

3 de noviembre de 2026 - 2:50 PM

Una serie de misteriosos ciberataques contra los refrigeradores de supermercados europeos ha puesto a funcionarios de todo el continente a trabajar contrarreloj para esclarecer lo ocurrido.
Supermercados de varios países europeos informaron esta semana que sus refrigeradores y congeladores aumentaron de temperatura después de que alguien tomara su control a distancia, lo que provocó que toneladas de alimentos se echaran a perder y pérdidas totales de millones de dólares (euros).
Un supermercado sueco indicó que sus refrigeradores y congeladores fueron intervenidos y programados a 50 grados Celsius (122 grados Fahrenheit).
Se trata de una repetición de un incidente anterior que afectó los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados y comercios independientes en Francia, Bélgica y los Países Bajos.
A continuación, una mirada más detallada:
Supermercados de al menos media docena de países europeos, entre ellos Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Italia y Estonia, reportaron problemas el lunes.
Y no solo se trató de grandes cadenas.
El propietario de una carnicería en Atenas dijo el martes a la televisora privada griega Skai TV que alguien accedió sin autorización al control de temperatura de una unidad de refrigeración y la elevó a 150 grados Celsius (302 grados Fahrenheit).
George Boubas explicó que los empleados que comienzan su turno a las 4:00 a.m. en el establecimiento, ubicado en el suburbio de Kifisia, fueron los primeros en detectar el problema. Un técnico tardó dos horas en recuperar el control de la configuración de temperatura, aunque los productos cárnicos no se vieron afectados, afirmó.
Boubas señaló que el técnico le contó que un supermercado de la zona y un restaurante de comida rápida habían experimentado el mismo problema.
Explicó que optaron por desconectar el wifi de las unidades de refrigeración para restringir el acceso desde el exterior.
Expertos señalaron que los ciberataques recuerdan los riesgos que surgen a medida que más aparatos se conectan a internet.
“Este ataque es una llamada de atención. Hemos llenado nuestros hogares y comercios de dispositivos que en realidad son pequeñas computadoras, pero seguimos tratándolos como electrodomésticos comunes”, afirmó Katerina Mitrokotsa, profesora de ciberseguridad de la Universidad de San Galo, en Suiza.
“Un refrigerador no parece un riesgo de seguridad, y precisamente por eso les gusta a los atacantes”.
El ciberataque se asemeja a otro ocurrido semanas antes que afectó principalmente a comercios franceses y neerlandeses.
Investigadores franceses de ciberseguridad atribuyeron los problemas a módulos de control remoto obsoletos fabricados por la empresa danesa Danfoss y la estadounidense Copeland. Danfoss indicó que la mayoría de los sistemas afectados eran productos antiguos que ya no recibían actualizaciones de software ni de seguridad, mientras que Copeland identificó una vulnerabilidad en controladores descontinuados.
“Los supermercados conectan sus refrigeradores para poder monitorear las temperaturas las 24 horas en cientos de establecimientos, recibir alertas antes de que los alimentos se dañen, reducir los costos de energía y permitir que los técnicos reparen fallas a distancia”, explicó Mitrokotsa.
“Esto permite ahorrar dinero y reducir el desperdicio de alimentos, pero cada refrigerador conectado también es un punto de entrada que debe protegerse como cualquier otro sistema informático”.
Expertos señalaron que muchas empresas se apresuran a adoptar nuevas tecnologías de moda mientras descuidan la amplia red de conexiones de la que dependen sus operaciones diarias, desde los sistemas de pago y pedidos hasta los almacenes, la refrigeración y otros controles de los edificios.
“Las organizaciones están destinando grandes presupuestos a la inteligencia artificial y la transformación digital, mientras que los sistemas que mantienen los alimentos fríos, el agua limpia y las luces encendidas suelen funcionar con equipos en los que no se ha invertido desde su instalación”, afirmó Nicole Carignan, vicepresidenta sénior de Seguridad y Estrategia de Inteligencia Artificial de la empresa de ciberseguridad Darktrace.
“Nadie entró en estos sistemas de refrigeración mediante una vulnerabilidad de día cero”, sostuvo, utilizando un término que describe una falla que ha pasado inadvertida para los creadores del sistema y las revisiones de seguridad. “Entraron a través de controladores accesibles desde internet, firmware que ya no recibe soporte y contraseñas predeterminadas. Esa es la deuda técnica que ahora pasa factura”.
Las autoridades británicas de ciberseguridad ofrecieron el martes pocos detalles sobre el ataque más reciente, aunque señalaron lo que describieron como “tecnología heredada”.
“El ciberataque contra los supermercados franceses fue resultado de la explotación de vulnerabilidades conocidas”, dijo la ministra británica de Ciberseguridad, Liz Lloyd, en un discurso. “Es una clara demostración de que las malas prácticas de higiene cibernética, como las contraseñas débiles, siguen poniendo en riesgo a las organizaciones”.
Richard Horne, director del Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido, dijo a periodistas que los refrigeradores franceses estaban “conectados directamente a internet con contraseñas predeterminadas”.
Un equipo del centro emitió advertencias y trabajó durante la noche del lunes contactando a organizaciones que tenían “tecnología vulnerable expuesta”, indicó.
Los sistemas avanzados de inteligencia artificial de empresas como Anthropic y OpenAI han sido objeto de críticas recientemente, tras una serie de revelaciones de que accedieron sin autorización a organizaciones mientras eludían el control humano.
Sin embargo, expertos señalaron el martes que no creían que estos ataques se hubieran realizado mediante inteligencia artificial.
“No hay evidencia de que se utilizara inteligencia artificial, y las técnicas no la requerían”, afirmó Carignan.
“Creo que el elemento clave es que este no fue un ataque con inteligencia artificial”, sostuvo Paul Chichester, director de Operaciones del centro británico de ciberseguridad. “Se están utilizando vulnerabilidades que llevan mucho tiempo ahí. Y en eso es en lo que realmente debemos concentrarnos”.
Hasta ahora, las investigaciones no han logrado determinar quién pudo haber llevado a cabo los ciberataques ni por qué.
La Agencia Nacional de Ciberseguridad de Francia, ANSSI, informó que investiga intrusiones en sistemas de refrigeración desde mediados de octubre y coordina medidas de protección con “todos los sectores que podrían verse afectados”.
En declaraciones escritas a The Associated Press, la agencia indicó que tenía conocimiento de controladores remotos de refrigeración comprometidos de las líneas AK-SM y AK-SC de Danfoss, así como de sistemas de Copeland y Dixell xweb.
ANSSI señaló que se había movilizado para ayudar a “posibles víctimas en Francia” y remitió a una alerta de seguridad publicada inicialmente el 12 de octubre, que ha actualizado con regularidad.
Funcionarios italianos de ciberseguridad e inteligencia tenían previsto reunirse el martes por la mañana para discutir el incidente, según la agencia italiana de noticias ANSA.
Funcionarios de la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión Europea, también celebraban reuniones similares.
El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, declinó comentar el martes sobre quién podría haber llevado a cabo los ataques y señaló que corresponde a las autoridades nacionales de los 27 países del bloque determinarlo.
Regnier dijo a periodistas que los incidentes “no son aislados” y que los europeos “deben ser colectivamente resilientes y estar preparados para este tipo de incidentes cibernéticos”.
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