30 de abril de 2026 - 10:58 AM

Calma, quietud y serenidad apalabran la propuesta pictórica de Julianny Moyet Ortiz, joven pintora utuadeña que ha cautivado la atención de conocedores y coleccionistas de arte local con su mirada inusitada hacia el paisaje isleño; mirada que invita a la reflexión íntima y al sosiego.
Será con una veintena de sus trabajos más recientes que Moyet Ortiz debutará con la exhibición en solitario “El camino a casa”, en Galería Petrus, el martes 5 de mayo de 2026 a las 6:30 p.m.
Es a partir del paisaje que le regala su pueblo natal que la artista enfrenta el lienzo donde mediante trazos fluidos sugiere montañas, árboles, vegetación y caminos rurales cubiertos por el velo húmedo y apacible de la neblina.

“Todas mis piezas están centradas en paisajes de Puerto Rico. Resido en Utuado y en todo mi entorno hay un río o un cuerpo de agua presente. Eso me facilita abstraer mis piezas de esos ambientes, por la neblina que se produce en estos cuerpos de agua, que incorporo en mis piezas mediante el acrílico aguado y con el que creo esos efectos acuosos”, indicó la pintora a través de un comunicado. “La neblina se apodera de la naturaleza y cambia su aspecto; esa es la sensación que busco capturar. Intento obtener un paisaje dentro del mismo paisaje, como una suerte de espejismo”.
Precisamente, Moyet Ortiz plantea una mirada alterna al Caribe con la que se distancia de los colores brillantes y los altos contrastes de luz y sombra. Según la misiva de prensa, la artista retrata un Caribe a partir de una paleta casi monocromática de rayos solares que intentan abrirse paso entre el agua suspendida en la atmósfera para acariciar la superficie vegetal.
“En efecto, hay personas que me sugieren que le añada más colores, más azul, pero esa no es mi visión. Estos paisajes provienen de las mañanas de días lluviosos en el campo”, aseveró.
Su modelo es elusivo. Moyet Ortiz lo persigue, tiene que salir a su encuentro. Se levanta muy temprano en busca de ese instante cuando el alba comienza a develar su objetivo. Puede que a esa hora otros duerman o se encuentren absortos en la rutina mañanera como para detenerse a observar lo que para Julianny implica su musa. Tal vez por eso algunas personas no alcancen a distinguir de primera instancia lo que a la pintora le resulta cotidiano.
“Salgo muy temprano a fotografiar. Busco obtener la mayor cantidad posible de imágenes para capturar el movimiento de la neblina, cómo interviene en la apariencia del paisaje”, explica. Debido a que trabaja en formato grande no se le hace factible practicar el plenairismo, algo que anhela y para lo cual reconoce tendría que modificar la escala de sus piezas. Si hay un aspecto que provoca mayor asombro al detenerse ante una de sus pinturas es el logro del detalle fotográfico a partir de un trazo fluido con el medio diluido.

El verde, ese color secundario situado entre el azul y el amarillo en el espectro luminoso, que evoca naturaleza, frescura, esperanza y equilibrio emocional y que transmite paz, provoca en Julianny Moyet Ortiz una especie de obsesión serena, que le impulsa a querer compartir con el espectador esa sensación de plenitud ante un instante en el presente, el que se puede vivir ante una de sus pinturas.
“Me gusta comunicar esa sensación de calma. Es inexplicable, me quedo en ese lugar y no me quiero ir; es lo que quiero comunicar, esa quietud, esa tranquilidad”, manifestó la pintora.
Fue la experiencia de abandonar su Utuado natal para insertarse en el paisaje urbano riopedrense, mientras completaba estudios en Artes Plásticas en la Universidad de Puerto Rico, lo que le permitió identificar su propuesta pictórica, nacida del anhelo de capturar en el lienzo aquel paisaje que dejaba atrás.
“La distancia me acercó a mi identidad. En la universidad me conocían como ‘la de la montaña que quiere regresar a la montaña’. Me enfoqué en la naturaleza. Me metí de lleno en ella. Llevaba mi paisaje conmigo”, enfatizó.
Moyet Ortiz es consciente de que, mediante su trabajo, captura un paisaje tan efímero como la niebla misma, pues la naturaleza suele encontrarse en constante acecho del desarrollo y allí, donde hoy la artista observa verdor acariciado por un velo de humedad, mañana puede haber solo varilla, cemento y brea.
“Es algo que percibo cuando salgo de Utuado camino a San Juan; veo como el paisaje se va transformando en la carretera y me digo: ‘se me está yendo la naturaleza, la estoy dejando allá atrás’”, destacó la pintora. “Otro elemento que me atrae capturar en mi trabajo son las montañas. Siento que quizás las personas no se detienen a apreciarlas. Las incluyo en mis piezas para que sirvan de recordatorio”.
Por otro lado, Moyet Ortiz valora la oportunidad que representa realizar una exposición en solitario en Galería Petrus. “Realmente fue algo bien inesperado; todavía no me lo creo. Es una gran oportunidad pues, reconozco a los maestros que exhiben en Galería Petrus y que Sylvia Villafañe se haya fijado en mi trabajo no me lo esperaba y estoy muy agradecida”, destacó.
Para esta exposición, la joven artista ha trabajado una veintena de piezas en formatos que van del 48” x 48” hasta alcanzar las 80”x80”.
“El camino a casa” abrirá al público en la Galería Petrus, el 5 de mayo de 2026, a las 6:30 p.m.
La Galería Petrus está localizada en el 726 de la calle Hoare, esquina Las Palmas, en Miramar. Para información, llame al 787-318-8993, escriba a info@petrusgallery.com o a través de las redes sociales en Instagram y Facebook, bajo @galeriapetrus.
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