

24 de julio de 2026 - 6:58 PM


Santo Domingo - Las gradas del Centro Acuático Juan Pablo Duarte se tiñeron este viernes de banderas de Puerto Rico y de la algarabía que suele acompañar a la fanaticada boricua mientras la Selección Nacional de polo acuático masculino se enfrentaba a Cuba en una de las semifinales del torneo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
En el entusiasta grupo había familiares de los jugadores boricuas, de la selección nacional femenina, seguidores del deporte y hasta miembros de la Asociación de Turistas Olímpicos, un grupo creado para respaldar y apoyar delegaciones de Puerto Rico al exterior.
Su misión: animar a los jugadores nacionales en su camino a alcanzar la final.
Y el viernes festejaron el pase a la final gracias una dramática victoria ante Cuba. El sábado jugarán por el oro ante Colombia a las 6:30 p.m.
Entre los presentes se encontraban Ángel Rosado y María Torres, padres del jugador Ángel Rosado.
Aunque reconocieron que los nervios eran inevitables, confiaban en que Puerto Rico tenía opciones de imponerse porque consideraban que el equipo llegaba mejor estructurado en comparación a los Centroamericanos de San Salvador 2023, cuando la selección derrotó a Cuba en la final.
“El equipo está en esta época más estructurado, con mucha más fortaleza, conciencia madurez y creo que eso nos pone por encima de Cuba en estos momentos”, apuntó Ángel Rosado, padre.
Explicó que su hijo disputa sus terceros Juegos Centroamericanos y del Caribe, luego de haber conquistado la medalla de bronce en Barranquilla 2018 y la de oro en San Salvador 2023.

“Yo me siento superorgullosa”, dijo Torres, por su parte. “El ambiente ha estado bien bueno en las gradas con mucha gente viniendo a apoyar al equipo”, añadió la madre del atleta.
En la primera fila de las gradas, con una monoestrellada en las manos y una camiseta roja con la palabra “Puerto Rico”, el dominicoboricua Daniel de Jesús Santana alentaba a la patria que lo vio nacer.
“Soy dominicano y puertorriqueño. Mi mamá es dominicana y mi papá es puertorriqueño. Nací en Río Piedras, y aunque me gustan los dos equipos, le voy a Puerto Rico”, señaló De Jesús.
En otra de las filas, Augusto Hernández destacaba con un sombrero de polo acuático que llevaba el número 12, el mismo que utiliza su hijo, Jafet Hernández, quien también está en sus terceros Centroamericanos.
“Estoy bien contento y orgulloso de este equipo que tiene más de 10 años practicando junto. Los padres han hecho un esfuerzo tremendo por apoyar a estos muchachos para que suban el nivel de juego”, manifestó Hernández.
“Yo veo este juego más fácil para nuestros hijos que la vez pasada que se enfrentaron en San Salvador porque en ese momento tenían 22 y 23 años. Ahora tienen 27, 28, 29 años. Son más fuertes y más maduros”, puntualizó Hernández.
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