Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

La Policía investiga otro asesinato de un transexual en Caguas y no se descarta que se trate de un crimen de odio o de violencia de pareja.

El caso de Ángel González Oquendo, de 38 años, mejor conocido como “Angie”, es el segundo asesinato de un transexual en el país en menos de dos meses.

El más reciente fue el crimen de la estilista Ashley Santiago, ocurrido el 19 de abril en Corozal. El año pasado, además, fue asesinado, también en Caguas, Jorge Steven López.

El caso de Ashley aún no se ha resuelto, mientras que por el asesinato de López se declaró culpable y fue sentenciado a 99 años de cárcel Juan “Casper” Martínez.

La más reciente víctima, Angie fue vista por última vez con vida, hasta donde conoce la Policía, el jueves pasado y se sospecha que ese mismo día fue asesinada ya que “el estado de descomposición del cadáver es compatible con el de una persona que lleva de tres a cuatro días muerta”, dijo el teniente Carlos H. Cruz Burgos, director del Cuertpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Caguas.

Los vecinos del edificio de dos plantas donde Angie vivía en un apartamento rentado en la calle Ponce de León del barrio Savarona, frente al estadio Yldefonso Solá Morales, comenzaron a sentir un fuerte hedor y llamaron a las autoridades.

Los policías hallaron el cuerpo de Angie en el suelo, completamente desnudo con heridas “punzantes o cortantes” en el cuello y el pecho, reportó la oficial de Prensa de la Policía, Emily Rodríguez.

No obstante, Cruz sostuvo que era difícil determinar el tipo de heridas debido al estado del cadáver. A Angie le amarraron las manos con un cable electrónico, el que también le pasaba alrededor del cuello, dijo Cruz.

“Existe una persona de interés en la investigación a quien queremos entrevistar”, dijo el teniente sin más detalles.

“Es muy preliminar pero no descartamos ninguna de esas dos posibilidades”, dijo Cruz, cuando se le preguntó si la situación apuntaba hacia un crimen de odio por la identificación de género de la víctima o hacia un caso de violencia de pareja o ex pareja.

Angie vivía como mujer a tiempo completo y, según la Policía, tenía hasta senos. Ninguno de los entrevistados pudo dar información con relación al oficio o profesión a la que se dedicaba la occisa.

“Era buena gente”, dijo una vecina que charlaba con dos amigas cerca del casa de apartamentos donde vivía la víctima. “Él vivía sólo ahí, siempre saludaba, no sé ni cómo se llamaba pero su nombre de nena era Angie”, dijo la vecina.


💬Ver 0 comentarios