Noticia
Basado en hechos que el periodista haya observado y verificado de primera mano, o en información verificada que proviene de fuentes bien informadas.

Aguada volvió a latir con sus Santeros: “Le hacía falta al pueblo”

Siete años después de recibir una final del BSN, el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado volvió a llenarse con una fanaticada que recuperó la ilusión de ver a los Santeros luchar por el campeonato

13 de agosto de 2026 - 3:00 PM

Fanáticos de los Santeros alientan a sus jugadores durante el segundo desafío de la final ante Bayamón. (EDGARDO MEDINA MILLAN)

Aguada - El trofeo de campeón de la campaña 2026 del Baloncesto Superior Nacional (BSN) estuvo en vitrina el miércoles en la entrada del Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado.

Fue la primera aparición de la pieza más valiosa del baloncesto local en la instalación de los Santeros de Aguada en siete años, dándole la bienvenida a miles de fanáticos que se dieron cita para el segundo juego de la final.

Los pasillos y las gradas del “Chavalillo” Delgado volvieron a vibrar como en aquella histórica temporada de 2019. Esta vez, Aguada regresó a la lucha por el título frente a los campeones defensores, Vaqueros de Bayamón.

Hace apenas tres años, un escenario así parecía impensable.

Entre 2021 y 2023, la franquicia tuvo que mudarse de emergencia a Fajardo debido a las malas condiciones del coliseo, que requirió una renovación de su sistema de aire acondicionado.

El equipo perdió temporalmente su hogar y, con ello, buena parte del contacto con su fanaticada.

Danny Moreno, de 46 años y natural de Rincón, fue uno de esos seguidores que tuvo que buscar otro equipo para mantener viva su pasión por el baloncesto.

Durante la ausencia de los Santeros comenzó a seguir a los Indios de Mayagüez. El miércoles, sin embargo, volvió a vestir con orgullo la camisilla de Aguada.

“Hubo un tiempo que la fanaticada se aguantó en Aguada”, comentó Moreno a El Nuevo Día.

Ahora, explotó todo por el equipo. No se esperaba que estuvieran aquí (en la final) y llegaron. Con eso, somos campeones. Le hacía falta al pueblo”, agregó Moreno.

Vistazo de la entrada del Coliseo Chavalillo Delgado para el segundo juego de la final.
Vistazo de la entrada del Coliseo Chavalillo Delgado para el segundo juego de la final. (BSN)

Con capacidad para unas 7,500 personas, el “Chavalillo” Delgado lució lleno el miércoles. Incluso, decenas de fanáticos permanecieron de pie en los pasillos de la parte alta del coliseo para no perderse un solo instante del partido.

Entre ellos estaba Nelson Ruiz, residente del barrio Piedras Blancas, quien asistió acompañado de su familia y lucía un sombrero confeccionado por su hijo con los colores y símbolos de los Santeros.

Compró sus boletos el lunes tras esperar más de una hora en la fila de la boletería.

Todavía recuerda con emoción el campeonato de 2019, conquistado en medio del verano marcado por las protestas que provocaron la renuncia del entonces gobernador Ricardo Rosselló.

En 2019 fue lo más grande. Cuatro años en la liga y se convierten en campeones. Ahora, vamos a ver si repetimos. No me pierdo un juego de ellos. Soy santero desde la Liga Puertorriqueña”, declaró Ruiz de 58 años.

“Cuando se fueron a Fajardo no había para dónde ir a divertirse con la familia. Vengo con mi yerno, mi esposa, mi hija y las dos nietas. Cuando volvieron fue enorme. Fueron siete años. Lo que se habla es de esto. Esto une al pueblo. Sé que siempre quieren que los campeonatos se queden allá (en la zona metro) pero tienen que bajar acá”, añadió Ruiz.

El escolta John Holland, integrante del equipo campeón de 2019, ha sido testigo del renacer de esa conexión entre la franquicia y su gente.

El pueblo está vivo ahora mismo. Es emocionante, especialmente para un pueblo pequeño compitiendo contra franquicias grandes. Representamos a los equipos pequeños en el oeste”, comentó Holland.

También regresó a la final el dominicano Rigoberto Mendoza, Jugador Más Valioso de la serie de campeonato de 2019.

Mientras los jugadores calentaban, un grupo de pleneros animaba las gradas. Más abajo, Ricardo Torres y Dayana Valentín ondeaban banderas del municipio mientras esperaban el salto inicial.

El coliseo estalló con el primer canasto de los Santeros, anotado por el centro dominicano Joel Soriano.

“No fue lo mismo cuando no estuvieron pero estamos de vuelta. Es muy saludable. Une a las familias”, comentó Valentín.

“Lo que es la fanaticada, es muy fiel al equipo. Ahora mismo, se ha llenado desde los cuartos de final. Sumamente emocionante. Hay apoyo. Hacía falta este movimiento”, dijo, por su parte, Torres.

Pese a la algarabía, la jornada terminó de manera agridulce con el revés, 87-86, de los Santeros, cayendo 2-0 en la serie frente a los campeones defensores.

Aguada tiene un juego más asegurado en la final con el cuarto desafío a celebrarse el domingo.

Popular en la Comunidad


Ups...

Nuestro sitio no es visible desde este navegador.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: