

8 de enero de 2026 - 3:00 PM


Los Caribes de San Sebastián no están sorprendidos, sino más bien habituados, al hecho de enfrentar periodos prolongados de descanso en la vigente temporada de la Liga de Voleibol Superior Masculino (LVSM).
Luego de concluir el sábado la serie semifinal A, al completar una barrida 4-0 sobre los Patriotas de Lares para adelantar a su quinta serie final consecutiva, los bicampeones defensores enfrentan otro lapso de varios días consecutivos sin acción, a la espera de conocer a su próximo rival.
Los Cafeteros de Yauco tomaron el miércoles la delantera 3-2 en la semifinal B sobre los Plataneros de Corozal y podrían conseguir el otro boleto a la final si ganan este viernes el sexto partido de la serie. De lo contrario, un triunfo de Corozal extendería la semifinal al máximo, con un séptimo y decisivo encuentro pautado para el domingo, atrasando aún más el inicio del pareo por el campeonato.
Independientemente del desenlace, para los Caribes significará una larga pausa de al menos una semana. No es la primera vez que ocurre esta campaña, ya que al concluir primeros en la temporada regular fueron uno de los dos equipos en recibir un pase directo a las semifinales mientras se disputaban los cuartos de final.
“Lo he conversado con algunos amigos entrenadores. Es una ventaja poder ganar la serie de esa forma, porque gracias a Dios no tenemos ninguna lesión ni dolencia hasta el momento. No es que nos saque de ritmo”, analizó el dirigente de los bicampeones, Marcos “Chamo” Liendo, al ser cuestionado por El Nuevo Día sobre si el equipo ejecuta algún plan para evitar el ‘moho’ competitivo y llegar en ritmo a la final.
“Nos da la ventaja de poder recargar la parte física y ajustar algunos trabajos en el aspecto técnico”, agregó, en referencia a posibles ajustes según su eventual rival en la final, tomando en cuenta los enfrentamientos que sostuvo ante Yauco y Corozal durante la temporada regular. “Nosotros ganamos dos partidos y perdimos uno contra cada uno, y ellos no han cambiado sus plantillas”.

San Sebastián dominó la fase regular al perder solo dos veces en 21 partidos (19-2), finalizando primero en la tabla de posiciones con 51 puntos. Yauco, el otro equipo que obtuvo el ‘bye’ directo a semifinales, terminó segundo con marca de 17-4 y 46 tantos.
Entre el último juego de los Caribes en la fase regular, el pasado 16 de diciembre —un triunfo 3-0 sobre Guaynabo—, y su siguiente compromiso en el inicio de la semifinal ante Lares, transcurrieron 10 días.
No se trata, por tanto, de un escenario nuevo para el equipo ni para su dirigente, quien aclaró que nunca ha sido su estilo recurrir a partidos de fogueo para mantener el ritmo durante pausas prolongadas.
“Nosotros no estamos pensando en ellos. Que gane el mejor de la semifinal B. Entiendo que va a ser una serie extendida. Estamos enfocados en nosotros, en mejorar detalles, y estos días nos dan ese espacio para trabajar. El ritmo lo construimos en los entrenamientos, con los ejercicios que diseñamos”, aseguró Liendo.
“Estamos de partido a partido analizando estadísticas y videos de ambos equipos, observando cómo se están comportando, y en base a eso construimos los entrenamientos. Dentro de la cultura de este grupo, no creo mucho en los fogueos. Pienso que el ritmo lo creamos nosotros mismos. Incluso en la pretemporada nunca fogueamos. Nunca. En todos estos años no lo hemos hecho; ya es algo personal”.
Los resultados respaldan su filosofía, pues los Caribes irán en busca de su tercer campeonato consecutivo en la LVSM.
Durante las prácticas, el equipo ha procurado recrear un ambiente similar al de los partidos oficiales en el Coliseo Luis Aymat Cardona, en el Pepino, aunque sea de forma virtual.
“Incluso creamos ambientes con audios que se graban y se colocan durante los entrenamientos, simulando al público”, explicó.
Liendo no quiso adelantarse al resultado de la otra semifinal, pero sí afirmó que una final ante Yauco sería distinta a una contra Corozal.
“Serían series completamente diferentes. Yauco tiene un poco más de experiencia, jugadores que han estado en semifinales, finales y campeonatos, y una mayor profundidad. Corozal, por su parte, es un grupo más joven, pero bien estructurado y organizado por Moncho (Ramón Hernández). Sus dos refuerzos, Jalen Penrose y Spencer Olivier, son jugadores estelares que consistentemente combinan más de 50 puntos por partido”, analizó.
Liendo, quien llegó a Puerto Rico hace casi dos décadas para estudiar en la entonces Universidad del Turabo, reveló que se ha mantenido en comunicación con sus familiares en Venezuela tras la intervención militar de Estados Unidos para arrestar al presidente Nicolás Maduro, ocurrida la madrugada del sábado. Menos de 20 horas después, los Caribes disputarían el que fue el último partido de la semifinal ante Lares.
“Contento, contento. Sacando lo político, llevábamos 26 o 27 años esperando que esto pasara. Abre la posibilidad de visitar a nuestros familiares o que ellos puedan venir. Abre una ventana para que la gente regrese a su país”, expresó Liendo.
Exceptuando a su esposa, sus dos hijas —nacidas en Puerto Rico— y un hermano, el resto de su familia reside en Venezuela, incluidos sus padres. La mayoría vive en el estado Barinas, a unas 17 horas por carretera de Caracas, donde ocurrieron los hechos.
“Nosotros somos de Barinas, es lejos. Allá todo es distante. Lo que hay son problemas de energía y de señal telefónica, cosas que el mismo gobierno controla. Pero ya están bien, gracias a Dios”, comentó.
“Eso ocurrió el día que jugábamos el último partido de la semifinal. Me enteré temprano, a las seis de la mañana, al ver las noticias. Ese mismo día mandamos a hacer unas camisas para el juego del sábado en la noche y calentar con ellas. Decían: ‘Caribes por Venezuela’”, recordó el técnico, quien destacó el respaldo recibido por la fanaticada en Lares.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: