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Casi 30 años después: jurado declara culpable a “Keffe D” por el asesinato de Tupac

Davis, de 63 años, fue declarado culpable por la muerte del ícono del rap y podría ser condenado a cadena perpetua

1 de septiembre de 2026 - 10:27 PM

Duane Davis, a la derecha, y su abogado, Michael Sanft, sentados en la sala del tribunal después de que un jurado declarara a Davis culpable de asesinato en primer grado en el juicio relacionado con el homicidio del rapero Tupac Shakur, ocurrido en 1996, en el Centro Regional de Justicia del Tribunal de Distrito del Condado de Clark, el lunes 31 de agosto de 2026, en Las Vegas. (Bizuayehu Tesfaye)

Un jurado declaró a Duane “Keffe D” Davis culpable de haber orquestado el asesinato, en 1996, del ícono del rap Tupac Shakur, lo que aporta cierto cierre a un caso que cautivó durante décadas a los aficionados al hip-hop y permaneció en la imaginación colectiva.

Davis, de 63 años, fue declarado culpable este lunes de un cargo de asesinato con arma mortal y podría ser condenado a cadena perpetua. El jurado deliberó durante menos de tres horas tras un juicio de varias semanas celebrado en Las Vegas.

Tras la lectura del veredicto, la hermana de Shakur, Sekyiwa “Set” Shakur, rompió a llorar y abrazó a los fiscales. El hijo de Davis se cubrió el rostro con una mano.

El fiscal adjunto jefe Binu Palal dijo al jurado durante sus alegatos finales, el lunes por la mañana, que Davis se hizo con un arma y “salió a la caza” de Shakur y del cofundador de Death Row Records, Marion “Suge” Knight, después de que ambos golpearan al sobrino de Davis esa misma noche.

“Él es el responsable del asesinato de Tupac Shakur”, dijo Palal. “Dile que lo has escuchado. Declara que es culpable”.

Los fiscales sostuvieron que, aunque su versión cambió a lo largo de los años, Davis se situó repetidamente dentro de un Cadillac blanco desde el que se realizaron los disparos. Además, argumentaron que, aunque él no apretó el gatillo, las pruebas demostraban que ordenó el ataque como líder de una poderosa banda cuyos miembros más jóvenes, entre ellos su sobrino, obedecerían sus órdenes.

El abogado defensor Michael Sanft preguntó a los miembros del jurado si existía alguna prueba de que Davis hubiera tomado las decisiones antes o después del tiroteo.

El jurado, compuesto por 16 miembros, cuatro de ellos suplentes, escuchó durante nueve días los testimonios de 24 testigos de la acusación y tres de la defensa.

La fiscalía informó que retiraría el agravante relacionado con la pertenencia a una banda debido a problemas logísticos con los testigos. Los fiscales se negaron a hacer declaraciones tras el veredicto, mientras que los familiares de Shakur dijeron que esperarían hasta la sentencia, prevista para octubre.

Un caso que se remonta a décadas y cautivó a los aficionados al hip-hop

El juicio representó el punto culminante de un caso que se remonta a varias décadas y que, durante años, acaparó la atención de los aficionados al hip-hop y de los seguidores de historias de crímenes reales.

Shakur, considerado uno de los raperos más influyentes de todos los tiempos, se encontraba en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996. Mientras estaba detenido en un semáforo, un Cadillac blanco se colocó a su lado y desde el vehículo se efectuaron varios disparos. Murió seis días después a causa de sus heridas. Knight también resultó herido, pero sobrevivió.

Durante años, nadie fue acusado por la muerte del rapero hasta que Davis comenzó a hacer declaraciones públicas en las que afirmó que se encontraba en el Cadillac y que había entregado el arma a otras personas que viajaban en el asiento trasero. También describió el tiroteo como una represalia por la golpiza que su sobrino había recibido anteriormente.

Davis es la única persona que sigue con vida de los cuatro hombres que, según la fiscalía, se encontraban en el Cadillac.

Los testigos describieron la hostil rivalidad entre las bandas de Los Ángeles “Mob Piru” y los “Southside Compton Crips”, vinculados a Davis, durante los meses previos a la muerte de Shakur. También explicaron cómo estas bandas se relacionaban con el sello Death Row Records, de Knight, y Bad Boy Records, de Sean “Diddy” Combs.

La defensa alegó que las declaraciones públicas eran falsas y que no había pruebas materiales

Sanft, abogado de Davis, sostuvo que no había pruebas físicas que vincularan a su cliente con el tiroteo. Argumentó que el libro del que Davis fue coautor y sus declaraciones públicas no eran más que fanfarronadas dramatizadas con el propósito de generar dinero, y no de contar la verdad.

A lo largo del juicio, Sanft cuestionó la versión de la fiscalía y afirmó que los investigadores no habían corroborado las declaraciones de su cliente. También señaló repetidamente la falta de pruebas materiales, como registros telefónicos, que demostraran que Davis era quien tomaba las decisiones.

“En este caso no hay nada que indique que ese hombre estuviera aquí, en Las Vegas, el 7 de septiembre de 1996”, afirmó Sanft durante su alegato final.

En su réplica, el fiscal Marc DiGiacomo señaló un álbum de recortes que Davis guardaba y que contenía artículos sobre Shakur.

“Este tipo está haciendo un álbum de recortes sobre su propio asesinato, por el amor de Dios”, dijo DiGiacomo al jurado.

Las propias palabras de Davis ocuparon un lugar destacado

Palal mostró las memorias de Davis de 2019, “Compton Street Legend”, y reprodujo una entrevista en la que Davis animaba al público a comprar el libro para conocer la “verdad auténtica”. Aunque la publicación incluye una advertencia de que algunos hechos fueron modificados, la fiscalía argumentó que el relato principal no había sido alterado.

Sanft también recurrió a las memorias de su cliente durante su alegato final. Mientras leía un fragmento, pronunció en voz alta una palabra ofensiva que comienza con la letra “N”, lo que provocó reacciones entre las personas que asistían a la vista en una sala de audiencias abarrotada.

En varias entrevistas, Davis afirmó que había pasado el arma al asiento trasero. Sin embargo, en otras entrevistas y en su libro, no reveló quién apretó el gatillo.

Las rivalidades entre bandas y discográficas sirvieron de telón de fondo

Aunque insistieron en que las declaraciones de Davis eran suficientes para condenarlo, los fiscales afirmaron que la rivalidad entre bandas ayudaba a explicar el motivo del tiroteo.

Los testigos describieron la hostilidad entre las bandas de Los Ángeles que desembocó en la muerte de Shakur y sus vínculos con dos discográficas rivales: los Mob Piru, con Death Row Records, de Knight, y los Southside Compton Crips, con Bad Boy Records, de Sean “Diddy” Combs.

El asesinato a tiros de The Notorious B.I.G., artista de Bad Boy Records, seis meses después de la muerte de Shakur, surgió en numerosas ocasiones durante el juicio. Testigos de las fuerzas del orden afirmaron que Davis fue considerado brevemente sospechoso de ese asesinato antes de que se descartara su implicación.

Ese caso, que también ha cautivado durante años a los aficionados al hip-hop, sigue sin resolverse.

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