

1 de octubre de 2026 - 3:06 PM

Christa Pike, de 50 años, debía ser ejecutada el miércoles 30 de septiembre de 2026 en Tennessee, Estados Unidos, por un asesinato cometido en 1995. El procedimiento con inyección letal no pudo completarse después de que sobreviviera a dos dosis de pentobarbital y fuera trasladada a un centro médico.
Sin embargo, la condena que la llevó al corredor de la muerte se originó en un caso ocurrido hace más de tres décadas, cuando tenía 18 años.
Pike fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, una joven de 19 años a quien conoció en un campamento de capacitación laboral para adolescentes con problemas de conducta. Según BBC, Pike y su entonces novio, Tadaryl Shipp, golpearon y torturaron a Slemmer hasta causarle la muerte en 1995.
El asesinato generó una amplia atención mediática en Knoxville. El medio británico informó que, en el caso, apareció un pentagrama invertido, una figura vinculada a creencias satánicas. Pike negó haber realizado personalmente la marca.
En 1996, un jurado declaró a Pike culpable de asesinato en primer grado y de conspiración para cometer asesinato en primer grado. De acuerdo con el documento presentado por Tennessee ante la Corte Suprema, la pena de muerte fue impuesta por el cargo de asesinato.
La Corte Suprema de Tennessee confirmó las condenas y la sentencia en 1998. Desde entonces, Pike permaneció en el corredor de la muerte mientras su defensa presentó diferentes recursos para cuestionar la condena.
Entre los argumentos planteados por sus abogados en los últimos años estuvo el historial de abuso sexual que Pike habría sufrido durante su infancia. La defensa sostuvo que el jurado que la condenó a muerte no tuvo la oportunidad de valorar esas circunstancias como elementos atenuantes.
El asesinato de Slemmer no fue el único delito por el que Pike recibió una condena. El documento presentado por el Estado de Tennessee también registra un proceso posterior por un ataque contra otra interna.
En 2004, Pike fue declarada culpable de intento de asesinato en primer grado por un hecho ocurrido en agosto de 2001. Según el expediente, mientras estaba encarcelada, estranguló a otra reclusa con un cordón de zapato hasta dejarla inconsciente. Esa condena también fue confirmada posteriormente en apelación.
Tres décadas después del asesinato de Slemmer, Pike se convirtió en el centro de una nueva controversia por el intento de ejecutar la sentencia de muerte. BBC informó que recibió dos dosis de pentobarbital, pero no murió y tuvo que ser trasladada a un centro médico.
La defensa sostuvo que el procedimiento presentó dificultades relacionadas con el acceso a las venas y cuestionó la atención médica recibida durante el intento. El Departamento Correccional de Tennessee, por su parte, afirmó que siguió el protocolo de ejecución establecido por el Estado.
Tras el procedimiento fallido, el gobernador de Tennessee anunció que detendría el resto de las ejecuciones programadas para este año. El caso de Pike permanece así ligado a dos procesos penales distintos: el asesinato de Colleen Slemmer, por el que recibió la pena de muerte, y el intento de asesinato cometido años después durante su encarcelamiento.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: