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Federales revelan cuál de los sospechosos arrestados habría baleado al policía asesinado Eddie Santiago Rentas

ATF señaló cuál de los tres arrestados confesó, y presentó nuevos detalles sobre la secuencia de eventos en la escena

12 de abril de 2026 - 8:23 AM

Una denuncia federal pública incluyó esta imagen que muestra las armas que ATF alega le fueron ocupadas a dos de los sospechosos en relación al asesinato del agente de la Policía Eddie Santiago Rentas en Ponce. (Captura)

Una denuncia federal del Negociado de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) reveló detalles sobre la secuencia de eventos que comenzó con una transacción utilizando un agente encubierto y terminó con el trágico asesinato del agente de la Policía, Eddie Santiago Rentas, el pasado viernes en Ponce.

ATF presentó cargos contra Efraín Coimbre Lugo, de 28 años, José Ángel Colón Arroyo, alias “Coco” de 23 años, y Noé Emmanuel Torres Santiago, de 24, por posesión de un arma de fuego automática y por un arma con el número de serie mutilado.

Además, la agencia federal radicó un cargo adicional contra Coimbre Lugo por posesión de un arma de fuego siendo un convicto de un crimen grave.

Con la denuncia federal salieron a relucir detalles específicos sobre la secuencia de eventos que resultó en el asesinato de Santiago Rentas, en momentos en que intervino para salvar a un compañero agente durante un operativo encubierto contra el tráfico ilegal de armas de fuego.

Según el documento, todo comenzó el mismo viernes, cuando oficiales de la Unidad Encubierta de la División de Drogas de la Policía en Ponce se reunieron para discutir el plan para realizar una “compra controlada” de armas utilizando un agente encubierto.

Agente Eddie Santiago Rentas.
Agente Eddie Santiago Rentas. (Suministrada)

La transacción fue planificada para llevarse a cabo en el estacionamiento de la mega tienda Sam’s Club en Ponce.

Señaló que el objetivo del operativo era Torres Santiago, quien había coordinado venderle al agente encubierto una pistola Draco y otra Glock 19 Generación 5.

Previamente, el individuo le había avisado al encubierto que ambas pistolas estaban “chipiadas”, en referencia a que estaban alteradas para disparar de forma automática, lo que es un delito federal.

“El precio negociado para ambas pistolas alteradas fue un total de $5,000”, indica la denuncia.

De acuerdo con la base de datos de la Policía, Torres Santiago tenía una licencia vigente de armas de fuego en Puerto Rico. Añadió que tenía 19 armas registradas a su nombre de forma legal.

Previo al operativo, la unidad policiaca había designado a tres agentes para que permanecieran cerca del lugar como apoyo, en caso de que el agente encubierto necesitara asistencia. Uno de esos agentes era el agente Santiago Rentas, quien era el contacto del encubierto.

Después de que cada uno tomara sus posiciones, dentro y cerca del estacionamiento mencionado, el encubierto se estacionó en el lado este del lote y esperó a que llegara Torres Santiago.

A eso de la 1:06 de la tarde, un auto Ford Fiesta llegó a estacionarse al lado del agente. El sujeto estaba enmascarado, con ropa oscura y guantes. Salió del asiento del pasajero delantero y caminó al vehículo del agente. Le abrió la puerta del pasajero delantero y comenzó a conversar con el encubierto sobre la transacción del arma.

“Este individuo después fue identificado como Torres Santiago”, apuntó la denuncia federal.

El sujeto le pidió en ese momento al agente que contara los $5,000 frente a él, mientras permanecía parado fuera del auto con la puerta abierta.

“Cuando el agente encubierto estaba a punto de completar el conteo, Torres Santiago fue visto sacando una pistola de su cintura y apuntar al agente (encubierto), intentando robarle”, relató la denuncia federal.

Agregó que en ese momento se bajó del auto Ford Fiesta un segundo hombre, también vestido con ropa oscura y con una pistola en sus manos, quien luego fue identificado posteriormente como Colón Arroyo. Este abrió la puerta del pasajero trasera del auto del agente encubierto para apoyar a Torres Santiago en el asalto.

El tercer sujeto, Coimbre Lugo, “estaba presente en el asiento del conductor del Ford Fiesta”, apuntó la denuncia.

De acuerdo ATF, de inmediato llegaron las unidades de apoyo a la escena del intento de robo. En ese momento, el policía Santiago Rentas “usó el Ford Fiesta como cubierta mientras se enfrentaba a los dos sospechosos con su pistola”.

“Según la Policía, mientras se enfrentaba a los sospechosos en un tiroteo, el agente de la Policía Santiago Rentas fue alcanzado por disparos de Colón Arroyo”, revela la denuncia federal.

Añade que en vídeos de cámaras de vigilancia se puede oír el sonido de disparos rápidos, que es consistente con la forma en que suenan las pistolas alteradas ilegalmente para disparar de forma automática.

“Según el policía presente en el lugar, estos disparos provinieron de la pistola de Colón Arroyo”, precisó.

Dos de los sospechosos recibieron heridas de bala por parte de los agentes que acudieron al lugar en apoyo y fueron trasladados a un hospital, donde permanecen ingresados.

“El conductor del Ford Fiesta (Coimbre Lugo) se dio a la fuga”, apuntó.

Mientras, ATF relató que “el agente de la Policía Santiago Rentas sucumbió a sus heridas y fue declarado muerto al llegar al hospital”.

Tras llegar a la escena, agentes de ATF se unieron a la investigación y determinaron que Torres Santiago portaba una pistola Glock 23 calibre .40, con un mango azul que lee “Supreme”, con evidente número de serie mutilado y el “chip” que la hacía disparar de forma automática.

Asimismo, detalla que el arma usada por Colón Arroyo para balear al policía fue una pistola Glock 19, Generación 5, calibre 9mm, con mango verde que lee “Supreme”. También tenía el número de serie mutilado y un “chip” verde para que disparara ilegalmente de forma automática.

El agente especial de la ATF, Roberto Santiago, habla durante una conferencia de prensa ayer, sábado, en el Cuartel General de la Policía.
El agente especial de la ATF, Roberto Santiago, habla durante una conferencia de prensa ayer, sábado, en el Cuartel General de la Policía. (Captura)

Ambas fueron entregadas al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) para análisis adicionales.

“Debido a que Torres Santiago tenía una licencia de armas de fuego y ofreció vender armas de fuego automáticas al agente encubierto, sostengo que existe causa probable para creer que estaba al tanto de las características automáticas de su propia arma de fuego”, alega la declaración jurada del agente de ATF que radicó la denuncia federal.

Agregó que “el arma de fuego de Colón Arroyo tenía un dispositivo externo de conversión a ametralladora que era fácilmente perceptible por su contraste de color y porque sobresalía de la parte trasera del arma”.

“Además, disparó su arma. Por lo tanto, sostengo que existe causa probable para creer que era consciente de las características automáticas de su propia arma de fuego”, expuso.

El documento también reveló que el tercer sospechoso en ser puesto bajo custodia de las autoridades confesó los hechos cuando fue interrogado ayer, sábado.

“Tras renunciar a sabiendas a sus derechos constitucionales (a permanecer callado), Coimbre Lugo admitió haber participado conscientemente en la planificación y ejecución del intento de robo a mano armada, haber actuado como conductor y saber que las dos armas de fuego utilizadas tenían los números de serie borrados y que habían sido modificadas para funcionar como ametralladoras”, alegó la denuncia.

“A sabiendas, (Coimbre Lugo) ayudó e instigó el robo y la posesión de las armas de fuego”, abundó.

Con relación al tercer cargo, ATF recalcó que Coimbre Lugo tiene prohibido poseer armas de fuego debido a que había cumplido cárcel por más de un año por un caso anterior.

Tras evaluar la prueba presentada, el magistrado Marcos López autorizó la orden de arresto contra los tres sospechosos. Los tres imputados tendrán que comparecer luego a una vista preliminar, a menos que surjan cargos emitidos por un gran jurado federal. Posteriormente tendrán vistas de lectura de acusación y para determinar si alguno recibiría libertad bajo fianza.

La posibilidad de la radicación de cargos federales había sido anticipada por el fiscal Héctor Siaca durante una conferencia de prensa ayer, sábado, cuando informó que el Departamento de Justicia de Puerto Rico también levantaba expedientes para presentar denuncias estatales, que serían por asesinato. Ambas jurisdicciones no pueden presentar los mismos cargos.

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