Entrevista
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prima:Ella Busquets: de escuchar las historias de su padre Ricardo a escribir las suyas

La nadadora de 17 años debutará con la selección de Puerto Rico en Santo Domingo 2026 siguiendo el legado de una de las mayores figuras de la natación boricua

30 de julio de 2026 - 11:10 PM

Ella Busquets comparte un momento con su padre, Ricardo Busquets, el máximo medallista puertorriqueño en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, durante la jornada inaugural de la natación en Santo Domingo 2026. (sara.delvalle@gfrmedia.com)

Santo Domingo - Durante años, Ella Busquets creció escuchando a su padre contarle las historias de cuando representaba a Puerto Rico en las piscinas del mundo.

Le hablaba de Juegos Centroamericanos y del Caribe, campeonatos internacionales y del orgullo que sentía al competir por la isla.

Este verano, con apenas 17 años, será ella quien comience a escribir sus propios recuerdos al debutar con la Selección Nacional de natación en Santo Domingo 2026.

La joven, que está inscrita en los 50, 100 y 200 metros espalda, además de los 50 y 100 mariposa y los relevos, observaba la primera jornada de competencias en el Centro Acuático Juan Pablo Duarte sentada junto a un orgulloso Ricardo “Ricky” Busquets.

El exatleta, que durante más de 16 años fue protagonista dentro del agua, ahora vive la experiencia desde las gradas como padre.

El nadador velocista Ricardo Busquets sumó cuatro medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Maracaibo 1998. (Archivo)
Ricardo Busquets es una leyenda del deporte puertorriqueño.

No es un detalle cualquiera. Busquets es el máximo medallista puertorriqueño en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con 24 preseas (cuatro de oro, siete de plata y 13 de bronce).

A lo largo de su carrera conquistó 31 medallas internacionales, representó a Puerto Rico en cuatro Juegos Olímpicos -Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sídney 2000 y Atenas 2004- y también subió al podio en campeonatos mundiales y en los prestigiosos Campeonatos Pan Pacific.

Ahora, la historia comienza de nuevo, pero con su hija como protagonista.

Para Ella, vestir por primera vez el uniforme de Puerto Rico en un evento multideportivo significa mucho más que disputar unas carreras.

“Representa muchísimo para mí. He escuchado muchas historias de ellos sobre las competencias que disputaron con Puerto Rico, así que significa mucho poder venir aquí y hacer lo mismo. Además, todo el equipo de Puerto Rico me ha recibido de maravilla y me ha hecho sentir muy bienvenida, así que ha sido una experiencia muy divertida”, expresó.

Ricardo Busquets junto a sus hijas, Eva y Layla.
Ricardo Busquets junto a sus hijas, Eva y Layla. (Suministrada)

Aunque admite sentir algunos nervios propios del debut, asegura que la emoción supera cualquier ansiedad.

“Un poquito, pero creo que estoy más emocionada por mis carreras. Va a ser una gran experiencia. Tengo un equipo y unos padres que me apoyan muchísimo, así que estoy muy ilusionada”, dijo.

Las historias que escuchó desde niña también sembraron en ella el deseo de representar a la isla. Por eso, cuando llegó el momento de decidir qué bandera defender en la piscina, nunca tuvo dudas.

“Siempre he querido representar a Puerto Rico. Creo que es algo realmente increíble”, afirmó.

Los nervios de papá

Ricardo confesó que ver a su hija llegar a unos Juegos Centroamericanos le provoca emociones muy distintas a las que sintió durante su exitosa carrera.

“Es un orgullo. Era una meta de ella llegar aquí. Cuando recibió la invitación y logró las marcas nos emocionamos muchísimo. Pero esto lo estamos aprovechando como experiencia”, compartió.

“Solo tiene 17 años y está empezando su carrera. La meta final, obviamente, serían unas Olimpiadas, pero ahora estamos aquí cogiendo experiencia”, sostuvo.

Después de décadas compitiendo, reconoce que descubrir el deporte desde las gradas ha sido un reto mucho mayor.

“He aprendido que eso es lo más difícil: estar ahí sentado con esas emociones y sin poder competir. Pero confío completamente en ella. Sé que siempre dará el máximo por Puerto Rico, así que estoy bien orgulloso”, expresó.

Curiosamente, el camino de Ella hacia la natación no estaba escrito.

Aunque comenzó a nadar cuando era pequeña, durante años sobresalió en el fútbol y parecía que ese sería su deporte. Sin embargo, el momento en que su hija le anunció que quería seguir sus pasos todavía le saca una sonrisa.

“Era una futbolista tremenda. La invitaron a un montón de equipos. Pero hace como tres o cuatro años decidió comprometerse con la natación específicamente y desde entonces hemos ido progresando poco a poco”, recordó el exnadador.

“Yo le dije: ‘Si eso es lo que tú quieres hacer, eso es lo que vamos a hacer’. Pero por dentro estaba haciendo brincos y maromas”, confesó entre risas.

Una tradición familiar

La natación forma parte de la historia de la familia. Ricardo y su esposa, Emily Plummer, coincidieron como nadadores de la Universidad de Tennessee en la década de 1990.

Él fue campeón de la NCAA como parte del relevo 4x50 combinado en 1996 y posteriormente representó a Puerto Rico en cuatro Juegos Olímpicos, además de conquistar medallas mundialistas.

Plummer, por su parte, fue dos veces All-American con las Volunteers, ganó un título nacional universitario en el relevo 4x100 libre, participó en las pruebas clasificatorias olímpicas de Estados Unidos en el 2000 y luego representó a Puerto Rico en los Juegos Panamericanos.

Según contó Ricardo, Emily también hubiera querido acompañar a su hija en Santo Domingo, donde ella misma compitió por Puerto Rico en los Juegos Panamericanos de 2003.

Sin embargo, permaneció en Estados Unidos junto a las otras dos hijas de la familia, que recientemente comenzaron sus estudios universitarios.

Ella, quien estudia en Monte Vista High School, en Danville, California, ya realizó un compromiso verbal para continuar su carrera académica y deportiva en la Universidad de Tennessee, para seguir la misma ruta que recorrieron sus padres.

Por ahora, la joven no se fija metas de medallas. Prefiere disfrutar el momento que imaginó desde niña mientras escuchaba las historias de su padre.

“Lo más importante para mí es que esta sea una experiencia muy positiva. He entrenado muchísimo para estas carreras, así que espero que salgan bien y, con suerte, poder clasificar a algunas finales”, concluyó.

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