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En el proceso por la muerte violenta de Padilla Romero, una de las tres personas imputadas es Keishla Pérez Biggio, la hijastra de la mujer baleada.
En el proceso por la muerte violenta de Padilla Romero, una de las tres personas imputadas es Keishla Pérez Biggio, la hijastra de la mujer baleada. ([email protected])

Las vistas preliminares de esta semana contra los imputados de asesinar a la empresaria Hilda Padilla Romero serán cruciales para determinar si la evidencia del Ministerio Público es suficiente para que un magistrado encuentre causa probable para un juicio y haya una acusación formal por los hechos. 

Sin embargo, en esta etapa de un proceso criminal no se dirime la culpabilidad o no del imputado -lo que requeriría que se haya probado el caso más allá de duda razonable-, sino si existe evidencia suficiente para someter a la persona a los rigores de un juicio. 

Casos recientes, como el que se sigue contra Jensen Medina Cardona por el asesinato de Arellys Mercado Ríos, en Fajardo, han traído nuevamente a la discusión pública si la vista preliminar se ha convertido, en ocasiones, en un “minijuicio” contra los imputados de un crimen. 

En el proceso por la muerte violenta de Padilla Romero, una de las tres personas imputadas es Keishla Pérez Biggio, la hijastra de la mujer baleada el 30 de septiembre mientras conducía junto a sus hijas por la carretera PR-177, en Guaynabo.

Los otros dos imputados son Luis González Martínez y William Avilés, quienes -según la denuncia- habrían sido contratados por Pérez Biggio para que acabaran con la vida de su madrastra.

“La etapa de la vista preliminar posiblemente es la etapa crucial más importante de un procedimiento” criminal, dijo el abogado Javier Santiago a El Nuevo Día

“Lo que obtiene el Estado, a nivel de vista preliminar, es una autorización para presentar acusación”, explicó. “Ahí, no se adjudica culpabilidad o no culpabilidad”.  

En esta etapa, además, la defensa de la parte imputada tiene acceso, por primera vez, a la evidencia que se presentará en su contra, apuntó Santiago. 

La Regla 23 de Procedimiento Criminal dispone que, en la vista preliminar, el Ministerio Público tiene que presentar evidencia sobre todos los elementos del delito que demuestren dos cosas, “que se ha cometido un delito, y que hay la posibilidad de que lo haya cometido la persona imputada”, precisó, por su parte, el abogado Harry Padilla.

La vista preliminar, recalcó Padilla, posee una característica adicional, “y es que tiene que ser pública”. 

La jueza Milagros Muñiz Mass, del Tribunal de Bayamón, le impusouna fianza de $6.4 millones a Pérez Biggio, de 29 años, y de $5.8 millones a Avilés, de 21 años. A González Martínez, de 23 años, se le impuso una fianza de $1.3 millones. Ninguno prestó la fianza, por lo que permanecen en prisión.  

La vista preliminar contra González Martínez será este miércoles, mientras que para Pérez Biggio y Avilés será el jueves.

“Los abogados de defensa lo que buscamos, en esa vista preliminar, es tratar de impugnar el testimonio de los testigos”, explicó Santiago. 

“Eso se basa básicamente en contradicciones que haya entre una declaración y otra, en omisiones que se hayan dejado fuera de la declaración jurada que se prestó antes que el testimonio que está dando la persona en sala”, abundó.

El tiempo que pueda durar una vista preliminar resulta incierto. Santiago mencionó, a modo de ejemplo, un caso en el que la vista preliminar duró 10 días. “Eso va a depender de las circunstancias de cada caso”, afirmó. 

Si el magistrado determina que, a base de la prueba no hay causa probable para creer que se ha cometido un delito y que la persona lo cometió, el imputado será exonerado y puesto en libertad, establece la referida Regla 23. En esas circunstancias, la fiscalía puede acudir ante otro juez en una vista preliminar en alzada, explicó Padilla. 

Si, por el contrario, el juez determina que hay causa probable para juicio, el procedimiento continúa su curso regular ante el Tribunal de Primera Instancia.

Durante la etapa preliminar, la fiscalía decide la cantidad de testigos o evidencia que desea presentar ante el magistrado. “El fiscal puede ir a la vista preliminar teniendo 10 testigos y usar dos, no los tiene que usar todos”, dijo Padilla, al añadir que, durante el juicio, se espera entonces que el Estado -que es la parte que acusa- utilice la mayoría de sus testigos.

El abogado también indicó que, en los casos en los que se presume que hay un autor intelectual y un autor material de los hechos, la fiscalía debe mostrar evidencia que distinga entre uno y el otro. 

“El autor material es el que hala el gatillo y dispara, el autor intelectual es el que promueve que se dispare. En cualquiera de las dos circunstancias, el fiscal tiene que presentar esa evidencia para hacer pensar al juez que hay la posibilidad de que eso sea así”, manifestó Padilla.