesto clasificó a las Olimpiadas de París, yo compré el pasaje para ir para allá”, recordó Santiago Flores, natural de Bayamón.

“Después que fui a París, vi que no era tan complicada. Y desde ese momento decidí empezar a ahorrar para el Mundial porque sempre había querido ir, y como yo vivo en Cincinnati, en mi mente siempre me dije que iba a ir”, añadió el hombre de 37 años.

Suerte y estrategia

Al hablar del proceso para conseguir boletos, Santiago Flores reconoció que este requirió una combinación de suerte y estrategia. Explicó que él, su novia Andrea Tenhundfeld, así como Vázquez Monroig y su pareja, Yanissmary Franqui, se registraron utilizando múltiples correos electrónicos durante el proceso de manifestación de interés de la FIFA con el objetivo de aumentar sus probabilidades de recibir una invitación para comprar entradas.

Finalmente, fue Tenhundfeld quien recibió dos invitaciones. Aunque desde el principio tenían claro que querían asistir a partidos en México por el ambiente futbolero que esperan encontrar durante el Mundial, se toparon con una limitación inesperada al momento de adquirir los boletos en la primera ventana.

Según relató, el sistema no les permitió comprar entradas para encuentros en México porque, al residir en Estados Unidos, únicamente podían adquirir boletos para partidos celebrados en territorio estadounidense, una restricción que, aseguró, no había sido advertida previamente por la FIFA.

“Yo dije a mi compañera: ‘Bueno, pues vamos a comprar en la ciudad más cerca a nosotros o más accesible’. Compramos para Filadelfia, que es un partido entre Curazao y Costa de Marfil”, dijo el bayamonés sobre los primeros boletos que adquirieron y que posteriormente vendieron.

El plan original era asistir a un partido en México. Sin embargo, si no lograban conseguir boletos para alguno de los encuentros en ese país, contemplaban presenciar un juego en Estados Unidos y luego viajar de todas formas a territorio mexicano para vivir el ambiente mundialista desde las zonas de aficionados en los alrededores de los estadios.

Casualmente, Tenhundfeld recibió otro correo y pudieron comprar para un juego para la ronda de los 32 entre el primer lugar del Grupo F y el segundo lugar del Grupo C en el Estadio Monterrey.

El Grupo F está compuesto por Países Bajos, Japón, Suecia y Túnez, mientras el C está integrado por Brasil, Marruecos, Haití y Escocia.

“La idea era ver un juego en el Estadio Azteca, en Ciudad de México, y uno en Monterrey. Resultó que el de Ciudad de México estaba imposible porque no había boletos disponibles y lo que había era de reventa, que costaban más de $1,500″, expresó Santiago Flores.

Vista de la ciudad de Monterrey, México.
Vista de la ciudad de Monterrey, México. (Carlos Jasso)

Elevados los precios

Tanto Santiago Flores como Vázquez Monroig reconocieron que asistir a una Copa del Mundo representa una inversión considerable. En su caso, cada uno desembolsó $460 por boleto para el partido que presenciarán en México.

“Barato no fue”, manifestó Vázquez Monroig, natural de Arecibo.

“Pero mi novia y yo habíamos comenzado a ahorrar para cuando llegara el evento ya tener todo pago. Nos ayudó que cogimos las reservaciones hace mucho tiempo y creo que eso nos ayuda un poquito también en cuestión de dinero”, añadió Vázquez Monroig.

“Hay que ahorrar”, reiteró por su parte Santiago Flores. “Es una exageración. Este es el Mundial más caro de la historia. Yo estaba investigando mundiales anteriores como el de Qatar, por ejemplo, que tanto que se criticó, pero eran muchísimo más accesibles en cuanto a precios y realmente yo pienso que es un abuso”, agregó.

Santiago Flores también expresó reservas sobre el sistema de venta y asignación de boletos de la FIFA. Según explicó, aunque el organismo promocionó entradas desde $60, estas correspondían a una cantidad muy limitada de asientos ubicados en las zonas más altas y alejadas de los estadios.

Indicó que él adquirió boletos de Categoría 1 bajo la impresión de que tendría acceso a algunas de las mejores localidades, pero aseguró que muchos compradores de esa categoría fueron ubicados en áreas de segundo nivel o en ángulos menos favorables.

A su juicio, parte de las secciones más privilegiadas fueron reservadas para paquetes premium que incluyen beneficios adicionales, lo que ha generado críticas entre algunos aficionados que pagaron precios más elevados esperando una mejor ubicación.

Una fiesta cultural

Con los boletos ya asegurados, ambos amigos aguardan con entusiasmo la oportunidad de sumergirse en una experiencia que esperan trascienda lo deportivo y se convierta en una gran celebración cultural.

“Yo de verdad que espero que sea una tremenda experiencia donde podamos aprender de distintas culturas, porque allí planeamos ver gente de distintos países, poder conversar con ellos, cómo pasa en las Olimpiadas, donde uno termina viendo los juegos con las demás personas. Quiero tener la experiencia de todas esas culturas en un mismo lugar”, declaró Vázquez Monroig.

He hablado con otras personas que han ido a Mundiales y me cuentan que es como una fiesta bien grande del deporte donde van mucha gente de distintos países y la gente se une para ver, y quiero pasar por esa experiencia”, argumentó el arecibeño.

“Yo quería vivir la experiencia de un Mundial”, expresó Santiago Flores. “Y espero que Brasil sea el equipo que llegue segundo para poderlo ver porque soy fanático de Neymar”.

Popular en la Comunidad


Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: