Tras el paso del huracán Marían, el presidente Trump visitó Puerto Rico, y lanzó rollos de papel toalla en una actividad a la que fue invitado. (GFR Media)

Washington - Grupos pro derechos civiles de EE.UU. y de la diáspora denunciaron ayer que el presidente Donald Trump intensificara sus ataques hacia Puerto Rico en momentos de emergencia, y acentuaron que sus alegaciones de que la isla es uno de los lugares “más corruptos” ignora que los puertorriqueños demostraron este verano que no toleran la descomposición de su gobierno.

La nueva ola de tuits del presidente Trump, en la que demandó de los puertorriqueños ser agradecidos del apoyo federal para atender desastres naturales, generó alarma y preocupación entre diversos grupos en EE.UU.

Organizaciones pro derechos civiles como la Asociación para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) y Latino Justice, así como las coaliciones de la diáspora Agenda Nacional Puertorriqueña (NPRA) y Power4Puerto Rico, expresaron, por separado, su enfado por el comportamiento de Trump.

“Sus tuits son indignantes, particularmente en momentos en que Puerto Rico no está recuperado por el paso de un huracán y (se enfrentaba) a otro”, dijo Hilary Shelton, director de la oficina de Washington y vicepresidente de Política Pública de la NAACP, el principal grupo afroamericano pro derechos civiles.

Shelton sostuvo que es muy peculiar que Trump muestre esa resistencia hacia un territorio estadounidense “hispano” y con una población de descendencia africana significativa. “Por lo menos, levanta la pregunta de (si hay racismo). Huele muy mal, por ejemplo, que trate a Puerto Rico y Florida de forma diferente”, agregó.

Indicó que en la imagen de la respuesta federal al huracán María –que causó cerca de 3,000 muertes en Puerto Rico y sobre $100,000 millones en daños-, siempre quedará Trump lanzando rollos de papel en la isla.

“Necesitamos mejores símbolos para reunificarnos”, dijo Shelton.

Pese al historial de Trump, hubo incredulidad de que el presidente de EE.UU. escogiera el momento de la amenaza del huracán Dorian para reclamarle a Puerto Rico que no haya sido agradecido durante la emergencia de hace dos años con el ciclón María e insistir falsamente en que el Congreso ha asignado a la isla $92,000 millones para mitigar la catástrofe causada por el huracán María.

En la página oficial del gobierno federal, FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) indica que, hasta el 30 de junio pasado, el total de fondos asignados a la isla alcanzaba $42,691 millones. Pero ese número no incluye los $4,800 millones otorgados como fondos de emergencia de Medicaid ni los $1,870 millones asignados para asistencia alimentaria.

Los fondos desembolsados rondan los $20,400 millones, lo que incluye las asignaciones que se hicieron para reparar el sistema eléctrico, los reembolsos de FEMA a ciudadanos, además de al gobierno y los municipios por las medidas de emergencia. De esos $20,400 millones, solo hay disponibles para proyectos de reconstrucción $1,507 millones del programa de desarrollo comunitario para atender desastres (CDBG-DR).

Dos varas

Al aludir ayer a la amenaza que ahora representa el huracán Dorian para Florida, Trump advirtió a los floridanos que el ciclón “será grande, quizá uno de los más grandes”, sin criticarles ni pedirles que fueran agradecidos con el personal federal de emergencia que es movilizado a ese estado.

“Los toldos y proyectos de reconstrucción aún no están totalmente financiados y el supremacista blanco en jefe se burla de los puertorriqueños porque resuena con su base de votantes blancos. Si Puerto Rico fuera Mar a Lago (el club privado de Trump en Florida), también potencialmente en el camino del huracán Dorian, lo dignificaría con generosidad”, indicó el puertorriqueño Juan Cartagena, presidente y asesor general de LatinoJustice PRLDEF, antes conocido como el Fondo Puertorriqueño para la Defensa Legal y la Educación.

Cartagena sostuvo que contrario a Florida, Puerto Rico tiene que enfrentarse a “mentiras, el desdén y la suspensión de la ayuda por desastre”.

Ante las denuncias de corrupción que hace el inquilino de la Casa Blanca a la isla, cómo si no se multiplicaran ese tipo de casos en EE.UU., Federico de Jesús Febles, asesor senior de la coalición Power 4 Puerto Rico, dijo que este verano “Puerto Rico demostró al mundo que nuestro pueblo tiene la dignidad y decencia que Trump jamás ha tenido”.

“Las razones que tendrá de continuar mintiendo e insultándonos pasaron a un segundo plano mientras nuestra gente se preparaba para otra tormenta y no se dejaron amedrentar. El pueblo de Puerto Rico pasó la página y a Trump parece que no le llegó el memo”, sostuvo de Jesús Febles.

Enrique Fernández Toledo, director de la Iniciativa de Política Pública Económica y Alivio para Puerto Rico del grupo de estudio Center for American Progress (CAP), afirmó en una columna en El Nuevo Día que “no se puede agradecer lo que el propio FEMA ha reconocido han sido errores e insuficiencias”.

Tanto la gobernadora Wanda Vázquez como la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, aliada de Trump y líder de los republicanos en la isla, han preferido tender ramos de olivo.

“Los huracanes no son culpa de nadie... Gracias por movilizar prontamente personal y declarar una emergencia en Puerto Rico”, indicó González, el miércoles, a Trump en un tuit.

Trump, como ha reflejado su obsesión con la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, parece no perdonar la mala imagen que alcanzó su gobierno debido a la lenta e ineficiente respuesta federal al huracán María.

El comentarista de MSNBC, Mike Barnicle, sostuvo que “es la primera vez que un presidente de EE.UU. se centra en la venganza, noen tratar de sanar heridas”

Trump sacó provecho públicamente, en julio, de los cargos de corrupción en contra de ex altas funcionarias del gobierno de Puerto Rico y la indignación generada por el vergonzoso chat que avivó las protestas en la isla, y forzó la renuncia de Ricardo Rosselló Nevares a la gobernación.

“Es un gobernador terrible”, dijo entonces sobre Rosselló Nevares.

Pero, ignora que, en el verano de 2019, Puerto Rico “rechazó contundentemente la corrupción gubernamental y delineó sus expectativas para sus líderes políticos y servidores públicos”, sostuvo Gretchen Sierra Zorita, portavoz de la Agenda Nacional Puertorriqueña, que reúne a más de 30 organizaciones de la diáspora.

“El pueblo no necesita un presidente (de EE.UU.) que use la excusa de la corrupción para enmascarar sus prejuicios contra los ciudadanos americanos que residen en la colonia de Puerto Rico”, dijo Sierra Zorita.

Agregó que lo se requiere es un presidente que ayude a Puerto Rico a “reconstruir su infraestructura, fortalecer la economía, detener el éxodo migratorio, proteger grupos vulnerables y fomentar un gobierno transparente que responda a las necesidades del pueblo… necesita un aliado, no uno que nos considere su enemigo”.

La congresista demócrata boricua Alexandria Ocasio Cortez respondió en Twitter el argumento de Trump de que él ha sido lo mejor que le ha pasado a la isla. “Tres mil estadounidense murieron bajo su supervisión”, indicó Ocasio Cortez en torno a las consecuencias del huracán María.

Ocasio Cortez dijo a Trump que “usted no es lo mejor que le puede pasar a nadie más que a usted mismo e incluso eso es cuestionable”.

Trump ha tenido también exabruptos hacia localidades demócratas, como el estado de California y las ciudades de Chicago (Illinois) y Baltimore (Maryland), minorías e inmigrantes.

El senador demócrata Brian Schatz (Hawai), quien se ha expresado a favor de que Puerto Rico sea el estado 51 de EE.UU, piensa que la isla “no sería maltratado de esa forma si tuviera dos senadores estadounidenses”. Tanto Trump como el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), sin embargo, han dado un no absoluto a la propuesta de convertir a Puerto Rico en un estado de EE.UU.

“Hay que saber responder”

Alfonso Aguilar, presidente del grupo Alianza Latina Conservadora y miembro de la Comisión de Igualdad, no cree que Trump haya querido atacar a la isla, porque ha dicho en el pasado que aprecia a Puerto Rico.

Para Aguilar las críticas de Trump relacionadas con la isla se centran en la alcaldesa Cruz -a quien describe como “la persona que más daño ha hecho a Puerto Rico en Washington-, por las denuncias que hace la ejecutiva municipal y precandidata a gobernadora por el Partido Popular Democrático (PPD) “para promover su imagen y sin pensar si esa confrontación realmente ayuda” a la isla.

“Esto no quiere decir que nos tenemos que quedar callados cuando se haga algún comentario que menosprecie a la isla, pero hay que saber responder y hacernos respetar de una manera inteligente y estratégica. Por ser un territorio, nos conviene tener una relación constructiva con el ejecutivo federal. Creo que la respuesta de la gobernadora y la comisionada residente ha sido más mesurada y eficaz”, agregó.

A su juicio, la respuesta federal a los huracanes Irma y María fue extraordinaria. Descartó que el coraje de Trump sea por haber perdido la primaria presidencial republicana de 2016 en Puerto Rico, cuando el ahora presidente obtuvo solo el 13% de los votos.

A pesar de que Trump llama continuamente a los políticos de la isla corruptos e incompetentes, Aguilar dijo que le “consta que la relación con el liderato republicano de la isla es excelente”.


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