Natalia Valentín (al centro) entiende que el fallo de la FPV fue acertado porque la decisión de no presentarse a jugar no fue tomada por ellas, sino por su patrono.
Natalia Valentín (al centro) entiende que el fallo de la FPV fue acertado porque la decisión de no presentarse a jugar no fue tomada por ellas, sino por su patrono. (Sanjuaneras de la Capital)

La decisión de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) de levantarles a las jugadoras y al cuerpo técnico de las Sanjuaneras de la Capital las sanciones que les impusieron por la incomparecencia al primer juego de la serie final femenina ha supuesto un alivio para la estelar jugadora Natalia Valentín y el veterano técnico José Mieles, quienes estaban en peligro de no poder participar de eventos federativos durante un año.

Valentín, quien forma parte de la Selección Nacional, y Mieles, que dirigió al combinado patrio hasta enero del pasado año y está a cargo de equipos en las categorías menores, reconocieron- sin embargo- que el asunto de la cancelación de la final les ha dejado con un sabor amargo.

Me siento aliviada, como si me quitaran un peso de encima. Esa era una preocupación bien grande para las jugadoras”, expresó la capitana del combinado patrio. “El ingeniero Marcos Martínez (apoderado de la franquicia) dejó claro que la decisión fue de él. Estoy contenta de que todas nosotras podamos tener trabajo el año que viene”, añadió la colocadora.

Valentín entiende que el fallo de la FPV fue acertado porque la decisión de no presentarse a jugar no fue tomada por ellas, sino por su patrono, el apoderado Martínez.

Por su parte, Mieles dijo sentirse “más tranquilo” porque podrá continuar su trabajo en las categorías menores. “Nosotros (las jugadoras y el cuerpo técnico) estábamos en una situación muy incómoda. Estábamos siguiendo instrucciones”, expuso.

El dirigente coincidió con Valentín en el sentido de que el dictamen de la FPV de voleibol fue justo porque ellos seguían instrucciones. “El apoderado ha dicho públicamente que esta fue su decisión y que él asumía su responsabilidad. Creo que es más que justo para todas las partes, especialmente para las jugadoras y nosotros (el cuerpo técnico), que nos libraran de esa sanción”.

Tanto Valentín como Mieles se reservaron su opinión en torno a sí también se le debe quitar el castigo a la administración del equipo.

“Yo no tengo información suficiente para tomar una decisión en esto. Eso se verá en la corte”, estipuló Valentín.

“Ahí yo me limito a no contestarte. Ellos están en un pleito legal. Que se decida lo que sea más prudente para el deporte”, expuso Mieles, para quien toda esta situación es muy vergonzosa para el voleibol. “Yo creo que debe ser lo mejor para el deporte”, insistió Mieles sobre la decisión.

La FPV anunció el pasado 5 de septiembre que el equipo de la ciudad capital y todos sus componentes estaban suspendidos por el término de un año “de toda competencia de la Liga de Voleibol Superior Femenina, a partir del 5 de septiembre de 2021″ por no presentarse al primer partido de la final ante las Criollas de Caguas. El ente federativo -igualmente- canceló esa serie y declaró a Caguas como el conjunto campeón de la temporada.

Posteriormente, la FPV le levantó el castigo a Neira Ortiz y Génesis Collazo, luego que las jugadoras sometieran una apelación. Al anunciar la determinación de quitarles las sanciones al resto de las jugadoras y a los técnico, la federación dijo que lo hizo de manera voluntaria. Añadió que el castigo se mantiene para Martínez, para el coapoderado y la franquicia.

La génesis de esta controversia fue la decisión de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF) de no permitir la sustitución de la jugadora importada Destinee Hooker por lesión. La estadounidense había alertado que enfrentaba un embarazo de alto riesgo por lo que no estaría disponible para jugar en la final.

La dirección del equipo trató, de manera infructuosa, de que le permitieran esa sustitución, y al no lograrlo acudieron a los tribunales y decidieron que no se iban a presentar a la final hasta que el caso fuera resuelto en esa instancia. Se espera que el juez Anthony Cuevas, del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, emita su decisión en los próximos días.

Tristeza por la final que no fue

Valentín y Mieles también convinieron en que la cancelación de la serie final fue un suceso triste para el equipo, que se preparó para disputar el campeonato.

“Como atletas siempre queremos competir. Nosotras nos merecíamos esa oportunidad, pero nuestro patrono tomó esa decisión y no se pudo”, apuntó Valentín. “Ambos equipos lucharon para estar en esa final y merecíamos jugar y dar un espectáculo”, agregó.

“(Me siento) Triste, muy triste. Avergonzado. Emocionalmente no estábamos muy bien (con la cancelación). Nosotros queríamos esa final y trabajamos para esa final y se nos quitó. Es un poquito duro y sé que las muchachas lo han mencionado. Fue una temporada fuerte, viniendo de una pandemia. No poder defender lo que por derecho nos ganamos es duro”, manifestó Mieles.

“No debió haber terminado así. Aquí quien salió lastimado fue el voleibol, que tanto trabajo nos ha dado echar para adelante. Aquí nadie ganó, al contrario, perdimos mucho”, puntualizó el dirigente.

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