Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Ángel
Acosta en una sesión de guanteletas con su entrenador Javier Arce en el gimnasio de Barrio Obrero. (Juan Luis Martínez Pérez)

Para apreciar la potente pegada de Ángel ‘Tito’ Acosta durante un guanteo o pelea, es recomendable mirarle las manos, pero también los pies.

Durante una sesión de guanteletas la semana pasada en el gimnasio de boxeo en Barrio Obrero, Acosta demostró la técnica de desplazamiento que le ayuda a generar dinamita en sus nudillos.

Mientras perseguía a su entrenador Javier Arce, el púgil santurcino castigaba las guanteletas y le golpeaba los costados protegidos por un peto acojinado. Cuando lanzaba un gancho de izquierda, parecía un resorte torcido que de repente era liberado. Comenzaba con una leve rotación del pie frontal, el izquierdo, en su propio eje; terminaba con una corta pero rápida y explosiva zurda en semicírculo que -impulsada por sus piernas, cadera, abdomen y hombros-, aterrizaba en la guanteleta izquierda de su entrenador, haciéndola sonar como un fuetazo. Arce dijo estar muy complacido con el desempeño de Acosta en el entrenamiento. Pero entiende que puede lucir mejor.

“Yo veo algo diferente en cada una de sus peleas. El crecimiento se ve. Cuando sea campeón será otro boxeador”, dijo Arce.

Esa posibilidad está a la vuelta de la esquina. Acosta (15-0, con 15 nocauts) se prepara para la pelea más importante en su joven carrera. El próximo 11 de febrero enfrentará al exolímpico namibiano Japhet Uutoni (12-1, cinco nocauts) en la cancha Roger Mendoza de Caguas. La pelea será por el puesto de retador mandatorio al bicampeón mundial Kosei Tanaka (8-0, cinco nocauts). El nipón renunció al título minimosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) para subir a las 108 libras. La víspera de Año Nuevo, Tanaka venció al excampeón mexicano Moisés Fuentes, noqueándolo en cinco asaltos para ganar el vacante título OMB en ese peso.

El ganador de Acosta-Uutoni retará a Tanaka, según ordenó la OMB. Esa pelea deberá celebrarse en un periodo no mayor a 90 días desde la pelea en Caguas. Si las partes no pueden llegar a un acuerdo económico en los 10 días después de la pelea del 11 de febrero, el ente ordenaría una subasta y extendería el periodo para celebrar la pelea por aproximadamente 12 días. Con esa oportunidad titular en el horizonte pero enfocado en el namibiano Uutoni, Acosta trabaja duro en el gimnasio de Barrio Obrero, donde se suda hasta por pensar. “Me sentí bien. En este campamento he trabajado duro”, dijo Tito después de la sesión.

La pelea con Uutoni tiene sus ventajas desventajas para el santurcino.

Por un lado, Acosta peleará ante una fanaticada unánime a su favor, ya que es poco probable de que seguidores del namibiano se presenten a Caguas la noche de la pelea.

Por el otro, Acosta ha peleado varias veces en televisión -lo que facilita a sus contrarios el trabajo de estudiar su estilo- mientras que el caso de Uutoni es todo lo contrario.

“No sé nada de él porque no hay peleas de él en You Tube, solo una de aficionado en 2005”, explicó Acosta. “Eso no me preocupa. Nosotros estudiamos al rival en el ring. Ya mi equipo sabe hacer el trabajo. En el primer round lo estudio y hacemos el plan”.

Acosta llegará a la cita con Uutoni viniendo de su mejor presentación profesional. El pasado 12 de noviembre, despachó con facilidad al mexicano Luis Ceja, un sólido veterano al que anestesió en a dos episodios.

“Todo el mundo sabía de esa pelea y decían que era una pelea dura. Pero nosotros trabajamos duro en el gimnasio para ese resultado”, indicó Acosta, medallista de oro en los centroamericanos Mayagüez 2010. “Yo salgo a presionar, a buscar a mi rival. Pero también boxeo. Tengo de todo”.


💬Ver 0 comentarios