

17 de junio de 2026 - 12:31 PM


Una gran mayoría de las cirugías abdominales y pélvicas actuales se realizan mediante laparoscopia, considerada como una cirugía mínimamente invasiva, lo que implica menos daños que una cirugía abierta.
Una cirugía de invasión mínima, como la laparoscopia, se asocia con menos dolor, una hospitalización más corta y menos complicaciones. Y es que, en lugar de abrir grandes incisiones, el cirujano utiliza pequeñas marcas y una cámara para operar, lo que reduce el dolor, el sangrado y acelera la recuperación.
De acuerdo con Mayo Clinic, en una laparoscopia el médico a través de una o más incisiones, que son unos cortes o lesiones pequeñas, inserta sondas pequeñas, una cámara iluminada (laparoscopio) e instrumentos quirúrgicos diminutos, para examinar u operar los órganos del abdomen o la pelvis.
Por lo general, la laparoscopia se hace en un hospital o en una clínica ambulatoria.
“La cirugía de invasión mínima apareció en la década de los ochenta como una manera segura de satisfacer las necesidades quirúrgicas de muchas personas. En los últimos 20 años, muchos cirujanos comenzaron a preferir este tipo de cirugía a la cirugía abierta o tradicional. Con mayor frecuencia, la cirugía abierta requiere de cortes más grandes y una hospitalización más prolongada”, se detalla en el portal de esta organización sin fines de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación médica.
Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés) explica que la laparoscopia se utiliza para diagnosticar la causa de síntomas en el abdomen o pelvis. Por lo general, se realiza si las pruebas de imágenes, como radiografías, ultrasonidos y resonancias magnéticas no entregan suficiente información para confirmar un diagnóstico.
En general, las pruebas se hacen para ayudar a diagnosticar:
Un cirujano utiliza la laparoscopía para:
Hay muchas razones por las que puedes necesitar una laparoscopía, incluyendo si:
Si es mujer, podría necesitar una laparoscopia para:
Averiguar qué está causando problemas para embarazarse o para diagnosticar síntomas que involucren los órganos del sistema reproductivo, incluyendo: enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, embarazo ectópico, fibromas uterinos y quistes en los ovarios.
Luego de este procedimiento mínimamente invasivo, puedes presentar dolor abdominal o molestia por los siguientes días después de la laparoscopia. También puede sentir dolor de cuello u hombro. Esto es porque el gas usado durante la cirugía puede irritar los nervios en su abdomen que van hasta el hombro, según detalla los NIH.
Después de la laparoscopía, es muy poco común tener problemas serios. Sin embargo, informa que esto puede incluir infección, coágulos sanguíneos, daño a un órgano o vaso sanguíneo y problemas por el medicamento que utilizan para hacerlo dormir durante el procedimiento.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: