Alan García llega a la sede del Ministerio Público en el 2018 para responder por los sobornos pagados por la constructora brasileña Odebrecht en la construcción de un tramo del Metro de Lima, durante su segundo Gobierno (2006-2011). (EFE)

El expresidente de Perú, Alan García, murió a los 69 años mientras era operado luego de dispararse en la cabeza en el interior de su casa cuando iba a ser detenido por la Policía. Esto, en el marco de las investigaciones por la presunta trama de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht

García estuvo al frente del Ejecutivo peruano en dos mandatos: de 1985 a 1990 y de 2006 a 2011.

Fuentes del partido Partido Aprista Peruano (PAP) y el presidente de Perú, Martín Vizcarra, confirmaron que García murió mientras era operado en el hospital Casimiro Ulloa de Lima. Le dieron tres paros cardiorespiratorios.

El anuncio de la muerte fue hecho en primer lugar por el secretario personal de García, Ricardo Pinedo, a los medios que esperaban en los exteriores del hospital.

Casi de inmediato la noticia fue confirmada por el presidente Vizcarra, en su cuenta oficial en Twitter.

"Consternado por el fallecimiento del expresidente Alan García. Envío mis condolencias a su familia y seres queridos", señaló Vizcarra.

Agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad de Perú acudieron a primera hora de la mañana de este miércoles a la vivienda del exmandatario en el barrio de Miraflores para cumplir la orden de arresto que pesaba sobre él.

García estaba siendo investigado por presuntos sobornos en la construcción de un tren para Lima, proyecto en el que estaba involucrada la constructora brasileña Odebrecht.

El director del hospital, Enrique Gutiérrez, agregó que el exgobernante presentaba un disparo de arma de fuego en el cráneo "con orificio de entrada y salida" y que todos los médicos del Casimiro Ulloa, en el distrito limeño de Miraflores, participaronen la operación.

Según testigos consultados por la televisión peruana, García estaba cubierto por una manta roja y poco después llegó al lugar uno de sus hijos y representantes del PAP.

Junto a García, también se ordenó la detención de Luis Nava, secretario presidencial bajo el gobierno del líder del partido aprista, y Miguel Atala, ambos estrechos colaboradores del expresidente y señalados como sus testaferros.

Además se ordenó la del exministro de Transportes y Comunicaciones y de Vivienda y Construcción, Enrique Cornejo, quien horas después se entregó a la Justicia.

El Poder Judicial ya había dictado 18 meses de impedimento de salida del país contra Alan García en noviembre del año pasado. Luego de conocer dicha resolución, el dos veces exjefe del Estado solicitó asilo diplomático en la Embajada de Uruguay, beneficio que le fue rechazado por el gobierno de dicho país el 3 de diciembre del 2018.

La situación legal de García se complicó después de que el pasado domingo se difundiera que la empresa Odebrecht, en el marco del acuerdo de colaboración que mantiene con la Justicia peruana, reveló que Nava, y su hijo José Antonio Nava, recibieron 4 millones de dólares de la empresa para lograr el contrato de construcción de la Línea 1 del Metro de Lima.


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