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Varias de las plantas de tratamiento de aguas de la AAA quedaron fuera de servicio tras el huracán porque se inundaron. (GFR Media)
Varias de las plantas de tratamiento de aguas de la AAA quedaron fuera de servicio tras el huracán porque se inundaron. (GFR Media)

En respuesta a los estragos causados por el huracán María, los nuevos planes fiscales para la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) incorporaron diversos proyectos que se definen en estos documentos como de resiliencia, entre los que destaca la relocalización de infraestructura crítica ubicada en zonas vulnerables.

La resiliencia es la capacidad de respuesta y adaptación a sucesos perturbadores, como huracanes. En este caso, María provocó serios daños a estructuras de ambas corporaciones públicas. Incluso, algunas de las propiedades quedaron bajo agua, como muchas otras en el país.

Tal fue el caso de la planta de tratamiento sanitario de Dorado, en la que entraron cinco pies de agua durante el huracán y que ahora la AAA quiere relocalizar en una zona segura.

Se trata de una alternativa que se escucha poco en Puerto Rico y cuyos costos y tiempo de ejecución son sus principales riesgos de implementación, según el propio plan fiscal, certificado por la Junta de Supervisión Fiscal el 19 de abril. El documento establece que, a un costo de $277 millones, la AAA relocalizaría la planta de tratamiento sanitario de Dorado en una planta regional.

Esta iniciativa es parte de los cinco proyectos de resiliencia de mayor prioridad para la AAA. En esa lista también están la represa y planta de filtros de Cayey, un proyecto de $553 millones; la nueva represa de Lajas y la expansión de la planta de filtros de El Yunque, por $240 millones; la represa y planta de filtros Valenciano, de $235 millones, y proyectos de independencia energética que requerirían otros $150 millones.

En total, la AAA tiene en agenda 30 proyectos de resiliencia, que supondrían una inversión de $3,400 millones. Esos fondos provendrían de las partidas federales relacionadas a la restauración post-María.

“La relocalización de la infraestructura en las zonas de inundación permitirá continuar el servicio durante eventos de inundación y reducirá la exposición del agua a contaminantes”, dice el plan fiscal, que también incluye iniciativas para mejorar el sistema de distribución de agua y dragados a embalses.

Por su parte, el plan fiscal de la AEE, también certificado por la Junta, propone relocalizar las unidades de generación más pequeñas que están en la costa o a orillas de los ríos, pero no precisa cuáles.

En el área de transmisión, el plan propone relocalizar todas las líneas de 230,000 voltios en autopistas. En cuanto a las líneas de transmisión, se reubicarían lejos de las de transmisión y fuera del “nivel de la calle”.

Otros proyectos son usar postes de concreto y galvanizados, más resistentes al viento y que pueden instalarse a mayor profundidad en el terreno.

Los proyectos de resiliencia de la AEE costarían $17,606 millones, y el plan advierte que las iniciativas “no se alcanzarán sin una partida sustancial de fondos federales”.