La Luna en Cáncer suaviza tu fuerte carácter y te invita a bajar la guardia. Evita actuar impulsivamente, déjate guiar por tu intuición y notarás que las decisiones tomadas desde el corazón tienen más impacto que las tomadas desde la prisa. Un asunto familiar o emocional pide tu presencia. Si lo atiendes con paciencia, se transforma en algo positivo.