El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell. (AP)

Washington - Mitch McConnell (Kentucky) afirmó hoy que mientras sea el líder de la mayoría republicana del Senado de Estados Unidos no dará paso a ninguna propuesta para convertir a Puerto Rico o Washington D.C. en un estado. 

Al expresarse en contra de la agenda demócrata, que considera de corte socialista, McConnell incluyó “los planes” de los demócratas por impulsar la estadidad para la capital estadounidense y Puerto Rico. “Mientras sea el líder de la mayoría republicana nada de eso va para ningún lado”, dijo McConnell a la cadena Fox.

La mayoría demócrata de la Cámara baja federal planifica llevar a votación este año un proyecto de ley que convierta a Washington D.C. en el estado 51 de EE.UU. Pero, no tiene en agenda avanzar ese tipo de propuesta para la Isla.

El senador republicano sostuvo que la agenda demócrata quiere convertir a Estados Unidos “en un país que nunca hemos sido”.

Inicialmente, se refirió al Nuevo Acuerdo Verde sobre el cambio climático y a la propuesta de ‘Medicare para todos.

Pero, luego mencionó el plan para “hacer al Distrito de Columbia un estado, darle dos nuevos senadores demócratas, a Puerto Rico hacerlo un estado y darle dos senadores demócratas adicionales….y planifican expandir el Tribunal Supremo”.

McConnell sostuvo que acepta ser, como le llamó la speaker Nancy Pelosi, “el gran destripador” de la agenda demócrata.

En twitter, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares le respondió a McConnell que “los derechos civiles y electorales nunca deben estar supeditados a opiniones políticas”.

“Todos los estadounidenses merecen #igualdadederechos y plena representación en el Congreso: cualquier cosa menos que eso va en en contra de la esencia de nuestra nación”, sostuvo Rosselló Nevares.

Mientras, el presidente del Partido Popular Democrático (PPD), senador Aníbal José Torres, indicó que las expresiones de McConnell le demuestran “una vez más al liderato estadista que los intentos de imponer la estadidad por encima de la voluntad del pueblo siguen siendo natimuertos”.

La oposición de McConnell a la estadidad se suma al rechazo que le ha dado a esa alternativa de status el presidente Donald Trump.

En octubre pasado, además, la administración Trump declaró ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que en Puerto Rico no hay consenso para cambiar el status político de la Isla y advirtió que los que quieran plenos derechos políticos dentro del gobierno federal, pueden mudarse a un estado.

La presidenta del Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado, la republicana Lisa Murkowski (Alaska), por su parte, ha dicho a El Nuevo Día que los más recientes plebiscitos no reflejan un consenso en torno al futuro político y descartado echar hacia delante ese debate en esta sesión del Congreso.

En el plebiscito del 11 de junio de 2017, el 97% de los electores apoyó la estadidad, pero en medio de un boicot de la oposición y ante la más baja participación electoral para un referéndum de status (23%).

Aunque coincide en que el plebiscito de 2017 no permite promover el debate en favor de la estadidad, el presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara baja, el demócrata Raúl Grijalva (Arizona), considera convocar a una audiencia para discutir el tema del status político de Puerto Rico.

En marzo pasado, el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), cuando habló de la estadidad para Washington D.C.,  afirmó que también promovería la idea para Puerto Rico, pero consideró que los puertorriqueños de la Isla “no están seguros de que quieran la estadidad”.

En la Cámara baja federal, el demócrata boricua Darren Soto (Florida) presentó el pasado 28 de marzo unproyecto de ley que persigue convertir a Puerto Rico, en un plazo de 90 días, en un estado, sin ninguna consulta del gobierno federal a los residentes de la Isla.

La legislación de Soto tiene el respaldo de 15 demócratas y cuatro republicanos.

Mientras, la congresista demócrata puertorriqueña Nydia Velázquez (Nueva York) sostuvo que junto a otros colegas discuten la posibilidad de presentar legislación a favor de que Puerto Rico pueda definir su futuro político entre alternativas que saquen la isla de la cláusula para territorios del Congreso y como parte de un proceso que sea vinculante para el gobierno federal.

Con respecto a Washington D.C., los demócratas tienen previsto celebrar el 24 de julio una audiencia en torno a la legislación que permitiría convertir gran parte de la capital estadounidense en el estado 51 de EE.UU.

El proyecto tiene el respaldo de 212 de los 235 demócratas con plenos derechos en la Cámara baja. En el Senado, la medida es apoyada por 33 de los 47 demócratas.


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