

18 de julio de 2026 - 7:33 PM

El Ejército de Estados Unidos informó el sábado que lanzó nuevos ataques aéreos contra Irán para “castigar rápidamente” a la Guardia Revolucionaria del país por un ataque en Jordania que mató a dos militares estadounidenses, dejó a otro desaparecido y obligó a hospitalizar a cuatro más.
El Comando Central señaló que los ataques buscan degradar aún más la capacidad de Irán de restringir el tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz. La vía marítima representaba aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo antes de la guerra.
Horas antes, Estados Unidos reportó sus primeras bajas de soldados debido a fuego iraní directo desde los primeros días de la guerra, con dos muertos y otro desaparecido en un ataque a una base militar en Jordania tras días de intensificación de intercambios de fuego.
El ataque del viernes con drones y misiles envió a otros cuatro miembros del servicio a hospitales, informó el Ejército norteamericano. Los muertos no fueron identificados. Desde que comenzó la guerra han muerto 16 elementos de las fuerzas militares estadounidenses y más de 430 han resultado heridos.
Minutos antes del anuncio, el líder supremo de Irán advirtió de “lecciones inolvidables” si Estados Unidos sigue atacando la República Islámica.
Los comentarios leídos en la televisora estatal y atribuidos a Moytabá Jamenei, quien aún no ha sido visto desde que comenzó la guerra, también calificaron la firma del presidente Donald Trump como algo “sin valor y nula”. Un negociador iraní dijo que Teherán había suspendido sus compromisos bajo el acuerdo provisional que se firmó hace aproximadamente un mes y tenía como objetivo poner fin permanentemente a los combates.
Las declaraciones de Teherán rompieron otro frágil hilo al tiempo que la guerra no deja entrever un final claro. Ahora Jamenei advierte de “lecciones” no sólo de Irán sino también de sus apoderados armados en la región, llamándolos el “Eje de la Resistencia”. Estados Unidos emitió una alerta global de viajes ante el aumento de las tensiones.
La batalla por el estrecho de Ormuz se intensificó en un conflicto que cada vez se centra más en el control de la vía marítima crucial por la que solía pasar una quinta parte del crudo mundial. La ampliación de los ataques amenazó a civiles y los servicios para ellos, incluidas plantas de desalinización para agua potable, y la economía global vuelve a estar en alerta.
Estados Unidos ha violado sus compromisos bajo el acuerdo y ahora Irán “ya no los está implementando”, subrayó a la televisora estatal Kazem Gharibabadi, viceministro de Relaciones Exteriores de Irán.
No hubo nuevas noticias sobre los esfuerzos de mediación.
La muerte registrada previamente de un miembro del servicio estadounidense fue la de un piloto de helicóptero que se estrelló en el mar Arábigo a principios de este mes. Al principio de la guerra, un ataque iraní con drones contra un centro de mando en Kuwait mató a seis soldados. Un soldado murió tras un ataque a una base en Arabia Saudí. Seis perdieron la vida cuando un avión de reabastecimiento se estrelló en Irak.
Los daños más significativos del sábado se produjeron en Kuwait, donde Irán atacó una planta de desalinización de agua y una instalación petrolera, según las autoridades kuwaitíes y Kuwait Petroleum Corporation, que se negaron a dar más información sobre la ubicación.
Fue el segundo ataque contra una planta de desalinización en dos días en la pequeña nación desértica, que obtiene el 90% de su agua potable a través de ese proceso. Los ataques causaron varios heridos en la instalación petrolera y un incendio en la planta de desalinización, obligando a desconectar varias unidades de generación de energía.
Varios bomberos y un trabajador resultaron heridos cuando combatían otros dos incendios provocados por ataques iraníes, de acuerdo con el Departamento de Bomberos. Kuwait cerró brevemente su espacio aéreo por la mañana debido a amenazas de misiles, y Kuwait Airways anunció que estaba reprogramando la mayoría de los vuelos hacia y desde la capital.
Irak, por su parte, reveló el derribo de drones de ataque sobre la ciudad de Irbil. La agencia noticiosa estatal de Jordania, Petra, apuntó que los sistemas de defensa aérea de la nación habían derribado misiles iraníes, y las alarmas antiaéreas sonaron múltiples veces durante el día en Baréin y por la mañana en Arabia Saudí, de acuerdo con sus respectivos gobiernos.
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico, Jasem Mohamed al-Budaiwi, acusó a Irán de crímenes de guerra por ataques contra infraestructura e instalaciones civiles.
El Comando Central de Estados Unidos afirmó a primera hora del sábado que, en su séptima noche consecutiva de ataques, impactó “sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, almacenamiento subterráneo de armas y capacidades marítimas”.
Los ataques aéreos estadounidenses dieron contra una planta de electricidad y desalinización en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, de acuerdo con la televisora estatal. IRNA reportó que la planta de desalinización de Bonji fue destruida, cortando el suministro de agua a unas 10,000 personas, y que una planta de desalinización en la estratégica isla de Qeshm dentro del estrecho fue dañada.
Los ataques nocturnos causaron daños en dos túneles y un puente, cortando una de las principales autopistas hacia Bandar Abás, el principal puerto del país, que se encuentra cerca de la parte más estrecha del estrecho, de acuerdo con la agencia noticiosa estatal iraní. IRNA publicó que tres puentes fueron alcanzados el sábado, incluido uno en una ruta hacia Bandar Abás.
Irán reconoció por primera vez el viernes “ataques contra la infraestructura eléctrica” durante la campaña aérea estadounidense cuando su Ministerio de Energía exhortó a la población a usar menos electricidad en las provincias del sur, “que experimentan calor extremo”. El Ministerio no especificó qué fue alcanzado.
De acuerdo con las autoridades iraníes, al menos 50 personas han muerto y más de 500 resultaron heridas en ataques de Estados Unidos en las últimas tres semanas, incluyendo las ocho que perdieron la vida en un ataque a un puente el viernes.
Irán cerró de facto el estrecho al tráfico marítimo tras el comienzo de la guerra con ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Eso hizo que el precio del petróleo se disparara y dio a Teherán una influencia significativa en las negociaciones.
Irán afirma que el estrecho debe estar bajo su control exclusivo y que los buques que lo navegan deberían pagar peaje a Teherán, aunque, durante décadas, el mundo lo ha considerado una vía marítima internacional. En días recientes disparó contra barcos. Los cruces por el estrecho se redujeron a su mínimo de tres semanas, según un rastreador internacional de envíos.
Trump ha retomado en los últimos días sus amenazas de atacar centrales eléctricas y puentes para tratar de obligar a Irán a relajar su control. Washington también restableció en la última semana su bloqueo naval a los puertos iraníes para detener sus envíos de crudo, y el Ejército dijo el sábado que había redirigido cinco barcos y deshabilitado uno desde entonces.
Antes del comienzo del conflicto, Estados Unidos había mantenido conversaciones con Irán acerca de su programa nuclear. Trump enfrenta ahora presión política para poner fin a la guerra y evitar el tipo de conflicto prolongado en Oriente Medio contra el que había hecho campaña.
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