


Acaba de surgir un descubrimiento que nos obliga a replantear lo que creíamos saber del cáncer. No porque contradiga lo anterior, sino porque abre una puerta inesperada para entender mejor la biología de esta enfermedad. Los resultados, publicados en la revista Nature, muestran algo inquietante: los tumores de pulmón no solo crecen, mutan y se escapan del sistema inmunológico, sino que también han aprendido a capturar y remodelar los nervios del tejido pulmonar para manipularlos y convertirlos en aliados. Actúan como titiriteros capaces de mover los hilos de su propia marioneta.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: