

30 de junio de 2026 - 3:45 PM


Nota del editor: visita este sitio especial para consultar todo el contenido de la cobertura del caso de Gabriela Nicole.
Con el inicio de la selección del jurado en el Tribunal de Aibonito, el juicio contra Anthonieska Avilés Cabrera enfrenta desde este martes su primer desafío: encontrar 12 personas capaces de decidir el caso únicamente con la prueba que se presente en sala, pese a la amplia cobertura mediática.
El reto no es menor. Durante los últimos meses, el caso ha permanecido en el centro de la conversación pública debido al juicio separado contra su madre, Elvia Cabrera Rivera, coacusada junto a Avilés Cabrera por el asesinato de la adolescente Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, ocurrido en agosto de 2025.
Ese proceso ha generado una cobertura constante en televisión, radio, prensa escrita, plataformas digitales y redes sociales, donde han quedado expuestos los testimonios, videos, fotografías y evidencia que ha sido admitida, hasta este momento, como parte del desfile de prueba a cargo del Ministerio Público.
“Sabemos que va a ser cuesta arriba conseguir personas que en Puerto Rico no hayan sido expuestas a la prueba, a la evidencia, sin que Anthonieska haya tenido oportunidad de defenderse”, dijo la licenciada Rocío Revelles Ponce, de la Sociedad para Asistencia Legal (SAL), una de las defensoras de la acusada.
Asimismo, comentó que “no se ha visualizado” que la acusada testifique durante el juicio. Añadió que tampoco se evalúa solicitar un cambio de jurisdicción como respuesta a la amplia cobertura mediática del caso, al sostener que la difusión ha sido tan extensa que incluso trascendió a Estados Unidos.
“La selección del jurado comenzó hoy, pero la realidad es que a esta joven se le ha venido juzgando desde el día uno. Aquí se ha pasado prueba, aquí se han discutido declaraciones juradas, aquí se ha pasado todo tipo de fotografía sin que haya tenido Anthonieska oportunidad de defenderse”,agregó Revelles Ponce.
A preguntas de la prensa, añadió: “Vamos a ver cuán factible es, con toda la cobertura que ha tenido, con la transmisión de la prueba del caso de la mamá (Elvia Cabrera Rivera), conseguir personas que no hayan sido expuestas no solo a comentarios, sino a la prueba desfilada que se ha publicado absolutamente”.
A pesar del reto que supone encontrar un jurado imparcial, Revelles Ponce -quien junto a las abogadas María Soledad Sáez y Athelyn Jiménez Emmanueli conforma la defensa- indicó que no está sobre la mesa cambiar de un “juicio por jurado” a un “tribunal de derecho” para que el juez evalúe la prueba.
En esa misma línea, Sáez planteó que la amplia cobertura del caso no ha girado en torno a prueba presentada durante el proceso judicial. A su juicio, gran parte de la discusión pública ha estado basada en interpretaciones ajenas al juicio. “Ha habido personas que discuten el caso en los medios y hacen adjudicaciones de culpabilidad”, comentó.
Precisamente, la exposición mediática fue uno de los principales argumentos de la defensa al solicitar que se descartaran los paneles de candidatos convocados para integrar el jurado. Las abogadas sostuvieron que los potenciales jurados podían estar “contaminados” por la información divulgada.
Sin embargo, el juez Juan A. Reyes Colón rechazó la petición. En su resolución, determinó que el mecanismo adecuado para garantizar la imparcialidad no es sustituir los paneles, sino el proceso de selección, donde las partes pueden identificar y excluir a quienes no reúnan las condiciones para ser imparciales.
Durante el primer día de selección de los potenciales miembros del jurado, comparecieron ante el tribunal 27 candidatos, 14 hombres y 13 mujeres. Sin embargo, 19 de ellos fueron excusados por razones médicas y personales, por lo que solo ocho permanecieron en sala al cierre de la jornada.
Como parte del proceso judicial, el togado impartió las instrucciones iniciales a los candidatos y les advirtió sobre la amplia cobertura mediática del caso. Enfatizó que debían abstenerse de leer, escuchar o ver información relacionada con el juicio, el cual continúa los días 6 y 24 de julio en horas de la mañana.
“En nuestro sistema de justicia se requiere que se garantice un juicio justo e imparcial. Para lograrlo, deben observar el siguiente comportamiento hasta que rindan el veredicto”, indicó Reyes Colón, quien les advirtió a los potenciales miembros del jurado que no pueden conversar del caso con ninguna persona.
“Igualmente, se les indica que ningún suceso que ocurra afuera de sala puede afectar su ánimo de evaluar evidencia. No podrán hacer búsquedas de información, investigaciones ni visitarán lugares que tengan que ver con el caso”, instruyó el juez.
“Durante este proceso, se les está ordenando que no pueden escuchar, leer o ver reportajes de noticias, o de radio, o de redes sociales, podcasts ni cualquier otro medio sobre el caso o sobre las personas relacionadas en el proceso. Deberán descartar totalmente y no considerar cualquier información obtenida por alguno de esos medios o por cualquier otra fuente”, subrayó.
El togado afirmó en sala que “tampoco comentarán o discutirán esa información entre ustedes ni con otras personas ni redes sociales ni en ningún otro medio”. Igualmente, mencionó que, aunque escuchen referencias a lugares, “bajo ninguna circunstancia podrán visitar los mismos durante este proceso”.
Por su parte, la fiscal Belinda Brignoni reconoció a la prensa que la selección del jurado “va a ser un proceso largo”, en momentos en que se han citado seis nuevos paneles de candidatos a jurado para el 24 de julio.
A preguntas de El Nuevo Día sobre cuán complicado podría ser el proceso, Brignoni explicó que para eso es el proceso de desinsaculación de los potenciales jurados. “Tanto el Ministerio Público como la defensa y las preguntas que ya hizo su señoría (el juez) van dirigidos a encontrar el jurado idóneo”, subrayó.
“Si ese jurado, por alguna razón, tiene alguna parcialidad o alguna circunstancia que le impidan participar en este caso en específico, ese jurado se recusa, ya sea motivado o perentorio. Para eso el fiscal y la defensa cuentan con un número de recusaciones perentorias y motivadas si hay un motivo”, concluyó.
Pero la preocupación sobre el impacto de la cobertura mediática no es nueva. Durante la selección del jurado en el juicio contra Cabrera Rivera, la defensa advirtió que el “ruido mediático” podía influir en los candidatos y afectar la imparcialidad del proceso, un planteamiento que resurge en el caso de su hija.
Por tanto, la tarea adquiere una dimensión adicional porque ambos procesos, aunque separados, están estrechamente vinculados. Gran parte de la evidencia presentada durante el juicio de Cabrera Rivera hace referencia directa a Avilés Cabrera, incluyendo fotografías y mensajes extraídos de celulares.
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