

29 de enero de 2026 - 8:03 PM

Actualizado el 29 de enero de 2026 - 8:04 PM


La rápida intervención de tres bomberos de Río Grande y Fajardo le salvó la vida a una perrita que había quedado atrapada, a eso de las 7:00 a.m. de este miércoles, entre el guardalodos y la goma de una guagua abandonada en el barrio Florencio, en Fajardo.
Según relató a El Nuevo Día Daniel García, uno de los bomberos involucrados en el rescate, la dueña se encontraba paseando a sus tres perros grandes en un terraplén baldío al lado de una iglesia cerca de su residencia cuando se percató de que la perrita se había perdido de vista.
“La señora se percató de que la perrita no aparecía y los otros dos perros de ella le avisaron que estaba atrapada entra la goma y el guardalodos de una guagua abandonada cerca de donde los perros jugaban”, explicó García, quien está destacado como bombero en Fajardo.

García dijo que se intentó, de primera mano, levantar el vehículo con un gato, pero el terreno se encontraba saturado debido a las recientes lluvias así que se levantó la guagua por otros medios.
“No pudimos utilizar un gato porque el terreno no estaba firme porque ha llovido mucho en la zona. Utilizamos una palanca para hacer la fuerza y entre David Méndez, el bombero de Río Grande, Carlos López y yo, que somos de Fajardo, levantamos el vehículo y se fue calzando la guagua para poder hacer el espacio y sacar la perrita, sin tener que tocar el vehículo porque no tenemos al dueño ahí”, relató.
García dijo que lograron remover sana y salva a la perrita luego de unos 20 minutos atrapada.
Sin embargo, el bombero indicó que lo más que conmovió a estos tres profesionales fue la reacción de los dos perros que acompañaban al animal.

“Lo increíble de esto fue la actitud de los otros dos perros al vernos llegar. Primero empezaron a ladrar con desconfianza, pero cuando vieron que seguimos caminando y fuimos a ayudar a la perrita, ellos como que entendieron y lo que hacían era que, cada vez que la tocábamos para hidratarla o algo, ellos se le pegaban y la lamían como diciendo ‘todo va a estar bien’”, relató el bombero.
“Era una lealtad brutal. Tenemos mucho que aprender de los perros. Ver la lealtad de esos perros con la perrita atrapada nos tocó profundamente. Que a veces al ser humano se le ha apagado esa parte de ser solidarios y leales”, añadió.
García ofreció como ejemplo de la falta de solidaridad entre los humanos la misma situación de la dueña del can.
“Como fue temprano en la mañana, ella fue a una gasolinera cerca porque pensaba que podía resolver ella y cuando solicitó la ayuda la gente se ofrecía pensando que se le había dañado el carro, pero cuando les decía que era para rescatar a una perrita, la gente le decía que no tenía tiempo, por eso nos llamó”, indicó García.

El bombero destacó que muchas veces se piensa de este tipo de rescate como algo trivial, pero, según indicó, no deja de ser un trabajo riesgoso como extinguir cualquier incendio.
“La gente piensa que el trabajo de bomberos es solo extinguir incendios, pero vamos mucho más allá. Se puede ver como algo sencillo, pero muchas veces tenemos que utilizar una escalera de 50 pies para, por ejemplo, rescatar a un gato de algún sitio alto, a riesgo de caerte de ahí, pero no hay satisfacción más grande para nosotros que poder ayudar a estos animalitos, que son parte de las familias. Son como si fueran otro hijo”, señaló.
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