16 de abril de 2026 - 2:12 PM

En lugar de incremento, el zar de Energía, Josué Colón, calificó este jueves como una “redistribución” el ajuste en el cargo fijo aprobado en la nueva tarifa base que aplicará a todos los abonados a partir del 1 de julio, pero que afectará principalmente a los participantes del programa de medición neta.
Ahora, el cargo fijo que se cobra a los clientes residenciales es de $4 mensuales, pero aumentará inicialmente hasta $8, con una reducción equivalente en los cargos volumétricos, es decir, dependientes del nivel de consumo. El aumento tendrá efecto, sobre todo, en los abonados de medición neta, muchos de los cuales no enfrentan pagos adicionales al exportar a la red más energía de la que consumen.
Según Colón, también director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público Privadas, lo anterior no puede verse como un alza porque, al aprobar la tarifa base, el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) mantuvo igual el costo del kilovatio-hora (kWh).
“Todos los que estamos conectados al sistema eléctrico pagamos por el kilovatio hora, que es lo que se factura en el metro. Ese kilovatio hora, con lo que hizo el Negociado, no tiene ningún tipo de variación en el cliente. Por eso es que se dice, como el Negociado anunció, que no ocurrió un aumento como parte de la revisión tarifaria. Pero, los costos fijos que tiene el sistema, el Negociado entendió, y nosotros entendemos que correctamente, que las estructuras previas tarifarias estaban mal distribuidas entre el universo de clientes”, dijo, durante la conferencia de prensa bisemanal “En Récord”, en La Fortaleza.
La decisión del NEPR, informada el miércoles, hace permanentes los cargos ascendentes a 3.4 centavos por kWh que, desde septiembre de 2025, ya se cobran de manera provisional a los consumidores, tanto para sostener los pagos de pensiones de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) como para proveer liquidez a LUMA Energy y Genera PR como operadores privados de la red.
En votación 4-1, el NEPR no dio paso a los ajustes adicionales solicitados por la AEE, LUMA y Genera PR que, en conjunto, hubieran supuesto un aumento cercano a los 11 centavos por kWh respecto a la tarifa base existente desde 2017, y de 8 centavos en comparación con la versión provisional que entró en vigor en septiembre. La determinación se amparó, mayormente, en el volumen de fondos federales asignados para rehacer el sistema eléctrico.
“Lo que hubo fue una redistribución más uniforme entre el universo completo de clientes porque, en la estructura tarifaria previa, había unos sectores que tenían una carga más pesada en comparación con todos los costos fijos que tiene el sistema”, reiteró Colón.
Sostuvo que, con su decisión, el NEPR atendió “fallas” en la tarifa y, “ahora mismo, es más balanceada”.
Añadió que “los subsidios que existen para las diferentes clases desventajadas siguen ahí; ninguno de esos subsidios se modificó”. Por ejemplo, mencionó que el cargo para las pensiones de la AEE se eliminó y se incluyó “en el costo fijo distribuido en el universo completo de los clientes”.
Rechazó, a su vez, que el aumento en el costo fijo –que también impactará a comercios e industrias– desanime a clientes que buscaban moverse a medición neta, que hoy día son poco más de 160,000. También, negó que el alza de $4 a $8 y, luego, a $16 sea un impuesto al sol disfrazado.
Colón descartó que, a raíz de la determinación del NEPR, haya clientes de medición neta que opten por desvincularse por completo de la red. “No creo que eso vaya a suceder, porque se van a quedar sin luz todas las noches. Y yo creo que ellos quieren tener luz y electricidad por las noches… en las noches, no está la producción del sol y no todo el mundo tiene decenas de miles de dólares en baterías para poder sobrevivir las 12 horas de noche”, puntualizó.
Al igual que la gobernadora Jenniffer González, Colón se mostró complacido con el proceder del NEPR y, de paso, reiteró que el gobierno mantiene intacta su decisión de cancelar el contrato de LUMA, a cargo de la distribución y transmisión.
“Estamos de acuerdo con lo que el Negociado aprobó en su resolución y orden. Y, pues, ¿qué haremos? Continuaremos con los procesos que están en curso para cancelar ese contrato y reemplazar ese operador con un nuevo operador”, dijo.
“Mientras eso ocurre, continuaremos adelantando los procesos. Continuaremos fiscalizándolos y supervisándolos para que sigan haciendo el trabajo para el cual se les contrató. Pero, definitivamente, los indicadores no justificaban, de ninguna manera, que se le aumentara el costo de la electricidad a los ciudadanos”, agregó.
Previamente, González, en entrevista radial (Radio Isla), alegó que sus políticas públicas, incluyendo leyes aprobadas e integración de baterías al sistema energético, influyeron en la decisión del NEPR. Indicó que ahora se dispone a trabajar en una reducción en la tarifa. “No había ninguna razón. No había ninguna excusa para que se aumentaran los costos de electricidad en Puerto Rico, cuando tenemos fondos federales que se están invirtiendo”, sostuvo.
Colón argumentó, en tanto, que el NEPR consideró el alza en la generación de energía y la reducción de apagones para concluir que no ameritaba un alza la tarifa base. Reiteró que no era necesario darle más dinero a LUMA porque sus indicadores de desempeño han sido “deficientes”, pese a que el gobierno le ha dado más presupuesto, reembolsos de la AEE y fondos federales.
Arguyó que también influyó la redistribución que el gobierno ha hecho con el uso de combustible para producir energía. Precisó que, hoy día, el 84% de la energía se genera con combustibles más económicos que el diésel y el búnker C, y que el 56% se produce con gas natural, 23% con carbón y el 5% con fuentes renovables.
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