2 de septiembre de 2026 - 3:24 PM

El director del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), Ernesto Rodríguez, consideró que la reciente recuperación del embalse Carraízo dio margen para mantener una pausa en el racionamiento, aunque advirtió que el panorama debe reevaluarse semanalmente ante señales de un regreso a lluvias por debajo de lo normal durante septiembre.
“Yo creo que, con este alivio que vimos, la movida tiene sentido. Pero debemos mirarlo semanalmente a ver cómo estas perspectivas que tenemos durante la segunda o tercera semana de septiembre pudieran estar cambiando o manteniéndose”, sostuvo Rodríguez en entrevista con El Nuevo Día.
Rodríguez explicó que, aunque los remanentes de la tormenta tropical Dolly comenzaron a afectar a Puerto Rico entre el domingo y el lunes, la lluvia que tuvo mayor impacto sobre Carraízo ocurrió entre la noche del lunes y la madrugada del martes.
Durante las primeras 24 horas del evento se registraron, en términos generales, entre una y dos pulgadas de lluvia, con acumulaciones de hasta tres pulgadas en algunos sectores.
Sin embargo, la actividad que permaneció posteriormente sobre la región dejó entre tres y seis pulgadas de lluvia sobre el sureste de Puerto Rico, particularmente en Patillas.
Parte de esa precipitación logró cruzar la zona montañosa del sur y alcanzar municipios como Juncos, San Lorenzo, Gurabo y Caguas.
“Eso fue lo que nos dejó el incremento de estas cinco o seis pies en el nivel de Carraízo. Yo creo que tiene validez el movimiento que hizo el gobierno porque se acumuló bastante agua. Pero no significa que va a ser lo suficiente”, indicó.
El aumento ocurre mientras el gobierno mantiene en pausa el plan de racionamiento para los abonados que se suplen de Carraízo y continúa evaluando cuándo retomarlo.
Rodríguez, quien participa en el Comité Ejecutivo que da seguimiento a la sequía, señaló que el panorama de precipitación para esta semana luce más favorable que durante las reuniones anteriores.
Explicó que en las ocho reuniones previas predominaban proyecciones de lluvia por debajo de lo normal, mientras que esta semana comenzó con una perspectiva de precipitación más cercana a los valores normales.
Todavía quedan dos ondas tropicales débiles que podrían favorecer lluvia sobre Puerto Rico durante los próximos días.
La primera estaría afectando la región entre el viernes y principios del sábado, mientras la segunda se acercaría entre el domingo y el lunes.
Aunque Rodríguez no anticipó grandes acumulaciones, estimó que cada evento podría dejar alrededor de una a dos pulgadas de lluvia en algunas zonas.
“Una pulgada o dos cada uno de esos eventos, pues, nos mantienen no bajando, que es lo que queremos”, explicó.
El director del SNM sostuvo que esas ondas aumentan la posibilidad de que la lluvia alcance sectores distintos al oeste, donde suele desarrollarse actividad durante las tardes por efectos locales.
“Hay oportunidad también de verla en la cuenca de Carraízo y La Plata, aunque no sea mucho”, sostuvo.
Una vez pasen esos eventos, el panorama comenzaría a cambiar.
Rodríguez explicó que las señales actuales apuntan a que durante la segunda y tercera semana de septiembre Puerto Rico estaría bajo una fase menos favorable de una oscilación atmosférica que podría limitar la intensidad de las ondas tropicales y la actividad de lluvia.
“No es que no vaya a caer una gota de agua, pero vamos a estar experimentando lluvias por debajo de lo normal”, advirtió.
A ese panorama se suma la presencia de polvo del Sahara, cuya temporada típicamente comienza a disminuir hacia mediados de agosto, pero que este año ha continuado extendiéndose.
Rodríguez indicó que todavía permanece una cantidad considerable de polvo entre África y Puerto Rico y que los modelos muestran la posibilidad de otro evento saliendo del continente africano hacia mediados de la próxima semana.
Más allá de septiembre, Rodríguez destacó que los próximos tres meses serán importantes para acumular agua antes de que Puerto Rico entre nuevamente a su temporada seca.
Explicó que durante agosto y septiembre las ondas tropicales suelen tener mayor protagonismo, mientras que hacia mediados de octubre y noviembre comienzan a influir otros patrones, como vaguadas y, posteriormente, frentes fríos.
“Si no logramos nosotros colectar la lluvia entre las ondas tropicales, las vaguadas y los frentes fríos de estos próximos tres meses, sí vamos a estar en una situación difícil cuando entremos a esa época seca que suele empezar en diciembre y continuar hasta marzo”, advirtió.
Rodríguez sostuvo que las condiciones deben evaluarse de manera continua y que las reuniones semanales con el gobierno permiten ajustar las decisiones según evolucione el panorama meteorológico.
También exhortó a mantener un uso prudente del agua, al señalar que el pico de El Niño se espera para noviembre y que las condiciones de precipitación por debajo de lo normal podrían continuar.
“No podemos controlar las condiciones del tiempo. Podemos sí mantenernos prudentes con el uso del agua para tratar de conservarla”, sostuvo.
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