

29 de enero de 2026 - 3:15 PM


El reloj sigue corriendo en el Tribunal de Aibonito en el caso de Elvia Cabrera Rivera, coacusada por el asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario el pasado 11 de agosto, mientras el juicio en su fondo aún no comienza a menos de 15 días de que se cumpla el plazo para que se comience el proceso.
De no dar inicio, la acusada tendrá el derecho de presentar un recurso que la dejaría en libertad con supervisión electrónica mientras se resuelven las controversias que mantienen el proceso estancado.
A su salida de la vista en la Sala 1 de ese tribunal, presidida por el juez Luis Barreto Altieri, Alberto Rivera, parte del equipo de defensa liderado por la veterana abogada criminalista Mayra López Mulero, indicó que se aprestan a llevar la controversia al Tribunal de Apelaciones con la intención de paralizar el proceso, que se supone comience el próximo 13 de febrero.
“Vamos a ir al Apelativo a revisar las dos solicitudes de desestimación para que se declarara no ha lugar, la primera por ausencia total de prueba y la segunda porque no se nos entregó oportunamente la prueba exculpatoria”, señaló Rivera.
“El mismo 13 de febrero es que se cumple el término de 180 días, por eso el tribunal, muy oportunamente, citó a los paneles de jurado para ese día. No obstante, hay que solicitarle auxilio de jurisdicción al Tribunal de Apelaciones y si no paraliza el proceso, como es un asunto interlocutorio, el tribunal aclaró hoy que va a comenzar el juicio por jurado”, añadió.
El abogado indicó además que, si prevalecen en la paralización, Cabrera Rivera podrá ejercer su derecho de salir en libertad a través del recurso de habeas corpus, pero con supervisión electrónica hasta que comience el juicio en su fondo.
Rivera admitió, sin embargo, que se encuentran “contra el reloj” para lograrlo.
“Estamos prácticamente contra el reloj en ese sentido porque tenemos que mover el ánimo del Tribunal de Apelaciones para que pueda paralizar y tenemos unos términos de cinco de días de anticipación o sea que ya nosotros tendríamos que estar presentando esto la semana que viene. No más tarde”, indicó a la vez que informó que la acusada optó por su derecho de tener un juicio por jurado.
La defensa de Cabrera Rivera subrayó que en la resolución de no ha lugar a la petición de desestimación, la jueza admitió que no se les entregó prueba que resulta favorable para la acusada.
“Nuestro argumento es, precisamente, que el análisis no podía, a nuestro juicio, que el tribunal evaluara si con esa prueba el resultado hubiese sido distinto o no. La jueza reconoce en su resolución que hay evidencia exculpatoria y favorable que debió haber sido entregada. El análisis, y es uno de nuestros planteamientos de derecho que llevaremos al Apelativo, no era si la propia jueza hubiera determinado causa o no causa, sino que había que devolverlo porque socavaba la confianza en el proceso. Ese es uno de los errores que buscamos corregir”, indicó.
“El tribunal no debió ponerse en los zapatos para ver si determinaba causa o no causa, sino más bien era si la confianza en el proceso fue trastocada o no”, añadió.
Por su parte, el fiscal Orlando Velázquez Reyes, en representación del Ministerio Público, dijo que no considera que el proceso deba ser paralizado con una moción ante el Tribunal de Apelaciones.
“Yo creo que, a base de la resolución de los jueces que tomaron en consideración lo planteado por la defensa en este caso, no debe haber ninguna paralización porque los jueces hicieron unas resoluciones que a mi juicio son inapelables, pero es el derecho que ella tiene”, indicó Velázquez Reyes a su salida de sala.
El asesinato de Pratts Rosario se reportó el 11 de agosto del año pasado, luego de que se alertara a las autoridades que dos menores de 16 años llegaron heridos al hospital Menonita de Aibonito. La llamada alertó sobre una fémina y un hombre, que llegaron hasta la institución. Poco después, Pratts Rosario, que era la fémina, falleció.
El crimen ocurrió en el desvío Roberto Colón, intersección con la PR-14, cerca del casco urbano y a minutos del cuartel de Aibonito, según la Policía.
Por estos hechos, las autoridades formularon cargos contra Cabrera y su hija, Anthoneiska Avilés, quien está pautada para enfrentar la vista preliminar en febrero, pues ambos casos fueron separados.
Contra ambas pesan cargos por asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: