Cientos de manifestantes llegaron hasta La Fortaleza para pedirle la renuncia al gobernador Ricardo Rosselló

Rabia, vergüenza e indignación fueron algunas de las emociones expresadas por los ciudadanos que hoy, por octavo día consecutivo, se tiraron a las calles a exigir la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

Como en días anteriores, los predios de La Fortaleza, en el Viejo San Juan, acogieron a cientos de personas que -al unísono- entonaban consignas como “Ricky, pa’ fuera”, “Ricky, renuncia” y “Puerto Rico es nuestro”.

Los manifestantes llegaron desde temprano, respondiendo a la convocatoria del llamado “cacerolazo”. El ruido de las ollas, sartenes y cucharones retumbó hasta tarde en la noche, ante la mirada de una veintena de policías. En el interior de la mansión ejecutiva, había más agentes. Al cierre de esta edición, no se habían registrado  enfrentamientos ni violencia.

“Aquí estoy con un ablandador de bistec a ver si ablandamos al gobe y lo sacamos. He estado viniendo básicamente todos los días hasta que se vaya. Si no se va, estaremos en el Capitolio para que la Legislatura escuche al pueblo y lo acabe de sacar porque para eso está la Constitución”, dijo Jaziel Torres, de Bayamón.

“Es hora de que alcemos la voz y nos unamos para ser un país de prosperidad. Como puertorriqueña, siento vergüenza de tener un gobernador tan corrupto para este país. Estoy muy molesta con que saliera en todas las estaciones de noticias donde vivo”, expresó, por su parte, Caroline Alfonsi, boricua residente en Fort Worth, Texas. Alfonsi aprovechó su visita a la isla para piquetear contra Rosselló Nevares, y la acompañaron su hija mayor y dos nietos.

A eso del mediodía, cuando el sol azotaba sin clemencia, miembros de la Asociación de Jóvenes Embajadores de Cristo repartieron agua a los manifestantes. Se arrodillaron sobre los adoquines, alzaron sus brazos y esbozaron frases como “Somos un pueblo que necesita la verdad”, “Marchamos por un mejor futuro” y “Nos unimos en un solo Puerto Rico”. Uno de los jóvenes declaró que “el pueblo de Puerto Rico está siendo lastimado en este momento, y la Iglesia también sufre”.

 Más temprano –y fuera del área metropolitana–, cerca de 40 personas cerraron el tránsito en el expreso Cruz Ortiz Stella (PR-30), en dirección de Caguas a Gurabo. Los ciudadanos cargaban banderas y pancartas en las que pedían la dimisión del gobernador.

“Se dialogó con ellos para que el tránsito pudiera subir y bajar a la altura del centro comercial Plaza Centro, en Caguas, y  no se viera afectado el flujo vehicular en esta carretera tan concurrida. Estamos garantizando el derecho a la libertad de expresión”, dijo el comandante interino del área policíaca de Caguas, Gerardo Oliver.

Ayer, además, trascendió la creación de la página web rickyrenuncia.com. El portal muestra el pedido “Ricky, Renuncia!” sobrepuesto a una imagen de Rosselló Nevares, seguido por el mensaje “no más corrupción” en letras mayúsculas. Debajo, cita una frase que utilizó el gobernador en el polémico chat de Telegram entre él y 11 allegados: “Cogemos de pendejos hasta a los nuestros”.

Precisamente, las manifestaciones contra el mandatario iniciaron tras la publicación de  889 páginas del chat, que recogen expresiones sexistas, homofóbicas y burlonas, insultos a periodistas, discusiones de política pública y partidista y órdenes para dañar reputaciones. Diversos sectores han indicado que las protestas continuarán hasta que el mandatario renuncie.

Carlos Tolentino y Femmy Irizarry colaboraron en esta historia.


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