Las principales potencias mundiales hacen alarde de sus últimos adelantos en materia bélica. (Captura Vídeo) (semisquare-x3)
Las principales potencias mundiales hacen alarde de sus últimos adelantos en materia bélica. (Captura Vídeo)

La carrera armamentista parece no tener fin. Semana tras semana, las principales potencias mundiales hacen alarde de sus últimos adelantos en materia bélica.

EE.UU., Irán, Rusia, Corea del Sur y China son las potencias que mantienen la contienda en cuanto a la presentación de nuevo armamento convencional o nuclear. 

Esta vez fue el turno del Ejército chino. Este domingo, China probó con éxito un misil balístico de nueva generación, informa citando numerosos testigos el portal especializado Defense Blog, que también publicó en Twitter un vídeo con imágenes del presunto lanzamiento de prueba.

Según el medio especializado, se cree que el misil presentado es un JL-3 (Ju Lang-3). El proyectil fue disparado desde un submarino en la bahía de Bohai, cerca de la península de Shandong, después de que la Administración de Seguridad Marítima cerrara el área a la navegación para realizar "ejercicios militares".

Por su parte, las autoridades militares de ese país aún no han confirmado la realización del ensayo.

Según informa el portal de noticias ruso RT, el misil JL-3, de combustible sólido, está diseñado para equipar a los submarinos chinos de misiles Tipo 096 de próxima generación. Se estima que tiene un alcance intercontinental de hasta 14,000 kilómetros (8,699 millas) y es capaz de transportar hasta diez ojivas guiadas. Se espera que entre en servicio el próximo año.

La primera prueba del misil fue efectuada en noviembre pasado desde un submarino de clase Qing Tipo 032, según el portal de noticias de defensa Jane's.

En tanto, el gobierno de Australia minimizó este lunes la llegada de tres buques de guerra chinos a la bahía de Sídney en medio de las tensiones sobre el mar de China Meridional, al argumentar que se trata de una visita planificada.

El contingente chino, que incluye una fragata, un barco auxiliar y un buque anfibio de asalto con más de 700 tripulantes, amarró en la base militar de Garden Island, donde permancerá cuatro días, sin que su presencia hubiera sido anunciada por Camberra. 

"Lo sabíamos desde hace un tiempo. Es un acuerdo de visitas recíproco porque buques australianos han visitado China", dijo a la prensa el primer ministro australiano, Scott Morrison, quien está de viaje en Islas Salomón. 

"Regresan de un operativo contra el tráfico de drogas en Oriente Medio y es una prueba de la relación que tenemos y que está encaminada desde hace tiempo. Quizá fue una sorpresa para algunos, pero no para el Gobierno", añadió el mandatario según un comunicado de su oficina.

La llegada de los barcos sigue al cruce de acusaciones de los responsables de Defensa de Estados Unidos y China en el foro de seguridad Diálogo de Shangri-La que se celebró este fin de semana en Singapur.


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