Entrevista
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La Gloria: el barrio donde nació el sueño de los Ortiz celebra su historia

Vecinos de este sector en Trujillo Alto festejan el triunfo de los hermanos y recuerdan sus raíces, en una comunidad que también vio crecer al prospecto de los Yankees Elmer Rodríguez

5 de mayo de 2026 - 11:10 PM

El primo de los Ortiz, José Lozada Morales, alias "Chau", señala la casa donde nacieron y se criaron los hermanos Ortiz, desde donde salieron para convertirse en estrellas del hipismo mundial. (Ramon "Tonito" Zayas)

La Gloria, Trujillo Alto - En el barrio La Gloria, en Trujillo Alto, el sábado del Kentucky Derby se vivió lo que por sus calles se venía gestando desde hace 32 años.

Particularmente en la calle 3 de este barrio-campo, donde familias enteras colindan en residencias construidas en solares, fue en una casa de dos niveles al final de la vía donde comenzó, hace 32 años, el sueño que compartieron los hermanos jinetes José Luis e Irad Ortiz, y que se materializó el sábado con el triunfo del primero en el Derby.

“Mira, ahí detrás, en ese espacio”, dijo a El Nuevo Día el primo de los Ortiz, José Lozada Morales, alias “Chau”, señalando el patio trasero de la planta baja de la casa donde residía el abuelo materno, José “Papo” Morales. “Ahí el abuelo Papo les compró a los muchachos un caballito. Ahí comenzó todo, con ellos dando cantazos por ahí”.

“Y allá arriba”, agregó “Chau”, señalando el interior de la planta alta, donde vivían los Ortiz, “ahí su papá (Irad padre) los montaba en almohadas y hacía carreras (simulando) y les decía ‘llegada de photo finish’, y ellos decían: ‘pero siempre es photo finish… ¿nadie nunca gana?’”.

“Y mira”, abundó “Chau” sobre los hermanos que acumulan seis Premios Eclipse y cinco victorias en carreras de la Triple Corona, “de aquí hasta donde han llegado esos muchachos. Tremendos jinetes”.

La Gloria, en Trujillo Alto: el origen de la historia de dos jinetes campeones

La Gloria, en Trujillo Alto: el origen de la historia de dos jinetes campeones

Un sector que vio crecer a los hermanos Ortiz revive los recuerdos de su infancia, entre anécdotas, familia y un triunfo que sigue llenando de orgullo a toda la comunidad.

José Luis, de 32 años, ganó con Golden Tempo el sábado su primer Kentucky Derby, la carrera que todo jinete desea tener en su récord. Irad, de 33, llegó segundo con Renegade, luego de que José Luis lo rebasara en la meta y le ganara por pescuezo, casi en el mismo ‘photo finish’ que tantas veces le reclamaban a su padre cuando fungía como juez en las carreras simuladas sobre almohadas en la calle 3 del barrio.

El primo de los Ortiz, José Lozada Morales, alias "Chau", habló con El Nuevo Día en el patio trasero de la planta baja de la casa donde residía el abuelo materno, José "Papo" Morales.
El primo de los Ortiz, José Lozada Morales, alias "Chau", habló con El Nuevo Día en el patio trasero de la planta baja de la casa donde residía el abuelo materno, José "Papo" Morales. (Ramon "Tonito" Zayas)

A todo volumen

Según “Chau”, el sector donde viven —un área de tradición hípica que cuenta incluso con una agencia y que también ha sido hogar de otros jinetes de la familia, como Héctor Manuel Díaz (lesionado) y su padre H.R. Díaz— vibró el sábado con la victoria, transmitida por televisores encendidos a todo volumen en cada hogar.

La familia y los vecinos se gritaban de balcón a balcón en celebración por la victoria, además del 1-2 de los Ortiz.

“Este hoyo aquí”, describía Chau señalando el sector de terrenos bajos, “estuvo muy bueno. Yo bajé para acá. La gente vino. La gente gritando, como en familia”.

José Luis dedicó su triunfo a su fenecido abuelo José “Papo” Morales en la entrevista post-carrera del sábado. Lo nombró con emoción, con lágrimas y con el deseo de que el abuelo haya visto el Derby desde el cielo y sintiera orgullo por lo que también ayudó a sembrar en los nietos jinetes.

Papo Morales, padre de Vilma Morales, madre de los hermanos, no solo vivió en los bajos de la casa de los Ortiz, sino que también emigró con ellos a Estados Unidos, donde los hermanos lo ayudaron a cuidar durante su enfermedad.

Subiendo la cuesta de la calle 3 hasta la número 4 vive doña Carmen Morales, hermana de Papo y tía-abuela de los hermanos. Ella también vivió la carrera desde su hogar, como lo hizo cuando José Luis ganó la Dubái World Cup en abril.

Doña Carmen Morales, tía-abuela de los hermanos, dio detalles que explican por qué José Luis habló con tanta emoción al mencionar a su abuelo.
Doña Carmen Morales, tía-abuela de los hermanos, dio detalles que explican por qué José Luis habló con tanta emoción al mencionar a su abuelo. (Ramon "Tonito" Zayas)

“Lloré de la emoción”, confesó doña Carmen. “Lloro por ellos porque son buenos hijos y se preocupan por uno”.

Doña Carmen recibió a este diario en su hogar y habló del abuelo y de los jinetes de una manera que explica por qué José Luis lo recordó con tanto sentimiento en sus declaraciones tras la victoria.

“Esos muchachos se llevaron al abuelo para Estados Unidos. Se lo llevaron enfermo y le montaron casa y guagua, de esas buenas, para llevarlo al médico. Han sido muy buenos con él, y no hace mucho me visitaron también. Mi hermano fue muy bueno con esos nietos. Él los crió también porque su madre trabajaba. También le hicieron el entierro a mi hermana menor, la que vivía aquí al lado, a donde ellos iban a comer”, contó doña Carmen.

Las buenas referencias en el barrio no se limitan a la familia Ortiz Morales, que está repartida por varias calles y que ya cuenta con una tercera generación de jinetes.

En la calle 5 también se encuentran historias similares, como las de don Edwin Colón y su esposa Evelyn.

Un barrio que cría campeones

La pareja también recibió a este diario para hablar sobre los Ortiz y los Morales. Bajo la sombra de palos de húcar y majagua, contaron que los “nenes jinetes” fueron obedientes, bien criados por sus padres y abuelos, quienes eran “caritativos”.

También hablaron positivamente de La Gloria.

La pareja, Evelyn y Edwin Colón, revivió la victoria y el 1-2 de los Ortiz en el Kentucky Derby.
La pareja, Evelyn y Edwin Colón, revivió la victoria y el 1-2 de los Ortiz en el Kentucky Derby. (Ramon "Tonito" Zayas)

“Los muchachos subían y bajaban por aquí, por la calle 5, en una motorita. Fueron bien criados. Hicieron sus travesuras, como todo muchacho. Una vez les llamé la atención y fueron obedientes con nosotros. Admiro que les enseñaron valores desde pequeños”, matizó Colón.

“Su abuelo, que en paz descanse, era bien caritativo”, continuó. “Ustedes ven esa cobacha atrás en mi casa, pues Papo tenía una máquina de cemento y me hizo, sin pedírselo, un descuento de amistad. También tenía una guagua cerrada que me prestó cuando me quedé sin carro”.

Colón nombró a varias personas destacadas del sector La Gloria, como el doctor Regino Colón, director ejecutivo de la Administración de Servicios Médicos (ASEM), y el prospecto boricua de los Yankees de Nueva York, Elmer Rodríguez, de 22 años.

Y concluyó con una anécdota que, según dijo, refleja el espíritu del barrio:

“Me pasó con Santitos Colón (sin relación con el cantante). Le pregunté: ‘Santitos, ¿tú estás conforme con estar en la gloria del cielo o en la gloria de la tierra?’. Y él me contestó: ‘déjame mientras en la gloria de la tierra’”.

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