Servicio de noticias
Producido externamente por una organización que confiamos cumple con las normas periodísticas.

Senado Académico de Cornell declara su falta de confianza en la dirección tras investigación sobre violación

La resolución fue aprobada por 75 votos a favor y 50 en contra, con cinco abstenciones y otros cinco integrantes que no votaron

7 de noviembre de 2026 - 8:53 PM

El Senado Académico de la Universidad de Cornell aprobó el viernes una resolución que declara su “falta de confianza” en los máximos directivos de la institución, un gesto simbólico que refleja el profundo descontento en el campus tras la demanda de una exestudiante que afirma que fue violada en grupo durante una fiesta de una fraternidad en 2024.

La resolución fue aprobada por 75 votos a favor y 50 en contra, con cinco abstenciones y otros cinco integrantes que no votaron, según un correo electrónico enviado a los miembros del Senado Académico el viernes por la tarde.

La votación se produjo tras semanas de debate entre los profesores sobre si el presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, y otros directivos manejaron adecuadamente las denuncias de la mujer y si han hecho lo suficiente para frenar la conducta sexual indebida en la prestigiosa universidad.

Aunque el cuerpo docente carece de autoridad sobre los máximos directivos de la universidad, los promotores de la resolución habían dicho que esperaban que esta presionara a la Junta de Síndicos de Cornell para que atendiera las fallas institucionales de larga data que habían identificado.

La presidenta de la Junta de Síndicos, Anne Smalling, dijo en un comunicado que la votación del profesorado “refleja la profunda indignación en todo nuestro campus” y envió una señal clara de que lo que le ocurrió a la mujer era inaceptable. Añadió que Kotlikoff y su administración eran los indicados para abordar el asunto “de manera reflexiva e integral”.

Thomas Giuffra, abogado de la mujer que presentó la demanda, dijo el viernes en un comunicado que “esperamos que este sea otro paso adelante para educar y apoyar a la comunidad de Cornell al abordar el flagelo de la agresión sexual que desde hace mucho afecta al campus”.

La demanda provocó indignación en el campus

La comunidad de Cornell está consternada desde mediados de septiembre, cuando una exestudiante, identificada en los documentos judiciales únicamente con el seudónimo de Jane Doe, presentó una demanda contra la universidad y siete exmiembros de la fraternidad Chi Phi. La mujer afirma que le administraron ketamina y la violaron en una casa de la fraternidad en octubre de 2024.

Todos los hombres han negado las alegaciones. Sostienen que las relaciones sexuales fueron consentidas o que no participaron. El fiscal de distrito concluyó inicialmente que la mujer había consentido al encuentro y que no se había cometido ningún delito, pero la investigación fue reabierta y remitida a la fiscal general de Nueva York.

Cornell sancionó a varios de los estudiantes señalados tras una investigación de varios meses al amparo del Título IX. Dos fueron expulsados, otros dos fueron suspendidos y puestos en probatoria disciplinaria, y a otros dos se les exigió que escribieran ensayos de “reflexión” y completaran una capacitación sobre cómo intervenir al presenciar una situación de riesgo. Un séptimo hombre ya se había graduado y se le prohibió el acceso al campus, según documentos obtenidos por The New York Times.

Kotlikoff también convocó a un grupo de trabajo para estudiar el problema de la conducta sexual indebida en el campus. El grupo publicó una serie de recomendaciones.

Algunos profesores han criticado a Kotlikoff por no actuar con mayor firmeza para fortalecer el proceso disciplinario de la universidad, impulsar investigaciones penales y cambiar la cultura de las fiestas en el campus.

Paul Ortiz, profesor de historia laboral y copatrocinador de la resolución de censura, dijo la semana pasada que cientos de estudiantes, empleados, egresados y profesores se habían acercado a los promotores de la medida para recalcar que “el caso de Jane Doe es apenas la punta del iceberg” y que, desde que se presentó la resolución, “se ha abierto una brecha en una verdadera fortaleza de silencio” en torno a la violencia sexual.

El presidente de Cornell defendió su gestión

Al dirigirse a los miembros del Senado Académico el primer día del debate sobre la resolución de censura, Kotlikoff se comprometió a convertir a la universidad en un referente en la atención de las agresiones sexuales y pidió más tiempo para introducir cambios.

Kotlikoff defendió su gestión y argumentó que reemplazarlo contribuiría poco a resolver problemas complejos y podría perjudicar la reputación de Cornell. Reconoció que no había leído el informe de la Policía del campus y explicó que la política de la universidad prohíbe a los altos directivos intervenir en investigaciones penales. También rechazó las insinuaciones de que había sido indiferente al caso de la mujer, aunque reconoció que se había enterado hacía poco de que ella había dejado Cornell.

Kotlikoff dijo que la universidad necesitaba determinar si las fraternidades podían operar de manera segura y dejó abierta la posibilidad de imponer amplias restricciones a las fraternidades y sororidades. Sostuvo que las decisiones debían basarse en investigaciones y pruebas, en vez de en las emociones.

Algunos profesores habían dicho que el cuerpo docente debía esperar para votar hasta que se publicaran los resultados de una investigación independiente a cargo de la exsubfiscal general de Estados Unidos Sally Yates. La universidad la contrató para examinar cómo respondió Cornell a la denuncia inicial de violación que presentó la mujer en 2024, así como los procedimientos generales de la institución para atender denuncias similares de otros estudiantes.

Yasmeen Masoud, estudiante de tercer año de Cornell, habló el viernes en una conferencia de prensa organizada por los promotores de la resolución y calificó la votación de alentadora para los estudiantes frustrados con la respuesta de la universidad.

“No deberíamos tener que suplicar por respuestas, exigir un mínimo de transparencia ni atraer la atención de los medios solo para que se reconozcan nuestras inquietudes”, dijo. “Esto nos recuerda que en toda la universidad hay personas a las que les importa profundamente su futuro y que están dispuestas a unirse para exigir un Cornell mejor”.

Iris Packman, copatrocinadora de la resolución de censura, dijo el viernes que la votación era “solo el comienzo” y que el profesorado impulsaría reformas de amplio alcance.

La resolución de censura no pidió la renuncia de Kotlikoff.

Popular en la Comunidad


Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: