Pieza de la artista dominicana Joiri Minaya, titulada “Container #3”. (Suministrada) (semisquare-x3)
Pieza de la artista dominicana Joiri Minaya, titulada “Container #3”. (Suministrada)

Luego de una larga estancia en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), la curadora puertorriqueña Marina Reyes Franco decidió regresar a Puerto Rico en el 2014. Al volver, optó por mudarse nuevamente a lo que por décadas fue su hogar, el Viejo San Juan.

Pero en poco tiempo se percató que algo había cambiado en su comunidad. En ese entonces, los alquileres a corto plazo comenzaban a propagarse aceleradamente en la zona, provocando un nuevo paisaje. Esa ciudad en la que se crió y en la que hizo comunidad, se transformaba poco a poco en un sitio de paso, en una gran atracción hecha para los turistas, donde los residentes parecían no tener cabida. Intentó vivir allí por un tiempo hasta que no pudo más y se fue entristecida y enfurecida por lo que entiende es un nuevo modo de expulsión para convertir a la ciudad en un “escenario para fotos”.

Esa experiencia coincidió con una serie de incentivos que impulsó el gobierno de Puerto Rico para atraer a inversionistas extranjeros al país, “enamorándolos” con la postal idílica de sol, playa y palmeras. Ya que como recordó “las imágenes del paraíso ayudan también a vender el paraíso fiscal”.

Estos sucesos despertaron en la curadora una serie de interrogantes en cuanto a cómo se ha trabajado la noción del paraíso desde el Caribe.

“Empecé a pensar que si me molestaba tanto lo que estaba pasando debería entenderlo mejor e instigar a que se den conversaciones desde nuestro campo de acción y nuestro campo de conocimiento que es lo visual, experiencial y performático. Esto con la intención de subvertir esa negatividad y crear algo que genere conversaciones o que instigue a que otras personas lo miren y lo vean como algo potencialmente problemático”, explicó.

Su primer acercamiento al tema fue con la exposición “Watch your step / Mind your Head”, que se presentó en la galería ifa en Berlín, y donde participaron la artista puertorriqueña Sofía Gallisá Muriente y la española Irene de Andrés. Con esta muestra, la curadora comenzó un proceso de investigación para abordar quién construye el concepto del paraíso y quién lo consume. Para Reyes Franco, el discurso de la “economía del visitante”, así como del “resort hotelero”, acentúan una nueva relación colonial que busca “transformar una sociedad para servir a la experiencia turística”.

Estas transacciones no son exclusivas de Puerto Rico, sino que se repiten en otros países caribeños con los que compartimos una historia colonial en común. Tras ganar en el 2017 una beca de la Colección Patricia Phelps de Cisneros, Reyes Franco viajó a varios países de la zona para continuar con su investigación, resultando en la nueva exhibición “Resurgir el paraíso”, que abrió el sábado en el espacio :Pública, ubicado en Santurce. La muestra, que fue comisionada por el programa Apexart de Nueva York, consta de piezas a cargo de la artista dominicana Joiri Minaya, así como de los jamaiquinos Deborah Anzinger y Leasho Johnson, quienes examinan las nociones preconcebidas del paraíso y el turismo como un nuevo medio de colonización.

Los artistas abordan en sus obras temas como la intersección del turismo, sexualidad, género, preocupaciones ambientales, la música e internet a través de diversos medios que van desde la pintura, al mural, la fotografía, la instalación y el vídeo. Para Reyes Franco era vital expandir su mirada a otros espacios geográficos para establecer paralelismos, contrastes, entablar diálogos posibles entre artistas y fomentar más interconexiones.

Como observó, aunque geográficamente cercanos, los artistas caribeños apenas muestran sus trabajos dentro de la región. Destacó que en Puerto Rico todavía se mira con desdén a algunos de nuestros países vecinos al catalogarlos de “islitas”, por lo que entiende urge mirarnos, escucharnos, para buscar puntos de encuentros y establecer nuevos discursos.

“Quiero que estas voces del Caribe que nunca están aquí, estén. Que sirva esta muestra para fomentar más relaciones e intercambios. Tratar de que esto siga moviéndose para seguir conociendo a nuestros pares, a esas otras personas que están pensando en forma similar”, dijo.

Artistas

Reyes Franco indicó que le interesó el trabajo de estos artistas porque “subvierten el orden que se quiere que se tenga de la producción de imágenes y de sentidos en el Caribe”, proponiendo sus propias narrativas.

Joiri Minaya, por ejemplo, indaga en la explotación de los cuerpos femeninos dominicanos, así como en el paisaje tropical, utilizando estampados florales que apuntan a esa mirada extranjera sobre lo “caribeño”.

Una de las piezas que llama la atención es la fotografía, “Container #3”, en la que posa de manera estereotipada cubierta en un atuendo de estampado floral frente a una playa, lo que la hace prácticamente invisible. Como señaló Reyes Franco “en el trabajo de Minaya, las mujeres miran de vuelta y tienen el poder de negarse ante el espectador”.

La artista dijo que con su trabajo desea presentar cómo el imaginario de lo tropical está relacionada con “esa historia colonial, imperial, del ojo blanco, masculino que viene y define la imagen de tal forma”. “Me gusta usar (el estampado) en este trabajo para apuntar al espectador y hacerlo 'self aware' de su participación en este sistema”, comentó.

Mientras, el artista Leasho Johnson con su mural “Death of the Sound Boy”, se apropia y modifica una serie de pinturas y grabados de paisajes tropicales del siglo XIX, para crear nuevas narrativas con respecto a la raza, la violencia y la opresión en el Caribe. En su mural integra el elemento musical del Sound Boy, término jamaiquino para disc jockey, toda vez que presenta a su avatar, una mezcla entre un personaje de blackface yla Venus de Willendorf, que toma control de su cuerpo.

La artista Deborah Anzinger, a su vez, se sumerge en la naturaleza creando piezas abstractas con la que presenta un nuevo paisaje, que se aleja de la idílica postal caribeña. Con una mirada crítica, la artista aborda temas con la escasez de agua y el acceso restringido a los recursos naturales en la zona. “Resistir el paraíso”, título tomado del libro de la escritora bahameña Angelique V. Nixon, es una invitación a desafiar las nociones preconcebidas de lo que significa ser caribeño, mirando con ojo crítico esas narrativas paradisíacas.

“Resistir el Paraíso”, muestra de arte curada por Marina Reyes Franco Participan los artistas Joiri Minaya, Deborah Anzinger y Leasho Johnson. El evento será en la #1057, Avenida Ponce de León, Santurce. La exhibición estará abierta al público general desde el 9 de junio hasta el 16 de julio. El horario será de miércoles a sábado de 11:00 a.m. a 10:00 p.m.


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