

2 de junio de 2026 - 9:50 AM

Poco después de que el papa León XIV emitiera su amplio manifiesto en el que pidió una regulación sólida de la inteligencia artificial, la cuenta de memes de Instagram Saint Hoax publicó un video para sus más de 3 millones de seguidores sobre el llamado del papa a “desarmar” la inteligencia artificial. “Amo a mi papa woke (ni siquiera soy católico)”, decía el texto que acompañaba la publicación.
En otra publicación viral, un usuario de X hizo referencia a un meme común en respuesta a la encíclica, al escribir: “El ateísmo saliendo de mi cuerpo en el momento en que el papa empieza a hablar de cómo la IA es una afrenta contra Dios y la nueva Torre de Babel”.
Ese tipo de reacción a la primera encíclica de León, “Magnifica Humanitas” (“Magnífica humanidad”), ha sido común en internet desde su publicación la semana pasada. Ese entusiasmo se debe, en parte, a la percepción —especialmente entre los jóvenes— de que pocos líderes políticos o globales comprenden o toman en serio las consecuencias conocidas y potenciales del rápido ascenso de la IA. Con frecuencia, los líderes han trabajado para acomodar a la industria tecnológica, al citar la necesidad de crecimiento económico y, en el camino, según críticos, acercándose demasiado a directores ejecutivos adinerados.
“La gente realmente ha estado buscando una respuesta a la IA”, dijo Isabel Thurston, una comediante de 27 años de Boston. “Este fue el primer líder mundial —al menos en mi esfera del mundo— en hacer un anuncio de esta magnitud”.
El primer papa nacido en Estados Unidos en la historia ha demostrado disposición para acoger aspectos de la cultura contemporánea. Recientemente fue visto usando tenis Nike debajo de sus vestiduras y, en su encíclica, León citó al sabio mago Gandalf, de “El señor de los anillos”, una serie del autor católico J.R.R. Tolkien.
“Está claro que esto fue escrito por un papa estadounidense. Hay un espíritu que atraviesa este documento con énfasis en la libertad individual, la felicidad humana y la dignidad humana”, dijo Robert Orsi, profesor de estudios religiosos e historia en la Universidad Northwestern, sobre la encíclica de León. “Por momentos, pensé que el lenguaje realmente resuena con la Declaración de Independencia”.
Ese tipo específico de fluidez cultural podría ayudar a explicar algunos de sus momentos virales como líder de una fe antigua.
Apenas unas semanas antes, un grupo de jóvenes que visitaba el Vaticano logró que el pontífice de 70 años hiciera ante las cámaras un gesto viral con las manos conocido como el meme 6-7, una broma sin sentido de “brain rot” entre jóvenes. Aunque en el video queda claro que el papa, como la mayoría de los adultos, no entiende lo que le están pidiendo ni su significado, lo hace de todos modos y recibe vítores entusiastas. Una semana después, volvió a hacerlo mientras sonreía y saludaba a la multitud desde el papamóvil.
El retrato que ha surgido de estos episodios es el de una figura juguetona, pero también intencional. A lo largo de “Magnifica Humanitas”, el pontífice reitera que es responsabilidad de la Iglesia atender las preguntas y desafíos contemporáneos.
“Su misión tiene un alcance histórico y conlleva una responsabilidad sobre la forma en que se construyen las relaciones sociales”, escribió León sobre la Iglesia católica. “Ella no puede considerarse ajena a las fuerzas que moldean la sociedad. Por el contrario, la Iglesia participa activamente en los procesos mediante los cuales la sociedad crece y se organiza”.
Desde su elección el año pasado, León se ha propuesto conversar directamente con —y a veces criticar— varios aspectos de la sociedad, desde la política hasta el entretenimiento y los deportes.
Orsi estudia la relación entre el catolicismo y la modernidad, que según él históricamente han estado a menudo en tensión. Dijo que la encíclica de León y su papado en general, al igual que el de su predecesor, el papa Francisco, están fuertemente influenciados por el aún polarizante Concilio Vaticano II, que trajo reformas modernizadoras a la Iglesia hace más de 60 años.
“Le habla al mundo moderno con una voz del Vaticano II. Así que no es una voz de condena, sino una voz de respeto”, dijo Orsi sobre la encíclica de León. “El papa Francisco, en cierto sentido, fue el preludio necesario para este tipo de encíclica. Creo que Francisco dio un fuerte estímulo para adoptar una voz crítica clara sobre estas preguntas urgentes”.
Eso no significa que no haya habido detractores del enfoque de León. Algunos criticaron su decisión de presentar su encíclica junto a Christopher Olah, cofundador de Anthropic. El Vaticano decidió involucrar a la compañía tecnológica como parte de su esfuerzo de una década por dialogar con Silicon Valley sobre el costo humano de la IA.
En el documento, de unas 42,300 palabras, el pontífice exhorta a todos los “hombres y mujeres de buena voluntad” a no tener miedo de ensuciarse las manos en la “obra de construcción” de nuestro tiempo.
Esa disposición ha llevado a veces a reproches medidos, pero muy públicos, de políticas, acciones y líderes, incluido el presidente estadounidense Donald Trump y la guerra en curso en Irán. Algunos conservadores, incluido el vicepresidente JD Vance, quien es converso al catolicismo, han invocado el concepto de la teoría de la “guerra justa” en respuesta a las críticas de León.
La enseñanza de la Iglesia ha permitido durante mucho tiempo las “guerras justas” —el uso de la fuerza para detener una agresión injusta— siempre que se cumplan ciertas condiciones. Pero León abordó directamente esta doctrina en su encíclica y la calificó de “obsoleta”. “La humanidad posee herramientas mucho más efectivas y capaces para promover la vida humana y resolver conflictos, como el diálogo, la diplomacia y el perdón”, escribió.
En noviembre pasado, el pontífice organizó un día del “Mundo del Cine” en el Vaticano con actores y cineastas como Cate Blanchett, Viggo Mortensen, Gus Van Sant y Spike Lee, quien le regaló a León una camiseta personalizada de los New York Knicks con el número 14 y el nombre Pope Leo en la espalda.
“Los espacios culturales, como los cines y los teatros, son los corazones palpitantes de nuestras comunidades porque contribuyen a hacerlas más humanas”, dijo León a su audiencia de Hollywood. “La lógica de los algoritmos tiende a repetir lo que ‘funciona’, pero el arte abre lo que es posible”.
Tampoco ha sido tímido respecto a su amor por los Chicago White Sox, a veces usando gorras de béisbol o posando con bates, esto último inspirando una especie de subgénero de memes sobre León. “POV: eres un sacerdote que acaba de pedirle a ChatGPT que escriba tu homilía dominical”, publicó en X el reverendo Harrison Ayre junto a una foto de León sosteniendo un bate y sonriendo.
Poco después de que se publicara “Magnifica Humanitas”, Thurston, quien es católica, publicó un video de ella y una amiga tomando margaritas mientras estudiaban y discutían meticulosamente páginas impresas de la encíclica. El video ha acumulado más de 3 millones de vistas en Instagram.
“Un aspecto que hizo que el video se volviera viral y que fue realmente alegre para mí fue representar a todos los católicos, o católicos alejados, o personas interesadas de forma cercana, celebrando realmente lo que el papa León está diciendo en su encíclica”, dijo.
Orsi dijo que esta estrategia llega en un momento crucial para la Iglesia católica tras años de rendición de cuentas por su legado de abuso sexual clerical. “Creo que muchas personas que se alejaron de la Iglesia ahora están diciendo: ‘Espera, quizá la Iglesia sí tiene algo que decirle al mundo moderno’”, dijo.
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