

9 de junio de 2026 - 7:30 AM

Dos jugadores. Un tablero cuadriculado de 64 casillas. Un grupo de 16 figuras para cada jugador: un rey, una dama, dos alfiles, dos caballos, dos torres y ocho peones. Cada figura se mueve de forma distinta a través del tablero, pero juntas persiguen el mismo objetivo: derrotar al rey oponente.
El ajedrez es un antiguo juego de estrategia que, según la Organización de Naciones Unidas (ONU), “combina elementos del deporte, el razonamiento científico y el arte”. También ayuda a desarrollar destrezas que son útiles más allá del tablero, de acuerdo con Ismael Soto González, presidente de la Federación de Ajedrez de Puerto Rico (FAPR).
“El ajedrez te ayuda a pensar, a crear planes concretos y abstractos, a tomar mejores decisiones en circunstancias difíciles y con tiempo limitado”, destacó Soto, quien además lleva 26 años trabajando como maestro de Educación Física. “Ayuda a ver no solo la jugada del momento, sino a visualizar cuatro, cinco o seis jugadas más adelante, por lo que te enseña a ser estructurado en la ejecución de tus acciones”.
Con él coincidieron dos jóvenes jugadores. “Me ayuda porque en lo académico me siento mejor, más atento”, expresó Malcom Pérez Quiñones, de 15 años y vecino de Yauco, quien juega desde pequeño y ha participado de torneos internacionales de ajedrez en República Dominicana, Colombia y El Salvador. “En el diario vivir me ayuda a tomar decisiones y es un aprendizaje que me va a servir en el futuro”, agregó.

“Aunque ganes o pierdas, siempre vas a aprender algo”, apuntó Catalina Marti Pacheco, de 9 años y residente de Ponce, quien cualificó para ir junto a la delegación de Puerto Rico a las Olimpiadas de Ajedrez que se celebrarán en septiembre de este año en Uzbekistán. “Si pierdes, analizas la partida y chequeas cuáles fueron tus errores para no cometerlos la próxima vez. Y si ganas, puedes analizar los buenos movimientos que hiciste”.
Aunque es una disciplina mental, se le considera un deporte y es reconocido como tal desde 1999 por el Comité Olímpico Internacional, que lo incluyó como evento de exhibición en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, en Australia. Nunca ha sido un deporte oficial de los Juegos Olímpicos, pero cuenta con sus propias olimpiadas, organizadas por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés).
En la isla, la FAPR es la entidad sin fines de lucro a cargo de fomentar la práctica del ajedrez. Como parte de esa labor, facilita tableros, piezas y capacitación a maestros para que desarrollen el deporte en sus escuelas, informó Soto. Estimó que han impactado a unos 350 planteles en los pasados años.
Para incentivar el ajedrez en la población general, añadió que hay decenas de clubes alrededor de la isla, donde niños y adultos pueden aprender, practicar, entrenar y participar de competencias locales. Como la FAPR está afiliada a la FIDE, jugadores de la isla pueden competir en torneos internacionales.
Tal es el caso de Catalina. En diciembre pasado, quedó en cuarto lugar en su categoría durante el XX Festival de Ajedrez Centroamericano y del Caribe de la Juventud, celebrado en Dorado. A nivel local, obtuvo el premio a la mejor actuación femenina en el Torneo de las Madres celebrado en mayo pasado en Caguas. Ese mismo mes participó del Campeonato Nacional de Ajedrez Femenino 2026, en Ponce, donde logró la clasificación para las Olimpiadas de Ajedrez 2026 en Uzbekistán.
Ha practicado mucho desde que comenzó a jugar hace dos años. “Estoy en el Ponce Chess Club y en Yauco Chess Club. En Yauco entreno los sábados y los martes con el entrenador Edison Burgos. Veo vídeos de ajedrez, practico todos los días y hago ejercicios de ajedrez varias veces a la semana”, detalló Catalina. “Los ejercicios son de cómo hacer jaque mate en una o en dos juagadas”, añadió la niña, cuya meta es ser gran maestra, que es el título máximo de esta disciplina.
Por su parte, Malcom practica todos los días: “Tengo una rutina. De lunes a viernes practico tres horas y los fines de semana compito en torneos o en línea. En el Club de Yauco practico los martes”. Al momento, figura entre los primeros cinco mejores jugadores juveniles de la isla y competirá en el Festival Panamericano de Ajedrez de la Juventud, que comenzará en julio en Medellín, Colombia.
“Lo más que me gusta del ajedrez es lo variado que es y las relaciones sociales que uno hace. He ido a muchos pueblos y he conocido mucha gente gracias a este juego”, expresó Malcom, cuya meta es convertirse en jugador profesional y conseguir un título internacional.
Soto indicó que los maestros interesados en llevar el ajedrez a sus escuelas pueden comunicarse con la federación por email al info@lafapr.org o por teléfono al 787-527-7577.
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