El candidato a la gobernación por el PIP, el senador Juan Dalmau, sostuvo que él es "la alternativa que el país necesita". (Ramón "Tonito" Zayas)

Con un marcado énfasis en destacar la participación consistente de sus líderes en las luchas comunitarias, el candidato a la gobernación por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau, presentó esta tarde el programa de gobierno de la colectividad de cara a las elecciones de noviembre.

Dalmau señaló que las propuestas del PIP, contenidas en un documento de 346 páginas titulado “Patria Nueva”, fueron confeccionadas en conjunto con profesionales, expertos en cada uno de los temas en los que se divide el programa, con activistas de derechos humanos, líderes comunitarios y estudiantes, entre otros.

“Este es un proyecto de país en donde, conscientes de que es urgente la tarea de acabar con el bipartidismo -no más rojos ni azules-, eso sería insuficiente si no está acompañado de un proyecto político, económico y social que atienda las urgentes necesidades del país. De eso se trata este programa de gobierno”, expresó Dalmau, acompañado por los candidatos al Senado por acumulación, María de Lourdes Santiago, y a la Cámara de Representantes por acumulación, Denis Márquez. Dalmau excusó al candidato a comisionado residente del PIP, Luis Roberto Piñero, por no estar presente, pues señaló que su labor como pediatra es prioridad en medio de la pandemia de coronavirus.

El programa de gobierno contiene 16 capítulos, en los cuales se presentan propuestas sobre el acceso a la información pública, el ambiente, la protección de los derechos humanos, el desarrollo económico, salud, educación, reforma gubernamental, educación física, bienestar de los animales, respuesta ante eventos naturales, brecha digital e independencia, entre otros. El documento completo está disponible en su sitio web www.juandalmau.com.

Santiago indicó que más que una lista de promesas para discutir con los electores antes del 3 de noviembre, el programa Patria Nueva es la agenda de trabajo que se comprometen cumplir tanto ella como Márquez desde la Legislatura.

De acuerdo con Santiago, exsenadora por acumulación y vicepresidenta de la colectividad, defendió la labor que ha realizado el PIP como un partido de oposición.

“Va más allá de la fiscalización y la denuncia, nuestro trabajo también implica el traer a la discusión pública temas a los que otros y otras todavía no se atreven”, destacó y utilizó como ejemplo las discusiones por un plan de salud con acceso universal con un pagador único y por una asamblea constituyente de status.

Asimismo, Márquez indicó que desde la Legislatura se proponen corregir “las acciones y barbaridades” que ha hecho la administración del Partido Nuevo Progresista (PNP) este cuatrienio, empezando por restituir los derechos de la clase trabajadora que fueron “mutilados” a través de legislación como la llamada reforma laboral o la Ley del Empleador Único.

Dalmau precisó que el programa de gobierno contiene una propuesta para crear un comité que se encargará de evaluar la legislación vigente para, de ser necesario, sugerir cambios y mencionó estatutos que han sido polémicos que serían evaluados, como leyes ambientales, laborales y la Reforma Educativa, entre otros.

El senador independentista, del mismo modo, señaló que se deben evaluar todos los incentivos contributivos que otorga el gobierno para determinar de forma confiable si son efectivos.

Como parte de sus propuestas de desarrollo económico, el candidato a la gobernación detalló que se establecería una tasa contributiva de 10% a las corporaciones en la isla. Esto representa una reducción para las empresas locales, que pagan una tasa contributiva de 30%, y aumenta la tributación para las empresas foráneas que no pagan nada, precisó.

“Luchas y aspiraciones”

Ante la desconfianza de un sector del electorado con los llamados partidos tradicionales, Dalmau argumentó que los ciudadanos ha sabido distinguir el rol que juega el PIP en el escenario político y que el “historial y carácter” de sus funcionarios electos los separa de los políticos del PNP y el Partido Popular Democrático (PPD).

“Este proyecto que presentamos hoy de Patria Nueva tiene su cumplimiento garantizado porque quienes lo representamos, los más de 1,000 candidatos y candidatas a todos los puestos electivos, estamos probados en las luchas más urgentes del país”, indicó Dalmau, al destacar el apoyo del PIP a reclamos en contra del cierre de escuelas, de la protección ambiental, a favor de la Universidad de Puerto Rico y por los derechos de los trabajadores, entre otros.

“Hemos estado hombro con hombro con aquellos que están en la calle a agua, sol y sereno dando la batalla por un mejor Puerto Rico. En este programa de gobierno se recogen esas luchas y aspiraciones, pero están acompañadas por un historial de acción más allá de la palabra. Y hay que preguntarse, en cada una de esas luchas, que nosotros podemos decir dónde estábamos, hay que preguntar dónde estaban quienes hoy aspiran a la gobernación”, añadió.

A preguntas de la prensa, las palabras más severas de los candidatos independentistas estuvieron dirigidas hacia aquellos que le fallaron a la confianza del pueblo y hacia quienes están encargados del sistema de educación pública.

“(Ha habido) en esta ocasión claridad en quien es el adversario”, indicó Dalmau. “A esas personas que tuvieron que sacar un gobernador nuevecito de paquete… La lección de ese proceso es que hay que pensar en historial y carácter, no solamente en personas que lucen que son algo nuevo y resulten ser la perversión de los que hemos tenido en el pasado”, añadió.

Por su parte, Santiago criticó el comienzo de año escolar y la incapacidad del Departamento de Educación de garantizar que todos los estudiantes puedan recibir una educación adecuada a distancia en medio de la pandemia. De hecho, reconoció que su hijo es uno de los cientos, sino miles, de estudiantes de Educación Especial que no ha recibido servicios adecuados desde marzo.

“Hay niños y niñas privilegiados en sus capacidades que pueden manejar una educación a distancia, y hay niños y niñas que, para todo efecto real, perdieron un año completo. Y es una cosa realmente cruel del Departamento pretender seguir ajustándose a los estándares de grado, continuar con los mapas curriculares…”, expresó Santiago.

“Un tema fundamental en un país es la educación pública y creo que las cosas que están pasando, en la medida en que denotan no solamente incompetencia sino mala fe, son parte de un diseño específico para privar de ese derecho fundamental a las familias más pobres de Puerto Rico”, añadió.