

7 de agosto de 2026 - 3:00 PM


La sequía del 2015 es reconocida por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) como el tiempo seco más grave que ha experimentado Puerto Rico en años recientes y sirve hoy como referencia al presidente ejecutivo de la corporación pública, Luis González Delgado, como el peor escenario posible que podría enfrentar en este nuevo período sin actividad de lluvias.
No obstante, para el exgobernador Alejandro García Padilla, cuya administración tuvo que manejar aquella emergencia, el plan que se estableció entonces se distancia de la estrategia actual y sentó las bases para establecer mecanismos permanentes para atender fenómenos de este tipo que hoy aparentan ser ignorados.
“El nivel de los embalses era mucho más bajo. Ya estaban particularmente comprometidos, no solo Carraízo, también La Plata y Cidra”, recordó García Padilla, cuya administración impuso, en mayo de 2015, un plan de racionamiento que mantuvo, en algún momento, a los clientes de la AAA hasta tres días sin servicio.
Según el exmandatario, a diferencia del actual gobierno, su administración se preparó desde julio de 2014, cuando se decretó mediante orden ejecutiva el primer estado de emergencia por sequía.
En ese momento, el Monitor de Sequía había declarado en estado de sequía moderada a 12 municipios, y el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) había anticipado que el déficit de precipitación se mantendría por casi tres meses.

García Padilla también resaltó la preparación y trayectoria del entonces presidente ejecutivo de la AAA, el ingeniero Alberto Lázaro.
“Es un tipo que tiene una experiencia, por mucho, superior a la administración actual”, sostuvo García Padilla. Lázaro no estuvo disponible para entrevista con este medio.
En mayo de 2015, se firmó una segunda orden ejecutiva, luego que la sequía se extendiera, y fue ese decreto el que formalizó la participación de las agencias gubernamentales en el manejo de la crisis.
“La respuesta tenía cinco elementos, planificación, ingeniería, ciencia, comunicación y coordinación interagencial”, subrayó el exgobernador.
Esta orden ejecutiva, además, dispuso el primer plan de racionamiento para los abonados del embalse Carraízo, que comenzó con una efectividad de 24 horas.
Entre las medidas que tomaron para mitigar el descenso de los embalses, García Padilla mencionó una reducción en la presión de los sistemas de distribución, en la producción de las principales plantas de filtración, se transfirió agua de sistemas regionales, reactivaron pozos que estaban fuera de servicio y se utilizó el Superacueducto para llevar agua a zonas más críticas.
“Se recicló el agua en las plantas de filtración e hicimos un programa de incentivos para la reparación de salideros. Hicimos algo que no sé por qué no lo están haciendo, que es el dragado de la orilla (de los embalses). Eso hay que hacerlo ya. Como no está bajo agua, no necesitas el permiso del Cuerpo de Ingenieros, lo puedes hacer con Recursos Naturales nada más... Se implementó el programa de siembra de nubes y se establecieron multas para el uso negligente del agua, y se empezó a publicar el monitoreo de los embalses”, añadió el exgobernador, afiliado al Partido Popular Democrático.

Aunque no quiso calificar la gestión de la administración de García Padilla versus la actual, Carl Soderberg, miembro del Comité de Expertos y Asesores de Cambio Climático, mencionó que algunas de las iniciativas encaminadas hace poco más de una década sí demostraron su efectividad, pero otras no cambiarían el panorama actual si se implementan.
“La NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica) y la Organización Mundial de Meteorología indican que la siembra de nubes no funciona en isla, que funciona en continente. Como las islas son bastante pequeñas en comparación con un país continental, los vientos no permiten que la lluvia caiga en el sitio que tiene que caer y lo otro que dicen es que, en las áreas que la sequía es severa y extrema, la siembra de nubes no funciona”, detalló Soderberg.
Sobre el dragado de las orillas de los embalses, dijo que es difícil precisar “cuánta vida extra le dio a los embalses”.
“Tanto en Carraízo como La Plata aprovecharon que habían bajado los niveles y mandaron unas excavadoras y unos camiones para sacar parte de ese sedimento, pero hay que preguntarse y ver quién llevó la contabilidad de eso... Cada cosa ayuda, pero en términos de la magnitud, hay que verlo”, afirmó el ingeniero, también exjefe de la División del Caribe de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés).
Sobre algunas medidas que la administración García Padilla estableció para evitar una futura sequía, Soderberg aludió a expresiones de Félix Aponte Ortiz, quien formó parte del Comité de Sequía del gobierno en 2015 y quien expresó que, ese año, ese organismo emitió un protocolo extenso, que fue aprobado por las agencias para enfrentar la emergencia.
“En términos de recomendaciones para que no pase esto, hay dos fuentes. El Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico estableció lo que se llama la Estrategia de Infraestructura 2030, y eso se sometió formalmente a la Fortaleza”, expuso Soderberg, quien destacó, además, el Borrador Final del Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático, creado en 2024 y que todavía espera acción en la Cámara de Representantes. El documento, entre muchos otros temas, discute alternativas para abordar los problemas de sequías futuras sin recurrir a interrupciones de servicio.
Soderberg y García Padilla coincidieron en que la prioridad del gobierno de Jenniffer González no parece centrarse en los problemas ambientales.
Para García Padilla, la respuesta que ha tenido el gobierno frente a la sequía “es la diferencia entre un gobierno que cree en el calentamiento global y el cambio climático y un gobierno que de verdad no cree en eso”.
“Tú no puedes defenderte de la sequía si sigues desparramando las urbanizaciones, no puedes protegerte de la sequía si sigues construyendo sobre los acuíferos. La lucha contra el cambio climático no para, es una lucha continua. Tú ves que se sigue desarrollando sobre acuíferos, se sigue violando el Plan de Uso de Terrenos, pues va a haber sequía y va a haberla cada vez más frecuente”, destacó el exgobernador.
Para Soderberg, la evidencia más clara está en la inacción para aprobar el plan para hacer frente al cambio climático, que abarca medidas a corto, mediano y largo plazo para atajar los efectos de la sequía sobre Puerto Rico. “La Cámara no ha actuado, y la gobernadora tampoco le ha dicho a la Cámara, ‘mira actúa’”, denunció Soderberg.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: