

14 de junio de 2026 - 11:10 PM


Para creadores de contenido, artistas e influencers, los “reality shows” en plataformas digitales como YouTube se han convertido en una vitrina con el poder de multiplicar audiencias, abrir mercados internacionales y atraer nuevas oportunidades en la industria del entretenimiento.
El puertorriqueño Asaf Torres lo experimentó recientemente tras coronarse ganador de “La mansión del Chiri”, un reality digital producido en Panamá que amplió significativamente su exposición fuera de Puerto Rico.
“Lo primero que siento es gratitud… era algo que la vida como que le tocaba darme después de tanto que he pasado”, expresó el creador de contenido y cantante.
Su experiencia forma parte de una tendencia más amplia. Según el informe “The Gauge” de Nielsen (2025), hubo un cambio en el consumo mediático: el streaming ya representa el 44.8% del consumo televisivo y superó por primera vez a la televisión tradicional. A su vez, la Generación Z, principal público de estos formatos, dedica más tiempo a contenidos en redes sociales y un 26% menos a la televisión.
Para creadores de contenido como Burbu PR y Felix “Picante” Arroyo, quienes han participado y trabajado en la producción de “realities” digitales, el auge en este formato responde directamente a los hábitos de consumo.
“Hoy día lo que ha acaparado el mundo son las redes sociales… ya ha mermado la televisión”, explicó Burbu PR, al señalar que las nuevas generaciones privilegian contenidos accesibles desde dispositivos móviles. Sin embargo, no prevé una desaparición total del formato tradicional.
En América Latina, los “realities” tradicionales producidos para un formato televisivo no solo mantienen su vigencia, sino que se han consolidado como uno de los géneros más demandados. Nielsen establece que suponen el 13.5% del consumo de contenido en español. Programas como “La casa de los famosos México” evidencian el alcance del formato, con finales que superan los 21 millones de espectadores y millones de interacciones digitales.
A diferencia de los formatos tradicionales, los “realities” digitales funcionan como una extensión del “branding” personal. Cada aparición suma a la identidad del participante y fortalece su conexión con el público.
Para Torres, su presencia en estos espacios ha surgido de forma orgánica. “Se me ha dado solo… me cae un mensaje contactándome”, comentó mientras destacaba que su objetivo principal es su carrera musical.
En esa misma línea, Burbu PR enfatizó que la exposición es el verdadero valor del formato. “Expandes a un mundo donde hay muchas personas que no te conocen y te conocen a través de esas plataformas”, indicó.
Esa visibilidad puede traducirse en oportunidades concretas. Según explicó, su participación en “El rancho del destino”, un reality dominicano grabado en Miami, le permitió posicionarse en mercados fuera de Puerto Rico como Centroamérica y Miami, además de abrirle puertas con marcas y proyectos internacionales.
Desde la producción, los “realities” digitales responden a una estrategia distinta a la televisión tradicional. No se trata únicamente de figuras reconocidas, sino de crear dinámicas que generen contenido constante.
Arroyo explicó que el proceso de selección busca diversidad de perfiles. “Ellos lo que buscan es un balance… villanos, personas carismáticas, gente con números (gran audiencia), el chistoso…”, detalló.
Esta combinación estratégica busca maximizar el “engagement” y mantener la atención del público que consume el contenido de manera fragmentada pero constante.
Uno de los elementos más distintivos de estos formatos es la relación directa con la audiencia. El apoyo del público no solo influye en el desarrollo del “reality”, sino también en la proyección posterior de los participantes.
“El público siempre conecta conmigo y busca la manera de apoyarme”, afirmó Torres.
Ese respaldo se convierte en capital social y económico que permite monetizar la visibilidad a través de contratos, colaboraciones o iniciativas propias.
Por su parte, Burbu PR coincidió en que el impacto económico va más allá del premio final. “Mientras estás participando, estás cobrando… y eso te sigue abriendo más puertas”, aseguró.
A pesar de su auge, el crecimiento acelerado de estos formatos también plantea desafíos. Uno de los principales es la saturación del contenido.
“Siento que está bueno, pero… están saturando un poco y los formatos son demasiado parecidos”, advirtió Torres.
Burbu PR, desde la producción de “El desorden de Marko”, otro “reality” creado por el influencer venezolano Marko, coincidió en que la repetición puede afectar el interés del público, especialmente cuando no se incorporan nuevas figuras o dinámicas innovadoras.
Participar en estos formatos implica también enfrentar la presión mediática y la exposición constante.
“Vale la pena si estás dispuesto a soportar el precio de la fama y que todo el mundo opine de ti”, sostuvo Torres.
Aun así, los tres coinciden en que el formato es una herramienta poderosa de crecimiento, especialmente para quienes buscan expandir su alcance más allá de los mercados locales.
Mientras los “realities” digitales continúan multiplicándose, su futuro dependerá de la capacidad de reinventarse y ofrecer propuestas diferenciadas.
Para Burbu PR, el objetivo está claro: crecer a nivel internacional y dar el salto a plataformas de mayor alcance.
“Cuando tú te metes en una plataforma así… te expandes mundialmente”, afirmó.
Entre oportunidades y desafíos, los “reality shows” digitales se posicionan como uno de los formatos más influyentes del entretenimiento contemporáneo, donde la exposición, la estrategia y la autenticidad definen el éxito.
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