4 de febrero de 2026 - 12:35 PM

Ante los momentos de tensión y gritos que obligaron a detener los trabajos en sala el martes, el juez Ángel Llavona Folguera, del Tribunal de Ponce, reanudó este miércoles el juicio contra el enfermero Eduardo Meléndez Velázquez, con una fuerte advertencia.
Meléndez Velázquez enfrenta cargos por el asesinato del biólogo marino Roberto Viqueira Ríos, ocurrido la noche del 15 de julio de 2025, frente a su residencia, en la calle Star de la urbanización Estancias de Yidomar, en Yauco, según la Policía de Puerto Rico.
“Como todos bien saben, ocurrió un incidente que no debería ocurrir. Hemos tomado algunas medidas en cuanto a eso. Queremos garantizar el derecho que establecen las reglas de que los juicios son públicos”, precisó Llavona Folguera en la sala 405.
“Tenemos discreción para manejar eso (de la asistencia), pero yo quiero hacer la advertencia a las personas que están en sala, sin hacer alusión a nadie en particular, lo voy a hacer de forma general, que tienen que saber cómo comportarse en sala”, agregó.
Con estas declaraciones, el togado se refirió a un incidente que ocurrió en la tarde del martes, cuando la defensa, en su contrainterrogatorio, se disponía a presentar una imagen de las cámaras de seguridad y se proyectó un vídeo del cuerpo de Viqueira Ríos en el suelo.
Esto provocó fuertes emociones de los familiares que estaban en la sala judicial, específicamente de los hijos de Viqueira Ríos, cuyos gritos se extendieron hasta el pasillo, donde aproximadamente 15 alguaciles tuvieron que intervenir para controlar la situación.
“Las personas que no puedan manejar sus emociones en sala, pues, por favor, les pido que hagan su autocrítica y y no estén en los procesos”, abundó el juez, quien precisó que la imagen sobre el asesinato no se proyectó en la transmisión en vivo de la vista.
“Esa imagen no fue transmitida por PECAM... Establecí hasta donde se iba a transmitir ese video, y ahí se paró. Pero no sé por qué estos sistemas (digitales), cuando los prenden, sale donde se queda. Yo no soy tecnológico. Aquí no hubo ninguna mala fe”, añadió.
Desde el estrado, frente a una sala completamente llena y con todas las partes presentes, el togado sostuvo que la proyección no se realizó “a propósito” y enfatizó que se había adoptado medidas para garantizar que un incidente similar no vuelva a ocurrir.
“Ayer, por razones que puedo entender, pero también no son justificables, pues hubo una reacción del público en sala donde se hicieron las imputaciones y yo quiero dejar ese incidente atrás, ya que como les dije ayer, yo lo que quiero que el caso fluya y continúe”, afirmó.
No obstante, advirtió que quienes se encuentren en la sala y no mantengan una conducta apropiada podrían ser retirados de la audiencia. Además, indicó que dio instrucciones a los alguaciles para que permanezcan atentos y actúen cuando la situación lo amerite.
“Van a ser sacados de sala y no van a poder regresar. Así que esa es la única medida que vamos a tomar... Y espero que los procesos continúan como deben ser”, indicó el juez, antes de que continuara el testimonio de Moshayra Vicente Cruz, viuda del biólogo marino.
Tras la advertencia del togado, la defensa de Meléndez Velázquez, encabezada por el licenciado Adán Carlos Rivera, continuó con el contrainterrogatorio a Vicente Cruz, poniendo especial énfasis en los videos de las cámaras de seguridad de la noche del crimen.
En un momento dado, la defensa proyectó imágenes de las cámaras de seguridad donde se escuchaba tanto a Viqueira Ríos como a Vicente Cruz gritándole al acusado. En una parte del pietaje, se escucha al biólogo decir: “Hoy se te acaba la mi3rd@, c@br*n”.
Ante esta declaración, el abogado de la defensa preguntó a Vicente Cruz si, con sus palabras, el biólogo estaba insinuando que iba a matar al acusado, un cuestionamiento que fue objetado con éxito por una de las fiscales, lo que obligó a reformular la pregunta.
Continuando con esa línea, el abogado también presentó parte del pietaje, en el que la víctima le decía al acusado: “sal, hijo de p^t@”. Con base en esto, continuó con una serie de preguntas orientadas a demostrar que no intentó calmar a su esposo.
Los hechos se reportaron a las 11:24 p.m. del martes, 15 de julio de 2025, cuando una llamada al Sistema de Emergencias 9-1-1 alertó a las autoridades sobre una agresión grave en la calle Star de la urbanización Estancias de Yidomar en Yauco, informó la Policía.
Al llegar a la escena, los agentes se toparon con el cuerpo baleado de Viqueira Ríos. En ese momento, el teniente Féliz Guilbe, adscrito a la División de Homicidios de Ponce, dijo a El Nuevo Día que, al llegar a la escena, el acusado confesó: “Yo lo maté”.
Por su parte, el director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Ponce, el capitán Daniel Justiniano, confirmó, además, que en la escena se levantaron 23 casquillos de bala y que al acusado se le ocuparon 11 armas de fuego legales.
Justiniano añadió que, al momento de analizar la escena del crimen, los agentes encontraron que Viqueira Ríos tenía un arma de fuego, para la cual tenía una licencia vigente, según los registros oficiales.
El juicio se reanudará a las 2:00 p.m.
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