La Luna se encuentra en el signo de Sagitario y este tránsito te invita a flexibilizar tu estructura y permitir que la vida te sorprenda. La energía sagitariana ilumina tu hogar y tu mundo emocional, animándote a buscar más libertad dentro de tus propias raíces. Ahora podrás encontrar claridad sobre lo que necesitas para sentirte en paz.