El hallazgo de huesos en el Vaticano revive un misterioso caso de 1983 (semisquare-x3)
Periodistas trabajan en la entrada de la embajada del Vaticano en Italia. (AP / Alessandra Tarantino)

El Vaticano informó este martes que se encontraron huesos humanos durante obras de renovación cerca de su embajada en Italia, lo que revivió un viejo misterio de la Santa Sede: el paradero de una joven de 15 años que desapareció en 1983.

En un giro para el caso que ha atormentado a los investigadores por 35 años, el Vaticano dijo que el fiscal de Roma había sido llamado y que los investigadores forenses trataban de determinar la edad y el género de los huesos, así como la fecha de fallecimiento.

El comunicado del Vaticano no menciona a la joven, Emanuela Orlandi, pero la prensa italiana vinculó de inmediato su desaparición con el hallazgo de los huesos. El Vaticano solo dijo que los huesos fueron hallados durante obras cerca de la Nunciatura en Roma, ubicada en el barrio de Parioli.

La Fiscalía de Roma ha abierto una investigación bajo el delito de homicidio y ha ordenado un análisis de los restos encontrados por los obreros.

"El fiscal jefe de Roma, Giuseppe Pignatone, ha pedido a la Policía Científica y a la Policía de Roma que investiguen la edad, el sexo y la fecha de muerte", se leía en la nota oficial.

Mientras tanto, el portavoz del Vaticano, Greg Burke aseguró que "será importante establecer el sexo, la edad y el período en el que fueron enterrados antes de llegar a cualquier conclusión". 

El misterioso caso Orlandi

Emanuela Orlandi desapareció después que salió del apartamento de su familia en Ciudad del Vaticano para asistir a una lección de música en Roma. Su padre era un empleado laico de la Santa Sede.

A lo largo de los años, su caso ha sido vinculado a toda clase de eventos, desde el complot para matar a Juan Pablo II hasta el escándalo financiero del Banco Vaticano, pasando por el bajo mundo de Roma.

El último gran giro en el caso se dio en 2012, cuando la Policía forense exhumó el cadáver de un conocido mafioso con la esperanza de hallar también restos de Orlandi. La búsqueda no rindió frutos.

El año pasado, un periodista italiano generó sensación cuando publicó un documento de cinco páginas que había sido robado de un archivo del Vaticano y que insinuaba que la Santa Sede había estado involucrada en la desaparición de Orlandi. El Vaticano calificó rápidamente el documento de falso, pero nunca explicó qué estaba haciendo en ese archivo.

El documento supuestamente fue escrito por un cardenal y enumeraba supuestos gastos para la manutención de Orlandi después que desapareció.

Por su parte, los medios de comunicación apuntaron a la hipótesis de que se trate de restos que pertenezcan a dos personas, ya que se encontraron en dos sitios diferentes.

Ello les lleva también a sugerir que se pueda tratar de Mirella Gregori, otra joven desaparecida también ese mismo año y de la que nunca se tuvieron noticias.

El caso Orlandi tiene muchos componentes de misterio, ya que en la suerte de la muchacha se cruzan todo tipo de teorías que señalan a mafiosos, a la Iglesia e incluso al turco Ali Agca, que en 1981 atentó contra el papa Juan Pablo II.

En su momento Ali Agca aseguró que la desaparición de las adolescentes estaba vinculada a una exigencia de que él fuera puesto en libertad y apuntó que estaban vivas, pero fue una hipótesis que nunca se tuvo demasiado en cuenta, ya que el terrorista ha cambiado de versión en multitud de ocasiones.

No es la primera vez que el hallazgo en Roma de algunos huesos hace pensar en la desaparición de Orlandi.

Así fue cuando en 2012 se encontraron restos óseos sin identificar al lado de la tumba en la basílica de San Apolinar de Enrico De Pedis, jefe de la "Banda de la Magliana", la mafia de Roma durante los años 70 y 80.

La pista de que alguien había encargado a la Banda de la Magliana secuestrar a Orlandi fue una de las hipótesis evaluadas durante la investigación, sobre todo después de que la novia de De Pedis, Sabrina Minardi, dijera a la fiscalía de Roma que ella fue la encargada de introducir a la joven en su automóvil y llevarla hasta el lugar donde le pidió su pareja.

Minardi explicó que la chica fue secuestrada por indicación del arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, entonces director del Instituto para las Obras Religiosas (el IOR, más conocido como el Banco Vaticano) "para dar un escarmiento a alguien".

Tras estas revelaciones fue investigado el exrector de la basílica de San Apolinar Piero Vergari, que autorizó enterrar a De Pedis en ese templo y que también trabajó durante un periodo en la Nunciatura del Vaticano en Italia donde se han encontrado los restos.

Mientras tanto, la familia Emanuela está presionando a la fiscalía italiana y al Vaticano para conocer más detalles sobre los huesos humanos encontrados cerca de la embajada de la Santa Sede en Roma, dijeron sus abogados el miércoles.

La declaración del Vaticano sobre el hallazgo “proporciona poca información”, señaló Laura Sgro, abogada de la familiade Emanuela Orlandi.


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