21 de julio de 2026 - 5:54 PM

La temprana eliminación de los Cangrejeros de Santurce en la postemporada dejó un sabor amargo en la organización, que ahora realiza una autocrítica de su temporada, hace recomendaciones al Baloncesto Superior Nacional (BSN) y ya se prepara para una ocupada temporada muerta con el objetivo de construir un equipo campeón en 2027.
Los Cangrejeros quedaron eliminados el lunes en seis partidos por los Criollos de Caguas en la semifinal de la Conferencia A, un desenlace que el presidente de operaciones del quinteto, Rolando Hourruitiner, describió con una sola palabra.
“Es decepcionante, decepcionante”, repitió Hourruitiner a El Nuevo Día.
“Es triste también porque las expectativas eran otras. Pero la palabra es decepcionante”, reiteró el exjugador de los Cangrejeros.
Desde el regreso de la franquicia a la liga, los Cangrejeros no han podido avanzar a la final del torneo en seis temporadas.
Este año volvieron a contar con un talento nativo de primer orden con Ángel Rodríguez, Jordan Howard, Walter Hodge Jr., Isaiah Piñeiro, Ángel Matías, David Huertas y Devon Collier.
Pese al desenlace, Hourruitiner rescató aspectos positivos, como el trabajo del dirigente David Rosario, quien está disponible para regresar la próxima temporada, y la reacción del equipo en la recta final de la campaña regular, cuando pasó del sótano de la tabla a clasificar a la postemporada con el tercer mejor récord de la conferencia.
“Esa racha que tuvimos fue la nota positiva. Dentro de lo decepcionante del resultado final está esa nota positiva de que pudimos ver la mejor versión del equipo, lo que esperábamos, por un momento dado”, dijo Hourruitiner, quien añadió que ese fue precisamente el mensaje compartido con los jugadores durante la reunión de despedida celebrada el lunes.
Hourruitiner reconoció que la organización también hace una evaluación crítica de sus propias decisiones, especialmente tras la mala racha sufrida entre abril y mayo, cuando el equipo cayó al último lugar de la tabla, provocando la salida del dirigente Nelson Colón y la llegada de Rosario.
Durante ese tramo, Santurce perdió partidos ante rivales a los que, según el directivo, debía superar, mientras competía de tú a tú frente a los equipos punteros.
Al preguntársele si aquella versión de los Cangrejeros fue un equipo falto de intensidad, Hourruitiner respondió que fue una situación “inexplicable”.
La autocrítica también alcanza a la gerencia por algunas decisiones en la contratación de refuerzos y por los ajustes que debieron realizar para cumplir con el tope salarial impuesto por la liga.
Santurce, por ejemplo, trajo al ruso Viktor Lakhin, quien apenas aportó al equipo en la fase regular.
“Siempre uno tiene que aceptar las responsabilidades. Somos nosotros los que decidimos quiénes juegan en nuestro equipo. La responsabilidad de nosotros está ahí y no la vamos a evitar”, confesó.
“Pero como gran jugador y líder que fui uno sabe que la responsabilidad es compartida, es colectiva, es de los coaches y de los jugadores. Todos ponemos nuestro granito de arena en las victorias y en las derrotas”, prosiguió.
“Nosotros decidimos las herramientas que queremos tener mientras el sistema nos lo permita. De lo contrario, tenemos que buscar soluciones. Igual los jugadores que tienen que desempeñarse como se espera de ellos. A veces sale y otras veces no. Es una responsabilidad compartida”.
Hourruitiner también aprovechó para hacer un llamado al BSN a mantener mayor estabilidad en sus reglamentos y formato de competencia.
En particular, señaló que los continuos cambios al tope salarial han dificultado la planificación de las franquicias.
“Casi todos los años se ha cambiado lo del salary cap, lo de las conferencias, lo de las clasificaciones, si se puede retar o no, tanto elementos que lo ideal sería que exista una estabilidad a largo plazo para que los equipos se puedan preparar mejor”, dijo.
“Y no estoy usando eso como excusa. Para nada. Sé cuál es mi responsabilidad” aclaró.
“Pero la liga, como los equipos, tienen mucho que mejorar en muchas áreas, ya sea con el formato o el mercadeo. Cuando se acabe todo, espero que las mentes se unan y se piense primero en la liga y luego en competir”.
Mientras tanto, los Cangrejeros ya iniciaron el proceso de evaluación de su plantilla, el análisis de sus jugadores nativos, el próximo sorteo y las posibles adquisiciones para reforzar el equipo de cara a la temporada 2027.
“Ya estamos trabajando para el 2027 y esperamos que los jugadores estén pensando en el 2027. No estamos satisfechos con la temporada y va a ser una temporada libre ocupada. Vamos a buscar lo que tengamos que buscar, sea con lo que tenemos dentro del equipo o fuera de él”, dijo.
Y antes de concluir volvió a insistir en el mismo mensaje dirigido al BSN.
“Pero la Liga tiene que ponerse de acuerdo cuando acabe el torneo sobre qué va a cambiar y qué no va a cambiar”.
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