17 DE MARZO DE 2016 CABO ROJO EN LA PESCADERIA SOLTERO ENTREVISTA A MARIA EUGENIA ( MARY ) LOUBRIEL PEREZ PESCADORA Y EMPRESARIA DE SU PESCA . EN FOTO ; MARY LOUBRIEL PEREZ © JORGE A RAMIREZ PORTELA / STAFF . GFR MEDIA / EL NUEVO DIA / PRIMERA HORA / JORGE.RAMIREZ@GFRMEDIA.COM PESCA MUJERES PESCADORAS PESCADORES
Antes de dedicarse a la pesca, María Loubriel Pérez estudió y trabajó en el área de contabilidad. (Jorge A. Ramírez Portela)

Existe la impresión errónea de que la actividad pesquera en Puerto Rico –desde salir al mar y vender el producto hasta administrar las pescaderías– es un asunto de hombres. Pero basta con visitar las diferentes villas pesqueras, a lo largo y ancho de la costa, para confirmar que hay mujeres involucradas en prácticamente todas las áreas del sector, ya sea a pequeña escala o tradicional.

Entre ellas está María Loubriel Pérez, quien se estrenó en la pesca en 2014.

De 59 años, Loubriel Pérez está afiliada a la Pescadería Villa Palmeras, en Boquerón, y se dedica mayormente a la pesca de chillo. Explicó que su trabajo es como proel o ayudante de pescador, es decir, que se queda “arriba en el bote” mientras sus colegas bucean (pesca de fondo).

“Empecé en esto con unos amigos que les gustaba la pesca. Empecé en los torneos de dorado y me interesó. Entonces, uno de mis amigos se quedó sin la persona que lo ayudaba mientras buceaba, aprendí y desde entonces me he quedado en el oficio de proel”, contó a El Nuevo Día.

“Ayudo a encarnar, a limpiar el pescado o desembuchar, ponerlo en la nevera, mantener el bote limpio y coger las boyas. Hago todo lo relacionado con manejar el pescado para que esté en óptimas condiciones cuando llegue a tierra”, agregó la mujer, quien es graduada de contabilidad y trabajó “por muchos años” en esa industria.

Loubriel Pérez, quien empieza su jornada diaria entre 4:30 y 5:00 a.m., destacó que ha compartido en el mar con otras mujeres pescadoras. Reconoció, sin embargo, que “somos bien pocas”.

“Conozco mujeres que salen a pescar con sus esposos y otras que se dedican más al área administrativa. A nivel comercial, somos poquitas. Pero, en los torneos de dorado sí hay muchas mujeres… incluso, hay torneos que son exclusivamente para damas”, dijo.

Mencionó que, “más allá de un poco de escepticismo al principio”, no ha sentido discriminación o rechazo por parte de sus colegas varones.

“Una vez, se acercó un bote al área donde estábamos pescando y escuché que dijeron: ‘¿Ves? Te dije que era mujer’. Poco a poco, nos hemos ido conociendo, pero jamás he percibido algo negativo. Soy una persona a la que le gusta ayudar y los compañeros se dieron cuenta de eso. Nunca he tenido problemas”, expuso.

“Significativa y esencial”

Álida Ortiz Sotomayor, presidenta del Panel de Educación y Alcance Comunitario del Consejo de Administración Pesquera del Caribe, dijo que, tradicionalmente, las mujeres en la pesca han sido responsables de las finanzas (llevar las cuentas) y el procesamiento, que incluye preparar, limpiar, escamar y vender lo que capturan sus esposos e hijos.

Álida Ortiz Sotomayor (izq.), presidenta del Panel de Educación y Alcance Comunitario del Consejo de Administración Pesquera del Caribe, dijo que, tradicionalmente, las mujeres en la pesca han sido responsables de las finanzas (Juan Luis Martínez Pérez)

“Pero hoy podemos ver mujeres que salen a pescar con las mismas embarcaciones y artes de pesca que llevan los hombres y, además, realizan todas las otras funciones en las pescaderías”, resaltó la doctora en ciencias marinas.

“Estas mujeres no solo atienden los asuntos económicos, sino que ajustan sus tareas familiares, como la crianza de hijos, escuela y cuido de la casa, a las tareas en la pescadería. También, se destacan en los estudios científicos de las especies, los ecosistemas y en la administración del recurso pesquero”, agregó.

Los datos que el Consejo ha podido obtener del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), que lleva las estadísticas de pesca en la isla, dan cuenta de que solo 15 mujeres pescadoras reportan datos a la agencia.

Igualmente, en el último censo de pescadores apenas fueron entrevistadas cinco mujeres.

“Al presente, la actividad de las mujeres en la pesca en Puerto Rico, aunque se menciona en algunas ocasiones, no tiene el destaque que amerita su aportación a la industria, que es significativa y esencial”, afirmó Ortiz Sotomayor.

Visibilidad

Por su parte, Jannette Ramos García, investigadora y coordinadora del proyecto ¡Come pez león! del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico, señaló que, poco a poco, ha ido desvaneciéndose el “panorama de invisibilidad” en torno a las mujeres en la pesca, pero falta camino por recorrer.

“La gente no piensa que este es un trabajo en el que las mujeres están inmersas desde tiempos históricos. Son las mujeres que, en los tiempos de Manos a la Obra, tejían o arreglaban las redes. Son las que van al mar a pescar, las que sacan ostiones y almejas, es la que atiende la procesión de la Virgen del Carmen, son las que administran las pescaderías y las que colaboran con los pescadores, ayudándolos con sus estadísticas o a solicitar sus licencias. El trabajo de las mujeres en la pesca es bien amplio”, destacó.

La actividad de las mujeres en la pesca en Puerto Rico, aunque se menciona en algunas ocasiones, no tiene el destaque que amerita

Álida Ortiz Sotomayor, miembro del Consejo de Administración Pesquera del Caribe

Ramos García, quien también es el enlace entre los pescadores comerciales y Sea Grant, dijo que “llegó el momento” tanto de rescatar las historias de las mujeres en la pesca como de aumentar su presencia en el sector. Por eso, instó a las interesadas a tramitar sus licencias en el DRNA y a “acercarse a las pescaderías para que conozcan el día a día”.

En esa línea, Loubriel Pérez agregó que se necesita cambiar la percepción sobre los pescadores –hombres y mujeres– y su trabajo en Puerto Rico.

“Es un trabajo fuerte, no es tirar un hilo y ya. Quisiera que a la industria se le dé el valor que tiene, porque somos parte de la cadena alimenticia, pero no nos ven así. También, quisiera que más gente joven se motive a entrar a la pesca”, subrayó.