

25 de enero de 2026 - 11:09 PM


La muerte del diseñador italiano Valentino Garavani marca el cierre de una era irrepetible en la historia de la moda. Considerado uno de los últimos grandes maestros de la alta costura, su legado trasciende décadas, pasarelas y tendencias, dejando una huella profunda en generaciones de diseñadores alrededor del mundo, incluyendo a creadores puertorriqueños que lamentan su partida y, a la vez, celebran su influencia.
“Se va un maestro que entendió la moda como pocos. Su sensibilidad, su respeto por la belleza y su devoción por la alta costura marcaron la forma de ver y sentir el diseño”, expresó el diseñador Luis Antonio. El modisto también destacó cómo Valentino lo inspiró a crear con intención, a honrar el detalle y a no perder la elegancia incluso en el exceso. “Su legado no termina, vive en cada diseñador que sigue creyendo que la moda también es emoción, disciplina y arte”, afirmó.
Por su parte, el diseñador Gustavo Arango resaltó el impacto estético y la esencia inconfundible de la obra del italiano. “Valentino Garavani deja un legado eterno de belleza, elegancia y lujo. Su Rojo Valentino y su gran narrativa seguirán inspirando al mundo”, sostuvo, subrayando el poder de una estética característica que se convirtió en sinónimo de sofisticación.
Por esa misma línea, desde una mirada histórica, Joseph Da’Ponte, historiador de moda y presidente del Puerto Rico Fashion History Council, enfatizó en la gran huella cultural que dejó el llamado emperador de la moda. “El rojo más famoso de la historia acaba de quedar huérfano (...) No solo fue un diseñador, fue un constructor de elegancia eterna. Entendió la alta costura como un lenguaje cultural, donde la belleza, la disciplina artesanal y la identidad estética dialogaban con su tiempo. Su legado no pertenece únicamente a las pasarelas, sino a la memoria histórica de la moda como arte y patrimonio y color”, resaltó.
Para la diseñadora Stella Nolasco, hay una conexión emocional que muchos creadores, incluyéndose, sienten con la casa Valentino. “Fue mi primer gran amor en la moda. Cuando vivía en Roma, pasaba por su atelier y me sentaba en la placita frente a la ventana, simplemente a mirar. Observaba a las costureras trabajar, las entradas y salidas, el ritmo silencioso de la alta costura en su máxima expresión”, recordó la puertorriqueña. Nolasco también recordó la etapa posterior del diseñador dentro de la maison. “Amé profundamente los años en que Pierpaolo continuó su legado. Se sentía el respeto, la devoción, el amor genuino por esa casa y por todo lo que representaba. Estoy segura de que él también lo amaba”, añadió.
Por su parte, el diseñador Harry Robles recordó cómo la obra de Valentino influyó directamente en su trayectoria. “Cuando comencé mi carrera como diseñador, mis clientas me conocían mucho por los drapeados. Valentino fue mi inspiración. En los años 90 hacía muchos drapeados y a mí me encantaban. Su ropa siempre fue bella, elegante, femenina y ultra lujosa. Se nos ha ido el último couturier de su época”, expresó.
Las distintas expresiones coinciden en la idea común de que Valentino Garavani no solo definió una estética, sino una manera de entender la moda como arte, legado y una visión que continúa viva en diseñadores de distintas generaciones, también en la isla.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: