Los celadores de la Utier se manifestaron frente al Capitolio. (Alex Figueroa Cancel)

Marielie Carrillo nunca había participado de una manifestación, pero hoy decidió salir junto a decenas de celadores a reclamar la restitución de la licencia por accidentes para que nadie más se exponga a lo que ha enfrentado su esposo, Héctor Yahmar O’Neill, quien lleva ocho meses en la unidad de intensivo en recuperación por una descarga eléctrica.

O’Neill, quien perdió uno de sus brazos, ya ha atravesado por ocho operaciones.

Mientras, le quedan otras cinco cirugías, con un estimado de no menos de cinco a seis meses más en el hospital, para sumar al año y medio que lleva desde que sufrió el accidente, periodo en el que ha tenido que también sobrevivir sin la licencia contra accidentes para celadores de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que fue eliminada en el 2016.

“Es bien difícil. De los que está aquí, no deseo que alguien tenga que pasar por esto”, expresó Carrillo, durante una manifestación de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), frente al Capitolio.

“El doctor no nos puede dar un estimado exacto porque todo dependerá de cómo cicatrice. Se quemó mucho, pero vamos con calma, día a día, enfocados en la recuperación y en nuestra hija, de 16 años, que le da fuerzas todos los días, diciéndole que quiere que en dos años desfile con ella en su graduación”, contó.

Carrillo indicó que en la unidad de quemados del Hospital Industrial de Centro Médico hay otros seis celadores de la AEE.

Marielie Carrillo, esposa del celador Hécotr O'Neill. (Alex Figueroa Cancel)

Por su parte, el presidente de la Utier, Ángel Figueroa Jaramillo, destacó que cerca de 50 empleados han fallecido en accidentes como parte de sus labores en la AEE.

Cruces con sus nombres fueron colocadas, al lado de un cartel con el rostro de O’Neill, en una barricada ubicada por la Policía frente a las escalinatas del ala norte del Capitolio, durante un acto ecuménico, que formó parte de la manifestación para atención a los reclamos laborales de los celadores.

Figueroa Jaramillo indicó que todavía está a la espera de que se someta un proyecto de ley para restituir la licencia de accidentes. Dijo que el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, se comprometió a presentar la medida, pero desconoce en qué estatus se encuentra.

“La licencia se quitó por la Ley 66 y Ley 26. Estamos esperando un proyecto de ley para revertirlo. Nadie quiere accidentarse y si la AEE cumple con el mantenimiento, los adiestramientos y evita la fatiga de los empleados, es una licencia que estará, pero no se usaría”, sostuvo Figueroa Jaramillo.

“Pero, lamentablemente la AEE mira para otro lado y siguen pasando los accidentes, sin que los empleados tengan un apoyo justo”, agregó.

Con la licencia, los empleados tenían derecho a continuar recibiendo el salario mientras se recuperaban, pero desde que se eliminó solamente reciben la dieta del Fondo (del Seguro del Estado). Y si pasa más de año y medio, se quedan sin trabajo”.

“El proyecto que estamos proponiendo le devuelve esta licencia no solamente a los celadores, sino también a policías y bomberos, porque son empleados públicos que se exponen a condiciones de alto riesgo que no enfrentan otros”, abundó.

El líder sindical destacó que la ausencia de esa licencia es una de las razones que ha contribuido a la fuga de celadores a Estados Unidos, siendo empleados de alta especialización que toma tiempo en reponer.

“Es un elemento importantísimo, junto con la falta de un ajuste de salario”, afirmó. “El gobierno ha decidido no intervenir y la AEE se retiró de la mesa de negociación”.

Cuando se le preguntó si la Utier activarían el voto de huelga, Figueroa Jaramillo indicó que “nosotros no trabajamos para una huelga. Pero en la medida en que el gobierno les dé la espalda a los celadores, eso es una posibilidad”.


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