Entrevista
Intercambio para ofrecer una perspectiva relevante, que ha sido revisada para mayor claridad, pero no del todo verificada.

¿A dónde fue a parar la histórica rivalidad mexicano-boricua?

Excampeones aztecas y puertorriqueños recordaron grandes combates entre ambos países durante una actividad este jueves en el Mall of San Juan, de la Organización Mundial de Boxeo

28 de mayo de 2026 - 4:11 PM

El pareo entre Tito Trinidad y Oscar de la Hoya fue catalogada como la Pelea del Milenio, pero el encuentro resultó en uno anticlimático. En la foto, Trinidad golpea a De la Hoya.  (AP / Eric Risberg)
El pareo entre Félix "Tito" Trinidad y Oscar de la Hoya fue catalogado como la Pelea del Milenio, pero el encuentro resultó en uno anticlimático.

Hubo un tiempo en que una pelea entre un mexicano y un boricua bastaba para paralizar a Puerto Rico y capturar la atención del mundo del boxeo. Eran choques de orgullo, estilos y carácter que convertían el ring en territorio de guerra.

La histórica rivalidad azteca-boricua, aquella que cobró vida con Gómez-Sánchez, Trinidad-De la Hoya, Camacho-Chávez y Cotto-Margarito, entre muchas otras, atraviesa días fríos, sin enfrentamientos actuales ni prospectos que le devuelvan el brillo, de acuerdo a excampeones mexicanos y boricuas que participaron de una actividad de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) este jueves en el Mall of San Juan.

“No hay guerra. Está apagá’ la cosa”, dijo el excampeón mundial boricua John John Molina, quien protagonizó una recordada trilogía ante el mexicoamericano Tony “El Tigre” López en el peso superpluma entre 1988 y 1990.

El jueves, esa rivalidad fue recordada durante una actividad de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que reunió a múltiples excampeones mexicanos y puertorriqueños, incluidos el mexicano Marco Antonio Barrera y el boricua Daniel “La Cobra” Jiménez, quienes pelearon en 1995 por el cinturón supergallo de la OMB.

“Ahorita”, señaló Barrera, “no puedo mencionar un nombre que diga ‘Puerto Rico-México’ o ‘México-Puerto Rico’ en cuanto a rivalidad”.

“Son etapas. Son nombres que irán surgiendo. Son peleas extraordinarias. Vaya que ‘La Cobra’ me hizo sudar durante 12 asaltos”, agregó Barrera, señalando a Jiménez, quien se coronó campeón supergallo en 1993 y defendió el título en cuatro ocasiones antes de perderlo precisamente ante el mexicano en 1995.

Ciertamente, se trata de una rivalidad reconocida a nivel mundial, posiblemente incluso más que la existente en el béisbol entre República Dominicana y Puerto Rico, debido a que el alcance del boxeo trasciende mucho más a nivel internacional.

¿La razón?

La OMB reconoció el jueves a David Benavidez en Puerto Rico junto a otras leyendas del boxeo mexicano y boricua.
La OMB reconoció el jueves a David Benavidez en Puerto Rico junto a otras leyendas del boxeo mexicano y boricua. (Organización Mundial de Boxeo)

Los estilos del boxeo mexicano y el puertorriqueño, sumados a lo que este deporte representa para ambos países, crean una combinación explosiva.

“Siempre son buenas peleas. El peleador mexicano no da tregua. Siempre da el máximo allá arriba”, expresó Jiménez, quien cayó por decisión ante el entonces invicto Barrera y que, una pelea después, conquistó el campeonato gallo.

“Y el peleador puertorriqueño”, añadió Barrera, “tiene mucho talento. Sabe usar el cuadrilátero, se desplaza y posee una gran escuela. Entonces se combina la tenacidad del mexicano con el estilo boricua, y eso produce grandes peleas”.

Gómez-Sánchez, en el Caesars Palace de Las Vegas en 1981, paralizó el boxeo, al igual que la unificación entre De la Hoya y Trinidad en 1999, combate que convirtió al púgil de Cupey Alto en un ídolo puertorriqueño.

Son peleas que dejan huella. De eso puede dar fe el excampeón mundial minimosca Iván “Iron Boy” Calderón, protagonista también de la rivalidad mexicano-boricua en sus combates de título mundial ante Hugo Cázares.

“Esa fue la pelea que me llevó a otro nivel. Fueron combates entre pesos pequeños que llenaron el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón a capacidad”, recordó el hoy miembro del Salón de la Fama del Boxeo Internacional.

Si la rivalidad México-Puerto Rico está fría, no es por falta de campeones. Ambos países cuentan con titulares mundiales, como el mexicano David Benavidez, quien fue reconocido este jueves por la OMB como campeón crucero del organismo.

Borinquen también tiene a sus campeones: Oscar Collazo (105 libras), Xander Zayas (154 libras), Jonathan González (112 libras) y René Santiago (108 libras).

El problema es que los campeones mexicanos y puertorriqueños actuales no coinciden en peso y, por tanto, no se cruzan en el camino, como sucede en las divisiones más livianas, donde predominan los boricuas.

“(René) Santiago está yendo a Japón para defender su división. En la categoría de Oscar Collazo, los principales rivales son filipinos y japoneses. No hay mexicanos en esas divisiones o, si los hay, no son reconocidos”, explicó Calderón. “Tiene que volver esa rivalidad para que el boxeo vuelva a crecer. Hay que encontrar los rivales correctos, esos que la gente pagaba por ver”.

Por su parte, el entrenador mexicano José Benavidez recordó inmediatamente la pelea entre Julio César Chávez y Héctor “Macho” Camacho en 1992, entonces con una bolsa de tres millones de dólares, récord combinado de 120-1 y aproximadamente 800,000 compras en el sistema de pago por evento.

“Esa es una pelea que nunca olvidaré. Chávez marcó la pelea y Camacho —que descanse en paz— demostró muchísimo corazón”, recordó Benavidez.

Sin embargo, el entrenador mexicano no visualiza, por ahora, una nueva gran edición de la rivalidad México-Puerto Rico.

“En estos momentos no la veo”, dijo el entrenador del campeón mexicano de la división crucero. “Pero debe volver, porque todos los años surgen boxeadores poco a poco. Me encantaría verlo otra vez porque cada vez que un mexicano enfrenta a un puertorriqueño, el boxeo sube a otro nivel”.

A falta de una nueva generación de grandes combates entre mexicanos y boricuas, todavía permanece el respeto entre ambas escuelas boxísticas, como quedó demostrado este jueves durante la actividad de la OMB, que también reunió al campeón mexicano Fernando Montiel con figuras puertorriqueñas como Daniel “El Travieso” Santos —también medallista olímpico—, Álex “El Nene” Sánchez y Juanma López, entre otros.

El mexicano David Benavidez firma un autógrafo en Tijuana’s Bar & Grill, en Mall of San Juan.
El mexicano David Benavidez firma un autógrafo en Tijuana’s Bar & Grill, en Mall of San Juan. (Organización Mundial de Boxeo)

El respeto fuera del cuadrilátero fue palpable durante toda la actividad, con cada escuela reconociendo las virtudes, logros e impacto de la otra.

Es un respeto sinónimo de grandeza.

“Yo voy a México y me tratan superbién”, dijo el cagüeño Juanma López. “Ese respeto, después de la carrera, es un campeonato mundial en sí mismo”, sentenció.

Popular en la Comunidad


Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: