El secretario de Salud, Carlos Mellado.
El secretario de Salud, Carlos Mellado. (David Villafañe Ramos)

El secretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado López, anunció este miércoles que mantendrá el actual modelo de compras y provisión de medicamentos para las personas que viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) bajo el plan de salud del gobierno del Programa Ryan White Parte B/ADAP, un servicio vital para esta población.

Los pacientes pueden estar seguros, vamos a continuar con el modelo actual de provisión de medicamentos de VIH a pacientes del plan de salud de Puerto Rico. Además, incluiremos en el modelo y acuerdo entre el Departamento de Salud (Ryan White/ADAP) y la ASES los inhibidores de proteasa para que ADAP mantenga el ofrecimiento del medicamento como lo ha hecho durante los pasados 15 años a los pacientes del plan de salud de Puerto Rico co-elegibles a ADAP y ASES le reembolse el costo a Ryan White”, subrayó el secretario.

La Asamblea Permanente de Personas Afectadas por el VIH (APPIA) había denunciado y alzado su voz desde el 12 de octubre en torno al peligro que representaba para unas 9,000 personas con VIH la implementación a partir del 1 de enero del Medicaid Drug Rebate Program (MDRP), que habría dejado a ADAP fuera del proceso de compra y provisión de medicamentos.

Bajo el modelo del MDRP, las farmacias que proveen servicios a la población VIH positivo habrían tenido que asumir los costos de la compra de estos medicamentos -decenas de miles de dólares cada mes- y esperar por el reembolso de las aseguradoras que contratan con la Administración de Seguros de Salud (ASES), sin ninguna garantía de que las farmacias recibirían de vuelta la misma cantidad que habrían pagado, ni en un periodo razonable de tiempo.

Dentro de ese modelo -que entrará en vigor exceptuando ahora los medicamentos contra el VIH-, además, ASES se beneficia con descuentos que no habrían sido transferidos a las farmacias y con la entrada de fondos que pueden ser redirigidos al Fondo General del Gobierno, en lugar del servicio a los pacientes.

“La palabra satisfecha se queda corta, estoy muy contenta y feliz de que el secretario de Salud haya reevaluado la determinación de incluir los medicamentos de VIH en el MDRP. En mis años de activismo, esta es de las luchas más difíciles que hemos dado”, afirmó Ivette González Flores, directora ejecutiva y fundadora de la Asamblea Permanente de Personas Infectadas y Afectadas con VIH/SIDA en Puerto Rico (APPIA), en declaraciones a El Nuevo Día.

“Nosotros nunca bajamos la guardia, siempre nos mantenemos vigilantes. Esperamos ahora entonces ver que esto se lleve a la implementación”, sostuvo González, de cara al 1 de enero.

El tratamiento antirretroviral contra el VIH depende en gran medida de la adherencia de los pacientes y la continuidad para lograr lo que se conoce como el estado indetectable, es decir, una cantidad no detectable de copias del virus en la sangre que no solo es necesaria para mantener la salud de la persona, sino que evita el contagio de la condición a otro individuo.

La APPIA había denunciado ante Salud y ASES el peligro al que exponían a pacientes, que se habrían enfrentado a la no disponibilidad de los medicamentos en farmacias ante los altos costos y, a su vez, el impacto en la salud pública en momentos en que a nivel global las entidades y salubristas que se dedican a ofrecer servicios a esta población trabajan de forma cónsona hacia la meta de poner fin a la pandemia de VIH al 2030.

“Nos sentimos satisfecho después de toda la lucha que dimos. Vieron nuestra lucha y todo lo que dijimos, finalmente nos dieron la razón de ese impacto. Me siento satisfecho de que hayan tomado una decisión concienzuda”, manifestó a este medio Rafael Otero Rivera, miembro del Comité Coordinador de APPIA.

El secretario de Salud hizo su anuncio hoy, tras concluir una reunión que citó con carácter de urgencia a medida que grupos como APPIA y otras entidades, incluyendo organizaciones sin fines de lucro, salubristas, científicos y farmacias que ofrecen servicio a personas con VIH, ampliaban su voz en contra de una determinación que también ponía en peligro la propia existencia de clínicas especializadas.

Más temprano, 39 de un total de 54 instituciones que proveen servicio con sus respectivas farmacias se habían reunido para discutir el nefasto impacto que habría tenido la implementación del modelo MDRP para las personas con VIH y la operación de las farmacias. En el caso de Centro Ararat, por ejemplo, el impacto habría sido de hasta dos millones mensuales. Bajo ADAP, las farmacias presupuestan sus gastos operacionales, mientras reciben los medicamentos sin costo, un sistema que ofrece mayores garantías de continuidad de los servicios y tratamientos.

“Toda farmacia que hace este servicio, lo hace por el compromiso con la población VIH positiva y evitar que haya casos nuevos de VIH”, apuntó el doctor Iván Meléndez Rivera, director médico y de operaciones del Centro Ararat, en expresiones a este medio. Meléndez Rivera había hecho un llamado a Salud y ASES a solicitar la exención de los medicamentos antirretrovirales del MDRP, un proceso que, aseguró, consistía más bien en completar una notificación formal de parte de las agencias gubernamentales al Programa.

En la reunión que citó Salud estuvieron presentes la directora ejecutiva de la ASES, Edna Marín, la directora del Programa de Medicaid, Dinorah Collazo, la Secretaría Auxiliar de Salud Familiar y Servicios Integrados, Marilú Cintrón, la directora del Programa Ryan White Parte B/ADAP, Norma Delgado, y el Coordinador de ADAP, Héctor López de Victoria entre otros integrantes del Departamento.

“Mantenemos firme nuestro compromiso con la salud de todos nuestros pacientes”, reiteró el secretario en declaraciones escritas.

El Programa Ryan White Parte B/ADAP, adscrito a la Oficina Central para Asuntos del SIDA y Enfermedades Transmisibles (OCASET) del Departamento de Salud, administra los fondos bajo la Parte B de la Ley Ryan White HIV/AIDS (P.L 111-87, octubre 2009) dirigidos a asegurar el acceso a servicios clínicos y de apoyo para las personas con diagnóstico del VIH y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida).

A través de la asignación de recursos, se ofrecen servicios para el tratamiento del VIH en las clínicas del Departamento de Salud, entidades privadas sin fines de lucro y otros proveedores alrededor de la Isla, conforme la particularidad de cada área geográfica.

El Programa mantiene acuerdos con proveedores de farmacias para atender las necesidades de las personas con VIH elegibles, mediante la distribución efectiva de medicamentos VIH en la isla, costear los co-pagos, deducibles y/o coaseguros a beneficiarios elegibles al Programa Health Insurance Assistance Program (HIAP), subvencionar pruebas especializadas para el VIH y Hepatitis C, trabajar el enlace de nuevos diagnósticos y re-enlace a tratamiento y el Proyecto de tratamiento de Hepatitis C.

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