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Donald Trump asegura que Estados Unidos destruirá infraestructura civil por cada ataque iraní en el estrecho de Ormuz

La amenaza se produce en un momento en el que la guerra se agrava sin una salida clara a corto plazo

22 de julio de 2026 - 4:12 PM

El secretario de Estado Marco Rubio interviene durante una rueda de prensa celebrada al margen de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Pasay, Área Metropolitana de Manila (Filipinas), el miércoles 22 de julio de 2026. (Brendan Smialowski/Foto de pool vía AP) (Brendan Smialowski)

Dubái, Emiratos Árabes Unidos— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que Estados Unidos destruirá un puente o una central eléctrica cada vez que Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz.

La última amenaza del presidente de atacar infraestructuras civiles se produce en un momento en el que la impopular guerra se agrava sin una salida clara, lo que amenaza con provocar más trastornos económicos a nivel mundial y hace que suban los precios del combustible de cara a las elecciones de mitad de legislatura de Estados Unidos de este otoño. Ambas partes se han atrincherado en su disputa por el estrecho, una vía navegable crucial para la energía mundial que permanece cerrada en gran medida debido a los ataques iraníes.

Estados Unidos llevó a cabo otra oleada de ataques contra Irán durante la noche del martes al miércoles, y las defensas aéreas abrieron fuego sobre la capital, Teherán. Irán lanzó un ataque con misiles contra una ciudad jordana situada a las puertas de Israel, y se activaron las alertas en Baréin y Arabia Saudí.

Dado que las negociaciones se encuentran prácticamente estancadas, ambas partes han intentado obtener ventaja atacando infraestructuras civiles. Irán ha respondido a los ataques estadounidenses atacando infraestructuras energéticas y plantas desalinizadoras que suministran agua potable a los áridos países vecinos del Golfo.

El derecho internacional prohíbe, por lo general, este tipo de ataques, salvo que las infraestructuras se utilicen con fines militares. El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó el martes estos ataques calificándolos de “inaceptables”.

El costo de la guerra no deja de aumentar

El cierre del estrecho, por el que transitaba una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en todo el mundo en tiempos de paz, ha sacudido la economía mundial con repercusiones que van mucho más allá de Oriente Medio. Una nueva amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, de atacar a los buques saudíes en el Mar Rojo pone en peligro otro punto estratégico para el comercio.

“A partir de ahora, cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con misiles, cohetes, drones o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá UN PUENTE O UNA CENTRAL ELÉCTRICA”, escribió Trump en las redes sociales.

Trump se desplazó el miércoles a la Base Aérea de Dover para recibir los restos mortales de cuatro militares estadounidenses. Un día antes, su secretario de Defensa, Pete Hegseth, había estimado en una acalorada comparecencia ante el Senado que Estados Unidos había gastado hasta la fecha $37,500 millones en la guerra.

El precio de referencia del crudo Brent subió hasta superar los $93 por barril durante la jornada bursátil. Esto supone un aumento con respecto a los menos de $72 de principios de este mes, que es más o menos el nivel que tenía antes de la guerra. Los precios de la gasolina también están subiendo.

Irán afirma que tiene derecho a regular el tráfico y, en su caso, a cobrar tasas en el estrecho, que antes de la guerra estaba abierto a todos y permitía el libre tránsito. Ha atacado a buques que utilizaban una ruta a través del estrecho supervisada por las fuerzas estadounidenses y concebida para quedar fuera del control de Teherán.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, que ha liderado las negociaciones con Estados Unidos, pareció restar importancia a las amenazas de Trump.

“Si no se garantiza nuestra seguridad, ninguna infraestructura estará a salvo, y la seguridad del estrecho depende de la presencia de las fuerzas estadounidenses”, escribió en las redes sociales. “Hemos dicho en repetidas ocasiones que la situación del estrecho no volverá a ser como antes de la guerra”.

Atentados sacuden a Irán y Jordania

El ejército jordano afirmó haber interceptado cuatro misiles iraníes sobre Aqaba, mientras que otros dos cayeron en “zonas deshabitadas”. En los vídeos grabados por los habitantes de la cercana ciudad israelí de Eilat se podían ver columnas de humo en el cielo. Jordania afirmó también haber interceptado cuatro drones iraníes.

Irán ha evitado atacar a Israel desde que se reanudaron las hostilidades el mes pasado, aparentemente con la esperanza de impedir que este país volviera a entrar en guerra. Sin embargo, el ataque contra Aqaba, a la vista de la ciudad israelí de Eilat, ha suscitado la preocupación de que el conflicto se amplíe aún más tras el fracaso del acuerdo para poner fin a las hostilidades.

Se activó otra alerta de misil en Baréin, y Arabia Saudí advirtió a los habitantes de la ciudad de Dammam, en el Golfo Pérsico, que buscaran refugio. Las autoridades saudíes afirmaron posteriormente que el peligro había pasado, sin dar más detalles.

El Ejército de Estados Unidos informó este miércoles de que había completado su undécima noche de ataques contra Irán, cuyos objetivos incluían hangares de aviones e instalaciones de almacenamiento de drones.

La agencia estatal de noticias iraní IRNA ha informado de explosiones en varias provincias. El Ministerio de Sanidad de Irán afirma que los ataques estadounidenses de los últimos 11 días han causado la muerte de 53 personas, entre ellas seis mujeres y tres niños, y han dejado cerca de 600 heridos.

La Guardia Revolucionaria, fuerza paramilitar de Irán, insistió en que sus ataques de represalia continuarían.

No dan señales de avance

Antes de los últimos ataques, el ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, visitó Pakistán —un mediador clave en el conflicto— con el objetivo de reactivar la vía diplomática. Sin embargo, no estaba claro qué nuevo acuerdo se podría alcanzar para poner fin a la guerra, que últimamente se ha convertido en una lucha por el control del estrecho de Ormuz.

El portavoz del Ministerio del Interior de Irán, Ali Zeinivand, afirmó que “la diplomacia no se ha suspendido” y que se seguían intercambiando mensajes, sin dar más detalles, según la agencia IRNA.

Un diplomático árabe ha afirmado que los Estados del Golfo se muestran cada vez más pesimistas respecto a la posibilidad de encontrar una solución a la escalada de hostilidades y están especialmente preocupados por la última ronda de amenazas, en la que ambas partes han advertido de que podrían atacar infraestructuras civiles.

El diplomático afirmó que los países de la región, además de Pakistán y Turquía, siguen ejerciendo presión para que se reduzca la tensión. Sin embargo, señaló que, por el momento, las perspectivas de mejora parecen escasas. El diplomático habló bajo condición de anonimato debido a lo delicado de la situación.

En una cumbre regional celebrada en Filipinas, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, denunció las acciones de Irán en el estrecho.

“Si sentamos un precedente en Oriente Medio según el cual un Estado-nación pueda decidir que va a controlar una vía navegable internacional, cobrar un peaje y, si no se le paga, hacer estallar los barcos, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetirá en otras partes del mundo, incluida esta región”, afirmó.

Rubio afirmó que Estados Unidos sigue dispuesto a negociar con Irán, “pero, por el momento, no parece que se lo tomen en serio”, por lo que, en su lugar, la prioridad es proteger el tráfico marítimo.

En respuesta a los ataques de Irán, Estados Unidos volvió a imponer un bloqueo a los puertos iraníes.

Podrían atacar una instalación nuclear subterránea

En unas declaraciones realizadas el martes desde el Despacho Oval, Trump se mostró escéptico ante la posibilidad de entablar conversaciones y afirmó que Estados Unidos “no tenía ningún interés en reunirse”.

Dejó entrever que las fuerzas estadounidenses podrían atacar en breve una instalación nuclear iraní en construcción, situada a gran profundidad bajo una montaña.

El emplazamiento, conocido como “Pickaxe Mountain”, se encuentra en la ladera sur de la planta de enriquecimiento nuclear iraní de Natanz, que fue bombardeada por Estados Unidos durante la guerra de 12 días entre Irán e Israel en 2025. Sin embargo, “Pickaxe Mountain” ha permanecido intacta, ya que Irán sigue excavando en el lugar.

Irán siempre ha insistido en que su programa nuclear es pacífico, al tiempo que ha reanudado el enriquecimiento de uranio hasta niveles cercanos a los necesarios para la fabricación de armas desde que Trump rompió el acuerdo nuclear de 2015 durante su primer mandato. Estados Unidos y otros países creen que Irán tuvo un programa de armas nucleares hasta 2003 y que podría reactivarlo en el futuro.

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